Investigan la muerte de un interno en Loreto, Misiones
Tras la muerte de un interno del penal de Loreto, Misiones, en un incendio dentro de su celda, muchos interrogantes persiguen hoy a la Justicia. Por el momento, el Servicio Penitenciario Provincial separó de sus funciones a cuatro efectivos y la familia sigue pidiendo esclarecer el hecho.
Andrés Cáceres (26) purgaba una condena por robo a mano armada en la Unidad Penal Uno de Loreto. El lunes, después de permanecer cinco días internado en estado crítico, murió en el hospital Madariaga a raíz de la intoxicación que sufrió al prender fuego en la celda de aislamiento en la que estaba alojado.

La Justicia provincial empezó una investigación para determinar cómo sucedieron los hechos, De acuerdo con la familia del interno, al que le faltaban seis meses para recuperar la libertad, pudo haber negligencia de los encargados de custodiarlo.
La versión que tienen los parientes de Cáceres, el muchacho tuvo una discusión con un penitenciario que le negó el agua caliente para el mate. Entonces, el reo habría amenazado con prenderse fuego, a lo que el uniformado le habría respondido: “Hacelo si sos tan macho”. Hasta le habría arrojado un encendedor.
Cáceres quemó una frazada y se intoxicó con el monóxido de carbono. Ingresó al hospital en estado crítico y el lunes falleció
Separan a cuatro efectivos
Además de la investigación judicial en marcha, el Servicio Penitenciario Provincial, por disposición del Ministerio de Gobierno, abrió un sumario interno para establecer las responsabilidades que tuvieron los guardiacárceles que estaban al cuidado del interno Pedro Andrés Cáceres (26).
Por dicho motivo, cuatro efectivos fueron separados de manera preventiva de sus funciones, hasta tanto se conozca una decisión judicial sobre su accionar.
De momento hay sospechas de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y hasta de “abandono de persona” sobre los penitenciarios. En ese grupo que está en la mira estaría quien le facilitó al recluso el encendedor para que prendiera fuego a su frazada. Ese fue el inicio del siniestro.
A los uniformados también se los cuestiona por cómo actuaron en los momentos posteriores al hecho, ya que en su intento por apagar el fuego, sólo avivaron las llamas.. Cáceres estaba condenado por un robo calificado.
En seis meses hubiera recuperado la libertad. El miércoles, sus familiares y amigos participaron de una marcha en reclamo de Justicia.
Tras el episodio, la Comisión Provincial de la Prevención de la Tortura volvió a pedir al Ministerio de Gobierno que se cierren las llamadas celdas de aislamiento o castigo que aún funcionan en las cárceles de la provincia.










