Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°
Contra ferroviarios, estudiantes y ecologistas

Francia: Macron da batalla en varios frentes simultáneos

Con la huelga de trenes extendiéndose día a día y estudiantes ocupando universidades contra las restricciones al ingreso, el gobierno se lanzó ahora al desalojo de una zona ocupada por ecologistas cerca de Nantes.

   París, 9 (AFP, Reuters y DPA) - La huelga de los ferroviarios franceses “ha costado ya un centenar de millones de euros” a la compañía estatal de ferrocarriles, se quejó este lunes su director general, Guillaume Pepy, mientras continúa la pulseada entre sindicatos y gobierno.

   Los ferroviarios, que protestan contra una reforma del gobierno para modificar los estatutos de la compañía estatal SNCF, lanzaron un plan de lucha de 36 días de huelga en menos de tres meses, hasta fines de junio, a razón de dos días cada cinco. Además de las perturbaciones en el tráfico ferroviario, la huelga afecta también a automovilistas, con la formación de grandes embotellamientos. El lunes se registraban 375 km de atascos en la región de París, frente a los 280 km que se registran habitualmente.

   El primer ministro, Édouard Philippe, dijo que el ejecutivo está decidido a poner en marcha las privatizaciones y la flexibilización laboral en la empresa ferroviaria, y aseguró que las grandes líneas del proyecto “No son negociables”. Por su parte, el dirigente sindical Philippe Martínez dijo que “Nadie quiere un conflicto que dure, pero por el momento estamos frente a un muro”. Para el líder de la CGT francesa, “Los ferroviarios no tienen otra opción que ir la huelga. El gobierno nos obliga a actuar así”. Un fondo común de apoyo a los huelguistas, lanzado por unos treinta intelectuales, superó en menos de 24 horas los 500.000 euros. “Cuanta más solidaridad hay, más se demuestra que esta lucha es justa”, comentó Martínez.

   Paralelamente al paro ferroviario, los sindicatos de la aerolínea Air France convocaron una huelga para exigir un aumento salarial. La dirección de la compañía estimó que el martes al menos un cuarto de sus vuelos no saldrán. Esta será la sexta jornada de protesta en la aerolínea desde febrero y seguirá el miércoles. Los sindicatos anunciaron nuevas huelgas para el 17, 18, 23 y 24 de abril “Hasta obtener el incremento salarial del 6% para compensar la pérdida de poder adquisitivo por inflación”.

Estudiantes rechazan agresiones

   Además de ferroviarios, funcionarios, jubilados y personal de Air France, otros destacados actores de la protesta social que no podían faltar son los estudiantes. Han organizado movilizaciones en ciudades como Toulouse, Nancy, Rouen y Burdeos, además de Montpellier y París. Los estudiantes, foco histórico de la contestación en Francia, bloquean desde hace más de una semana una  decena de facultades en todo el país, en protesta contra la nueva ley que restringe el acceso a la universidad.

   Un asalto de encapuchados que atacaron con palos y cadenas a estudiantes que realizaban una asamblea en Montpellier a fines de marzo, ha derivado ahora en la imputación judicial del decano de la facultad de derecho y de un profesor. El decano Philippe Pétel, y el profesor Jean-Luc de Boissezon, fueron inculpados el jueves por “complicidad en intrusión” y “complicidad en intrusión y violencias reincidentes”. La noche del 22 al 23 de marzo en un anfiteatro de la facultad de derecho de esa ciudad resucitó el fantasma la amenaza de grupúsculos de extrema derecha que, como en los años ’60, se anticipan y propician la represión gubernamental. El diario Le Monde advirtió que “pueden actuar como catalizador de un movimiento por ahora limitado a unos pocos centros educativos”.

   “Nos movilizamos contra el proyecto de ley instaura la restricción en la universidad, pero también contra el desmantelamiento del servicio público”, dijo en referencia a los ferroviarios el estudiante de Historia en la Universidad Panteón-Sorbona, Edgar Le Bras. El joven, de 20 años, dijo que “Algunos estudiantes no aprecian lo que hacemos y nos dicen: ‘No nos dejan continuar nuestros estudios’. Nosotros respondemos: ‘Cuando eres universitario, eres el primer afectado por la reforma universitaria’ ¿Quién no es serio? ¿El que se interesa por lo que sucede en su lugar y en su época? ¿O el que va a sus clases y permite que el sistema público se hunda?”.

   La movilización estudiantil, que aún no es mayoritaria, coincide con el aniversario de la revuelta de 1968, que precisamente tuvo en el movimiento estudiantil su epicentro. Desde entonces, toda protesta en Francia se mide con la del mayo del ’68. “Es el ejemplo que funcionó”, dice Le Bras, que nació treinta años después.

Comenzó la expulsión en Nantes

   El proyecto de aeropuerto de la ciudad al que se oponían varios centenares de manifestantes anticapitalistas y ecologistas fue abandonado en enero. La operación de desalojo arrancó a las tres de la madrugada y dio lugar a choques entre gendarmes y habitantes de la denominada ZAD, “Zona A Defender”.

   Gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras contra piedras y cócteles molotov. Se trata de una operación policial de envergadura que podría demorar días y movilizar un total de 2.500 gendarmes. Pretenden recuperar la ruta 281, obstruida desde hace años con autos abandonados, barricadas y neumáticos, y desalojar “una cuarentena de edificaciones” ilegales, informó el ministro del Interior.

   El proyecto de aeropuerto al que se oponían miles de anticapitalistas y ecologistas fue descartado en enero por el gobierno, lo que fue tomado como un gran triunfo por los manifestantes. Cerca de 30.000 personas procedentes de todos los rincones de Francia se manifestaron el 13 de febrero en Notre-Dame-des-Landes para celebrar el abandono de la construcción del aeropuerto.

   A continuación, Macron les dio dos meses para evacuar los campos ocupados, tierras estatales en las que el gobierno y las empresas agropecuarias quieren erigir explotaciones agrícolas convencionales. Eso choca con la voluntad de los “zadistas” de preservarlas como espacio de experimentación social focalizado en los pequeños cultivos orgánicos. “Es muy difícil mantener un diálogo sereno cuando nos amenazan con golpearnos”, lamentó Olivier Benoît, unos de los voceros de la protesta.

   La mayoría de los militantes de la ZAD rechaza presentar proyectos agrícolas individuales para “regularizar” su situación, y prefieren en cambio defender formas colectivas de cultivo y otros proyectos que describen como agricultura comunista y ecológica. El modelo compagina pequeños terrenos cultivados por pocas personas y otros de mayor extensión labrados de manera colectiva. Los cereales, verduras o frutas obtenidos abastecen al autoconsumo, y con los excedentes suelen ofrecer banquetes gratuitos a otros grupos, como los refugiados norteafricanos que buscaron cobijo en Nantes.

   Esta nueva intervención policial, muy mediatizada, “Refleja el temor del gobierno de Macron de que siente precedente el triunfo histórico de los ocupantes de Notre-Dame-des-Landes. Sólo somos uno entre decenas de territorios ocupados permanentemente para evitar la realización de proyectos agresivos con el ambiente, como basureros nucleares y megaobras que atraviesan pueblos”, explicó Benoît.

Te puede interesar