Sin sorpresas: Putin arrasó en las presidenciales con más del 70% de votos
El presidente podrá llegar así a los 25 años en la cumbre del poder ruso. El candidato del Partido Comunista alcanzó al 11% de los sufragios.
Moscú, 18 (AFP) - Vladímir Putin ganó las elecciones presidenciales rusas con la gran diferencia que se esperaba, según todos los sondeos difundidos al cierre de los colegios electorales y el comienzo del escrutinio. La encuesta concede al presidente ruso 74,9% de votos. El escrutinio, en desarrollo, lo coloca varios puntos por encima del 75%, otorgándole un cuarto mandato que se prolongará hasta 2024. El jefe de Estado superó al candidato del Partido Comunista Pavel Grudinin, que obtuvo 13,4%, al ultranacionalista Vladimir Jirinovski (6,3%) y a la periodista candidata de la oposición liberal, Ksénia Sobtchak (1,4%).

Putin dijo que “veo el reconocimiento del hecho que muchas cosas fueron realizadas en condiciones muy difíciles”. Durante el actual mandato de Putin los precios del petróleo se desplomaron, provocando una sequía de divisas, que se sumaron catastróficamente a las sanciones de Occidente por la anexión rusa de Crimea. En su discurso volvió a apuntar a Occidente y sostuvo que las acusaciones contra Rusia por el envenenamiento en Londres de un exdoble espía desertor “son mentiras, basura, tonterías” y aseguró que su país “ha destruido todas las armas químicas” que disponía, conforme a los tratados internacionales.
Al cierre de los últimos colegios electorales en el enclave ruso de Kaliningrado, en el centro de Europa, el primer sondeo del instituto oficial VTSiOM anticipó el triunfo del presidente con 73,9% de los sufragios, mucho mejor que el 63,6% obtenido en 2012. Pero el principal opositor, Alexei Navalni, apartado de las elecciones por una condena judicial, acusó al Kremlin de aumentar artificialmente la movilización rellenando las urnas u organizando el transporte masivo de electores. “Necesitan participación. El resultado es que la victoria de Putin con más del 70% se ha decidido de antemano”, dijo Navalni, asegurando que la participación real era inferior a la de 2012.
La presidenta de la Comisión Electoral, Ella Pamfilova, consideró sin embargo que las irregularidades comprobadas fueron “relativamente bajas” y añadió que la votación fue transparente. “Está claro que las elecciones no son justas”, dijo el comunista Grudinin. Las autoridades hicieron una campaña masiva de información e incitación al voto, facilitando el voto fuera de las circunscripciones de residencia pero también, según la prensa, presionando a funcionarios o estudiantes para que voten. Según militantes de la oposición, la policía trasladó electores en autobús hacia los colegios electorales y se distribuyeron cupones de racionamiento entre los electores.
El nivel de participación era la única preocupación del Kremlin, que descontaba un triunfo pero necesitaba legitimarlo con un alto nivel de participación. Al final, mantuvo un nivel acorde y lo complementó con el rotundo y previsible triunfo de Putin. El mandatario ruso podrá estar satisfecho con las instituciones responsables de organizar la elección, que emprendieron una de las campañas más agresivas en la historia de la Rusia moderna para lograr que la ciudadanía no fuera indiferente a los comicios.
Clima festivo, día soleado
En Moscú, el día amaneció con el cielo despejado, y un sol pleno que en un par de horas ya había derretido los montículos de nieve que permanecen en las veredas. El clima no es un factor menor en estos días de temperaturas con veinte grados bajo cero, y borrascas de agua nieve que no alientan a nadie para salir de casa.
La ciudad estaba repleta de carteles publicitarios sobre los comicios. “Elige presidente, elige futuro”, rezaba la leyenda más popular. En las calles y en el metro, se observaba a algunos ciudadanos llevando globos azules, blancos, y rojos (colores de la bandera rusa) con la misma leyenda. En los centros de votación el clima era festivo. El perímetro para ingresar a los edificios estaba adornado con pequeñas banderas de Rusia y de la ciudad de Moscú. En algunos sitios, cerca de la entrada había pantallas grandes con información sobre los comicios.
A las diez de la mañana, Putin depósito su voto en un colegio electoral de la capital. Cuando salió del cuarto oscuro, afirmó que cualquier porcentaje de votos que le permita ser presidente sería un éxito. Un comentario que restaba presión a la única inquietud del mandatario: la cantidad de ciudadanos que acudirían a votar.
