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Dramático reclamo de un matrimonio

Les quitaron su campito, les vendieron sus animales y los amenazan: las autoridades no hacen nada

“Yo ya me cansé de tener miedo, voy a pelear. La estamos peleando”.

Marcelino luce cansado, agotado. No habló mucho, pero cuando lo hizo fue directo: “Queremos lo nuestro”.

Su esposa Raquel es la que parece tener las fuerzas para levantar la voz y contar lo que están viviendo, pues Marcelino trata de mantener la calma ya que sobrelleva dos operaciones del corazón. 

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Marcelino Zalazar y Raquel Rodríguez en NORTE, con toda la documentación con la que sostienen su reclamo y denuncias.

Es una historia compleja y que involucra a personas laboriosas que de golpe lo pierden todo y ven como a pesar de sus planteos ante los entes pertinentes, el tiempo pasa y frente a sus narices todo su esfuerzo se desvanece en una serie de supuestas operaciones fraudulentas de venta de tierras.

Marcelino Zalazar y Raquel Rodríguez se presentaron en NORTE para exponer la situación que tiene lugar en un terreno de aproximadamente 144 hectáreas compuesto por las chacras 219 y parte de las chacras 223 y 227 del ex campo de Tiro en el paraje El Palmar, zona sur de Resistencia. En el lugar desde hace 14 años ellos desarrollan labores de granja, con la cría de animales y el cultivo de huerta.

Según dijeron aportando la documentación pertinente y copias de las denuncias realizadas- ellos producen en ese campo de manera ininterrumpida y desde hace algunos años cuentan con una “cesión de derechos” por parte de su propietaria a condición de que siguieran trabajando la tierra.

Les sacaron todo

Los problemas comenzaron a finales del año pasado, en diciembre, y se presentaron a través de la persona menos esperada. “Él era como un hijo del corazón para nosotros, se crió con nosotros”, dijeron sobre la persona a la que ahora denuncian, Héctor Sánchez, el nieto de la mujer que les cedió el terreno. 

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El campo en que trabajaban en la zona del ex Campo de Tiro y por el cual están peleando.

En los terrenos del excampo de Tiro y alrededores hace tiempo comenzaron a levantarse viviendas, surgidas muchas luego de usurpaciones de diversos sectores. Al tratarse de un área conflictiva en ese aspecto, Marcelino y Rodríguez construyeron una casa en el terreno para marcar su presencia. “Nuestra vivienda está registrada con el número 24 en el RUBH” dice Raquel en referencia al Registro Único de Beneficiarios del Hábitat que depende del Ministerio de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial.

En diciembre de 2017, cuentan, la persona que ellos denuncian “se metió en el campo, nos vendió todo y nunca nos dejó regresar”.

“Este muchacho Sánchez nos vendió todas las vacas y chivos que teníamos, y comenzó a vender las tierras, lo cual está prohibido”, remarcó la mujer. Y es que desde el propio Ministerio se indica que están prohibidas las ventas de tierras en esos campos y que las constancias RUBH que muchos utilizan como documentación no son válidas para este tipo de operaciones.

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Uno de los escraches que sufrieron en redes sociales donde los acusaron de “robar niños”.

Con lo que pudieron rescatar de sus animales, chanchos, pavos, patos y codornices, Marcelino y Raquel se instalaron desde entonces en el terreno -mucho más pequeño y menos apto para la actividad que desarrollan- de su hija ubicado a pocos metros tanto del campo que reclaman como de la casa del denunciado.

Como el matrimonio comenzó a denunciar lo ocurrido, desde ese momento también comenzaron a vivir una pesadilla recibiendo amenazas y hasta sufriendo “escraches” en la red social Facebook donde subieron fotografías suyas acusándolos de “robas niños y llevarlos a Buenos Aires”.

Operaciones de venta

Según relata Raquel Rodríguez, el acusado Sánchez “está vendiendo los terrenos a distintas personas, entre ellas un dirigente piquetero al que le dicen “Tati” Maldonado y que le compró varias hectáreas para hacer viviendas”. Justamente entre las amenazas que recibieron, y de las cuales tienen copias y resguardos como prueba, cuentan con un mensaje de WhatsApp enviado presuntamente por esta persona en que entre otras cosas les advierte que “irán los chicos del movimiento a prenderles fuego ruedas frente a su casa”.

También dijeron que Sánchez “siempre anda armado” y constantemente los hostiga: “Una vez nos cortó la luz de la casa de nuestra hija”.

El tiempo pasa

Impedidos de seguir trabajando la tierra, el matrimonio pide ayuda y espera que la exposición pública de lo que ocurre haga mover a las autoridades ya que ellos mismos observan conductas poco claras en el propio Ministerio de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial. “El ministro (por Guillermo Monzón) dijo en los medios y nos dijo a nosotros que esos terrenos no se pueden vender, pero el tiempo pasa y Sánchez los está loteando y vendiendo y nadie hace nada”, se quejaron.

Asimismo cuentan con una serie de mensajes de audio de WhatsApp en que el denunciado presuntamente se comunica con gente del Ministerio arreglando trámites y operaciones. Como si fuera poco, también mostraron la documentación que Sánchez utiliza para vender las tierras, las cuales contienen notorias irregularidades como agregados de firmas que en un acta no existían y en una copia de la misma si. Cabe resaltar que desde el Ministerio hace pocos meses se alertó sobre operaciones de venta de tierras en la zona, y justamente se hizo hincapié en la utilización de documentación falsificada para tal fin, lo cual concuerda con la denuncia de Marcelino y Raquel.

Pero el tiempo pasa, el matrimonio sigue sin poder trabajar, Marcelino sigue reponiéndose de sus operaciones cardíacas y lo único que se acumula son los papeles y papeles correspondientes a denuncias y documentaciones presentadas en diversos ámbitos. La última es una denuncia presentada el 26 de enero ante la Unidad Descentralizada de Atención a la Víctima y al Ciudadano del Poder Judicial, la cual fue asignada a la Fiscalía en feria.

Esperando que la exposición del tema “mueva algo”, Raquel pidió que “por favor, aunque sea que el gobernador nos escuche y entienda lo que estamos viviendo, y vea qué puede hacer no solo con nuestro campo sino con todo lo que allí está ocurriendo”.

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