“Mis hijas perdieron el año escolar por no tener dónde vivir”
José Luis Faulkner (32) tiene pareja y cuatro hijas de 1, 3, 10 y 12 años. Actualmente viven en la casa de su madre en el barrio Nueva Esperanza de Fontana. Trabajaba en changas, barriendo calles o veredas, pero en 2007 un siniestro vial le cambió la vida.
Un colectivo de la línea 106 lo arrolló en avenida 9 de Julio y calle 19. “Nunca me reconocieron nada de ese accidente”, lamentó el joven en entrevista con NORTE.

José alquilaba junto a su familia en calle 19 y Obligado pero luego de no poder conseguir el dinero para el alquiler, debieron retirarse. Ocuparon una casa deshabitada en Fontana pero comenzaron los problemas.
“Vinieron tres veces tres supuestos dueños de la casa, todos diferentes. Llegó la Policía y el municipio, me desalojaron”, expuso.
Ahora viven con la madre de José, quien padece diabetes, “se desmaya cada dos por tres y tiene artrosis”. La familia sobrevive con una pensión de 5.000 pesos pero que en realidad apenas supera los 3.000, debido a un préstamo que sacó en un banco céntrico.
“Saqué 20.000 pesos y tengo que devolver 80.000 en 40 cuotas. Quería comprarme una tele y ahora mi pensión no me alcanza para nada”, contó. Según cuenta José, tiene un terreno en Basail.
“Tengo que buscar los papeles para irme a Basail. Es un terreno pelado, voy para comenzar de cero. Me voy escapando de mi realidad, tengo unas chapas que conseguí y nylon para una casa precaria, juntaré algunas maderas y nos acomodaremos. Lo más doloroso de todo es que mis hijas perdieron el año escolar por la cantidad de idas y vueltas de vivir en un lado y después en otro, porque no tenemos donde asentarnos. Mis hijas perdieron el año escolar por no tener donde vivir”.
“Toda esta situación me desespera. Lo que más me duele es la situación para mi familia. Tengo un dolor impresionante en mi pierna a causa del accidente, pero soy de fierro, doy todo por mi familia y quisiera que todo mejore”, expresó.
Finalmente, pidió al gobierno asistencia para mejorar su situación, como un lugar donde habitar que les permita asentarse y un trabajo que pueda realizar, ya que tiene que movilizarse en muletas de por vida.










