Murió apuñalado por salvarlo en un intento de robo y en el juicio la víctima dijo no acordarse de nada
Una pena de 15 años solicitaron la querella y el ministerio Público Fiscal para el acusado de asesinar de una puñalada a Alberto Gómez, cuando quiso evitar un robo en Fortín Loma Negra y avenida Chaco. Un hecho insólito ocurrió en el debate cuando el joven que fue salvado y otro testigo que estaba en ese momento del ataque, dijeron ante el tribunal no acordarse nada de lo sucedido en 2016. Los dos podrían quedar presos por falso testimonio.
El asesinato de Gómez (42) cuando aparentemente socorrió a un joven durante un robo de su moto en la zona sur de Resistencia, se ventila en la Cámara Tercera en lo Criminal, que retomará las audiencias el lunes 16, con el alegato de la defensa de Cristian Oscar Humeres, alias “Corrientes” o “Correntinito” señalado como el que apuñaló a Gómez.

El 18 de septiembre de 2016 a las 5.30, Enrique Iglesias, fue rescatado por Gómez, el que acudió a raíz de los gritos de auxilio que oyó en forma reiterada. Aquel domingo caería letalmente herido el solidario vecino, en Fortín Loma Negra y avenida Chaco. No dudó en socorrer al muchacho que en el juicio prefirió decir no acordarse nada de aquella fatídica mañana.
“No recuerdo absolutamente nada”, expresó Iglesias en el juicio. Se le leyó lo que declaró durante la investigación a cargo del fiscal Héctor Valdivia y dijo tampoco no tener presente esos dichos. Luego fue citado un primo, que también estuvo en el momento del hecho. Fernando Prieto, también sostuvo no recordar, por lo que el fiscal de Cámara Sergio Cáceres Olivera y la querella solicitaron ante la reticencia de ambos testigos, ordenar la detención por falso testimonio.
Las dudas en torno al crimen de Gómez que recibió un certero puntazo debajo de la tetilla izquierda, y que agonizó un día, están si el caso responde a un intento de robo de la moto de Iglesias u otras cuestiones: es que tanto Humeres como Prieto e Iglesias son de la misma zona, y surgen indicios que se conocían, de acuerdo al relato de un testigo. Las posibles represalias o ajuste de cuentas posterior al juicio – sería tal vez la razón- por las que ambos jóvenes dicen no recordar cómo sucedieron los hechos.
El momento fatídico
Sin embargo Iglesias, también fue apuñalado en la espalda, asegura que le habían robado, aunque dice no saber si el autor fue Humeres. Además, los testigos que debieron declarar en el juicio no supieron precisar si realmente quisieron sustraerle algo. Declararon que en un momento dos personas que llegaron, le dijeron “levántate que no te pasó nada” y que pretendían llevarse la moto que había quedado tirada.
Es en ese momento que Gómez aparece y pide a todos que se vayan y dejen tranquilo al muchacho que estaba lesionado y en el piso: así es que trató de socorrerlo y se inicia una discusión con uno de los jóvenes que habría comenzado a agredirlo en principio con una botella de cerveza. En esa pelea, uno de los sujetos (Humeres), extrae un cuchillo de grandes dimensiones y le provoca una grave herida en la zona del corazón. En ambos ataques, no se pudo secuestran ninguna arma y confirmar si el agresor de Gómez e Iglesias fue el mismo.
Humeres logró ser detenido en Corrientes, por eso su apodo, en un operativo entre la Policía del Chaco y de la vecina provincia. Cayó en la localidad de Caa Catí, ubicada a 130 kilómetros de la capital.
Solidario hasta su final
Alberto Gómez que fue apuñalado y agonizó un día, estando con respirador artificial, pidió ver a Enrique Iglesias que también debió ser llevado al hospital Julio. C Perrando por la lesión en la espalda. En el juicio que se realiza en la Cámara Tercera en lo Criminal, en avenida San Martín y Juan B. Justo, un testigo contó que pese a lo mal que estaba Gómez, logró verlo al muchacho que salvó y lo tomó de la mano, mientras su vida se apagaba.