El candidato del Partido Comunista, Pável Grudinin, votó en un edificio cercano a su empresa agrícola, en el municipio de Lenin, afueras de Moscú. Más tarde lo hizo Ksenia Sobchak, la candidata “televisiva”, también en la capital rusa, y aprovechó para incitar a la ciudadanía a votar, en oposición al boicot que impulsó el activista anticorrupción Alexéi Navalni, impedido de participar de la contienda por una sentencia judicial que él denunció como “políticamente motivada”.
El principal opositor a Putin se dedicó a protagonizar una emisión de su canal de YouTube, en la que aprovechó para entrevistar a figuras críticas con los comicios, o denunciar irregularidades en la votación. Antes del cierre de los centros electorales en la capital rusa, Sobchak se presentó en las oficinas de Navalni y le propuso que se unieran para trabajar conjuntamente como fuerza opositora. Navalni le respondió que era una “campeona de la hipocresía” y rechazó la invitación.
En Crimea, el gobernador de la región, Serguéi Aksiónov, ejerció su voto en el día que se cumplía el cuarto aniversario de la anexión de Crimea por el Gobierno ruso. En Ucrania, precisamente, el clima era muy distinto. Las autoridades no permitieron que los ciudadanos rusos ejercieran su voto en el territorio del país, por considerar a Rusia un Estado agresor.
"Putin no quiere arrodillarse"
En un centro de votación cerca de la estación de metro de Park Kultury, en pleno centro de Moscú, la mayoría de las personas terminaba de votar y se quedaba examinando los productos regionales que se ofrecían en dos pequeños puestos decorados con banderitas rusas, que formaban parte de un festival de comida que se instaló en cada colegio electoral de la capital para incentivar la votación.
Un jubilado envuelto en un fino abrigo de cuero negro, que llevaba un sombrero de lana y unas gafas para el sol con cristales ligeramente opacos, afirmó sin reparos que había votado por el presidente. “Putin no quiere arrodillarse ante nadie, mantiene el país en buen estado, aunque no vivimos muy bien. Por eso lo voto”, afirmó.
“Lo mejor de su gestión es la política internacional, porque logró un país independiente. Puede estar todos los años que quiera en el poder, lo más importante es que Rusia viva bien”, señaló antes de afirmar que años atrás fue compañero del presidente ruso. “Trabajé con Putin en los tiempos de la URSS, estuve en distintos lugares del mundo”, dijo sin confirmar si se refería al KGB o la actividad política.
Pasadas las dos de la tarde, la presidenta del Comité Electoral Central, Ella Pamfilova, informó que la participación a esa hora superaba la asistencia electoral de los comicios presidenciales de 2012. De todas maneras, los mensajes para elevar el optimismo por la jornada fueron constantes. La agencia estatal Ria Novosti anunció que el cosmonauta Anton Shkaplerov, que se encuentra ahora mismo en la Estación Espacial Internacional, ya había ejercido su derecho al voto.
Entre los acontecimientos cómicos, uno de los más populares fue un votante que se colocó encima un traje con la figura del misil Sarmat, uno de los potentes misiles intercontinentales que reveló Putin recientemente ante la Asamblea Federal. Otro hecho singular fue la votación del actor francés Gerard Depardieu, que recibió la ciudadanía rusa de manos del presidente ruso y que votó en la embajada rusa en París.
Diez fechas claves
- 7 de octubre de 1952: nace en una familia obrera de las afueras de Leningrado, actual San Petersburgo.
- 1998: nombrado al frente del FSB, servicios rusos encargados de la seguridad interior (antiguo KGB).
- 1999: como primer ministro de Boris Yeltsin, ordenó la entrada de las tropas rusas en Chechenia contra los separatistas. En abril de 2009, Moscú anunció el fin de la “operación antiterrorista”.
- 2000: elegido a la presidencia en primera vuelta. Reelegido en 2004.
- 2008: al no poder ejercer más de dos mandatos consecutivos, Vladimir Putin cede el Kremlin a su primer ministro Dmitri Medvédev, y asume la jefatura de gobierno.
- 2012: vuelve a ser elegido presidente en la primera vuelta, para un mandato de seis años. La elección estuvo marcada por manifestaciones sin precedentes de la oposición.
- 2013: anuncia su divorcio de Ludmila, su esposa desde 1983, con quien tuvo dos hijas.
- 2014: anexión de la península ucraniana de Crimea tras un referéndum considerado ilegal por la comunidad internacional.
- 2015: aporta apoyo militar al régimen del presidente sirio Bashar Al Asad.
- 6 de diciembre de 2017: anuncia su candidatura para las elecciones de marzo de 2018.










