La provincia posible
Es inocultable. La sociedad chaqueña está conmocionada. Tiene bronca. En la Nación, sucede algo similar y fue la legisladora Elisa Carrió la que, sin dudar, denunció “un acuerdo de impunidad“ en la liberación de los empresarios Cristóbal López y De Sousa, después de ser excarcelados. Lo ocurrido en el Chaco con las investigaciones y denuncias donde actúan la justicia federal y un equipo de fiscales encabezados por el jefe del Ministerio Público Fiscal Jorge Canteros configura un hecho grave. En tanto, la provincia productiva sigue su camino, se entera por la prensa de lo que ocurre, hace catarsis y finalmente espera que sea la justicia la que dé su veredicto.
Y lo hace por dos motivos: porque sabe que el Chaco depende de la actividad productiva, y porque tiene la esperanza, tiene las expectativas de que es posible hablar de una nueva provincia, con una base en la Educación y con fuerte énfasis en el trabajo genuino, con salud y con plena participación de las instituciones.

El gobernador Domingo Peppo le dijo ayer en la mañana a este periodista que mantiene la firme decisión de luchar contra este fenómeno que no tiene partido político y que se llama corrupción, en tanto que el procurador de la provinciaJorge Canteros comentó también a quien escribe esta columna que la justicia chaqueña mantenía como deuda pendiente el enriquecimiento ilícito de sus funcionaros.
Un sueño
Juan Bautista Alberdi pensaba que sin orden no hay progreso económico, y el ciudadano, al participar de la cosa pública en un escenario donde la política está unida a las armas, activa aún más el círculo de la guerra.
El autor de “Bases...“ se daba cuenta que en la esencia misma de la república reside la principal dificultad: la participación política de los ciudadanos, las discusiones interminables en la prensa periódica, en los cafés y en las sedes educativas producen actores negativos, revolucionarios, demagogos e individuos dependientes del empleo estatal, opuestos al verdadero “héroe moderno“ obsesionado por crear riqueza.
Cuál es el camino
Ante las circunstancias actuales, ensordecen algunos argumentos esgrimidos por algunos dirigentes políticos que no dudan en ponerse en el rol de fiscales, intentando de este modo llevar agua para el cada vez más desprestigiado molino político.
Entonces, aunque pretendamos tomarnos la licencia para hacer reflexiones, veamos en primera instancia cómo está la sociedad, y cual la crisis moral y cómo trabajar para revertir. Es necesario, más que nunca, que las entidades y las personas de buena voluntad se sumen para reconstruir la credibilidad a la clase política y que podamos impulsar que se comiencen a aplicarse políticas de Estado que perduren en el tiempo. No nos vamos a cansar de exponer que nos duele seguir viendo cómo se va nuestra materia prima del Chaco sin ser elaborada.
Tanto girasol, y tanta soja, y tanto maíz que se cargan en camiones y en vagones, como hace décadas, pero sin que se elabore aquí ningún producto y por ende, que no genere mano de obra ni empleo calificado. Entonces, ante una realidad compleja, las soluciones mágicas que puedan ofrecerse, carecerán de sustento, en tanto el electorado, cada vez más demandante, sabrá obrar en consecuencia. Sin embargo, la mayor participación ciudadana podrá permitir pensar en una provincia posible.
Medidas que tomará el gobernador
Es un hecho que algunas decisiones que debieron tomarse en diciembre pasado en cuanto a funcionarios en Sáenz Peña del gobierno provincial, se las ejecute en esta semana.
Eso dejó entrever el mandatario chaqueño que aseveró que “seguramente” se darán estos cambios en áreas de organismos claves y que “servirán para acercar más a la sociedad con quienes la representan en función de gobierno”.










