Familiares de Mariela Fernández insisten en la responsabilidad de la Policía y del Estado
Mariela Fernández fue asesinada el 27 de junio del 2016. Desde entonces, sus padres junto al colectivo Ni Una Menos y otras agrupaciones vienen luchando para que la Justicia provincial no sólo juzgue al femicida, Facundo López (hoy preso a la espera del juicio), sino que también determine las responsabilidades que les caben a los policías de la Comisaría Cuarta, a la cúpula de la fuerza y al entonces ministro de Seguridad provincial, Martín Nievas.
Este miércoles, ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ), la familia de Mariela e integrantes de Ni Una Menos (Resistencia) y de la Mesa Multisectorial Feminista, pidieron que sea aceptada la petición de la Secretaría de Derechos Humanos para constituirse como querellante.

Hace unos meses, la Justicia chaqueña rechazó la petición de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de formar parte de la causa. Hoy, ese pedido se encuentra como apelación ante el STJ.
“Es un hito que la Secretaría se presente así, porque el Estado está reconociendo así sus fallas”, marcó Cecilia Solá, del colectivo Ni Una Menos (Resistencia) y agregó: “Si no hay nada que ocultar, si no son una corporación, por qué no aceptan a la Secretaría como querellante”.
Luego de marcar presencia en el STJ, llegaron a NORTE para exponer algunos detalles de la causa, que seguramente tendrá una “condena ejemplar” para López. “Este personaje (Ariel) Acuña, jefe de la policía, y (Martín) Nievas tenían que darnos una explicación de por qué López estaba suelto cuando tenía un pedido de captura. Hasta hoy no les vimos más la cara”, resaltó Isidoro Fernández, papá de Mariela, quien recordó haberse reunido una sola vez con los funcionarios.
Junto a Isidoro llegó a este diario Juana Graciela Fernández, mamá de Mariela y Estefanía (su hermana); acompañadas por Cecilia Solá (Ni Una Menos), Carolina Cammarano (Ni Una Menos y Mala Junta) y Sandra Ortíz (Ni Una Menos). Todos resaltaron que, en este caso, “el Estado es responsable y la Justicia es cómplice”.
Varias denuncias comprobables
Cecilia Solá subrayó que, como en más del 50% de los femicidios, el asesino de Mariela fue ex pareja, Facundo López, padre de su hijo menor. Recordó así que, como en dos de cada tres muertes por violencia de género, Mariela tenía denuncias contra López. Por lo menos cuatro comprobables, aunque las vecinas sostienen que fue más de diez veces a la comisaría cuarta. La misma comisaría que, el día que Facundo López la estranguló con una riñonera, desoyó las diez llamadas de auxilio de la vecina, a quien Mariela entregó su hijito.
El femicida está preso y, según resaltó Solá, desde ámbitos judiciales adelantan “una sentencia ejemplar”; aunque dejó claro que hay demasiadas preguntas sin respuestas. Por ejemplo, por qué la Policía del Chaco no detuvo a López, pese a las reiteradas denuncias; por qué no se le dio a Mariela la orden de restricción ni el botón antipánico, aun cuando López ya había intentado quemarle la casa, con ella y su hijo menor dentro; por qué no se reunieron todas esas causas.
Y sobre todo, hicieron foco en la responsabilidad que le cabe a los policías que se negaron a asistir a las llamadas de la vecina de Mariela, aduciendo no tener móvil (la comisaría está a menos de siete cuadras de la casa donde la joven Fernández fue asesinada), y que sólo acudieron a las 11 de la noche, ante la exigencia del padre de Mariela, Isidoro, que llegó desde Colonia Benítez para encontrar el cadáver de su hija.
Entre indignado y todavía incrédulo de aquellas palabras, Isidoro recordó ante NORTE la pregunta que hizo Ariel Acuña, jefe de la Policía Provincial, el día que se reunieron: “Para qué entró con él, si sabía que la iba a matar”.
Sin ayuda
Por último, Isidoro y Juana lamentaron que los hijos de Mariela, quienes hoy están bajo su responsabilidad, no reciben asistencia alguna del Estado, más allá de la atención psicológica que tuvieron durante un tiempo posterior al femicidio. Tampoco la familia es asistida, por caso, para costear el transporte y aliviar esos gastos de los permanentes viajes que deben hacer a Resistencia por cuestiones judiciales; ni lograron que el Estado abone los beneficios sociales que corresponden a sus nietos.











