"Sin los beneficios en contribuciones patronales, Chaco será el más perjudicado"
De paso por Resistencia, Nadin Argañaraz hizo una lectura crítica sobre las posibilidades locales de captar inversiones.
”Para una inversión nueva, intensiva en mano de obra, será más atractivo ir a Gran Buenos Aires y a CABA, porque el consumo está ahí”, planteó el economista Nadin Argañaraz, fundador del Instituto Argentino de Responsabilidad Fiscal (IARAF), al advertir el grave perjuicio que ocasionará la quita de algunos beneficios que tenían las economías del interior del país, sobre todo en materia de contribuciones patronales.

El fundador del IARAF llegó la semana pasada a Resistencia para ofrecer una conferencia para socios de la Cámara de Comercio, en el marco del 96º aniversario de la entidad. Antes de esa actividad, visitó NORTE junto a Ernesto Scaglia, presidente de la Cámara empresarial, y analizó el panorama económico nacional, a partir de medidas y políticas que implementa el gobierno nacional.
DESEQUILIBRIOS
“Me preocupa cómo seguimos desarrollando Argentina en el interior. No sólo CABA, Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, sino el resto del país, porque hay desequilibrios que no se solucionan sólo con obras”, subrayó.
Según su visión, una de las preocupaciones centrales es la eliminación gradual, a partir de 2019, del beneficio que tenían las economías del interior por el decreto 814 de 2001, que bajaba la contribución patronal, permitiéndole a empresas tomarla a cuenta del IVA.
En ese orden, Argañaraz consideró eso es “un contrasentido, porque es justamente en las regiones del interior donde se deben generar condiciones para el empleo privado, porque el Estado ya no podrá ser generador de empleo”.
“El interior del Chaco era la jurisdicción más beneficiada. Cuando se elimine, vamos a ser en el 2022 la jurisdicción más perjudicada porque hoy es la más beneficiada”, planteó.
EMPLEO PÚBLICO
En otro punto, Argañaraz planteó como cuestión significativa para el interior del país que en adelante las provincias, por la Responsabilidad Fiscal, no deberían mover la relación entre cantidad de empleados públicos y población.
“El Chaco, según información que brindó al Ministerio de Hacienda de la Nación, ha generado en los últimos años un promedio de ingreso al sector público de 3500 empleados por año. Si se toman las proyecciones de población del Indec para la provincia, cumpliendo el ratio, nos da que deberían ingresar por año no más de 750 empleados”, expuso.
Recordó así que el año pasado, según el Indec, hubo 5000 chaqueños que se incorporaron a la fuerza laboral.
“Como el Chaco no aumentó la ocupación, esas personas fueron consideradas desocupadas”, marcó, como fundamento del crecimiento en 2017 de la tasa de desocupación. “No es que cayó la ocupación, sino que quienes quisieron trabajar no encontraron trabajo”, explicó.
En ese contexto, el economista se preguntó dónde irá a parar toda esa masa de personas que buscan trabajo cuando el Estado ya no pueda ser más un generador de empleo, dadas las restricciones del Consenso Fiscal, y el sector privado tampoco pueda absorberlos dadas las altas cargas tributarias para contratar personal.










