Joyería mexicana
El oro era abundante en México y en toda América del Sur, lo que atrajo a muchos exploradores españoles a la región, aunque muchas tribus hacían sus joyas de oro antes de la colonización en el año 1532, donde los artesanos españoles enseñaron a los indios mexicanos a trabajar el oro y la plata durante el siglo XVI. Es en este momento donde la joyería y orfebrería mexicanas toman un gusto peculiar partiendo de sus combinaciones de estilos.
Para el siglo XX muchos orfebres y artesanos de todas partes del mundo se trasladaron a México con el fin de sacar provecho a la joyería mexicana, como Fred Davis, quien llegó a tierras aborígenes desde Estados Unidos en el año 1910 para convertirse en orfebre y diseñador de joyas. Con estudios del panorama, abrió una tienda en la ciudad de México en 1920 dando trabajo a muchos plateros mexicanos, y luego muchas tiendas surgieron en todo México con diseños similares.

Otro estadounidense, William Spratling, arquitecto y profesor llegó a México el año 1927, y logra hacer crecer la popularidad de la joyería en plata en la ciudad de Taxco, ciudad conocida por los grandes yacimientos de plata explotados por los españoles durante siglos y llevados a España. Después de la independencia de México, Spratling encontró la manera de emplear las minas para el beneficio del pueblo de Taxco.

En la empresa de Spratling diseñaron objetos de plata inspirados en piezas precolombinas y las piezas fueron trabajadas por plateros mexicanos. Sus joyas eran tan populares que se vendían tan rápido apenas terminaban su fabricación. Durante 1940 ya tenía una industria con más de 100 diseñadores y orfebres mexicanos.
Mixteca
Los integrantes de las tribus mixtecas fueron destacados como astrólogos, comerciantes y herbolarios. Eran orfebres dedicados, produciendo sets de joyería complejas y delicadas con elaborado trabajo de filigrana. También elaboraban joyas de obsidiana, cristal de roca, cerámica, grabado de huesos, madera, piedra de jade, coral, concha y turquesa.
Los collares mixtecos eran muy adornados, formados por cientos de pequeños colgantes en forma de pera. Los mixtecos trabajaron metales como oro, plata y cobre bajo técnicas como el martillado, la cera pérdida, la filigrana y las aleaciones.

También diseñaron objetos con gran significado espiritual como pectorales, narigueras, orejeras, bezotes, anillos, cascabeles y otros ornamentos que utilizaron los sacerdotes, nobles, gobernantes y guerreros que los portaron en vida y en el momento de su muerte.
Azteca
Los aztecas no se cohibían en cuanto al uso de piedras preciosas, cuarzos (como la amatista), el ópalo, la piedra lunar y la turquesa, la plata y el oro. Veneraban el jade mucho más que al oro.
Los materiales más utilizados eran el cobre, el oro y la plata, las conchas, la arcilla, la madera, piedras como la obsidiana y las plumas.

Los hombres y mujeres usaban collares, pendientes y pulseras, anillos, brazaletes y colgantes. Pero una pieza particular muy utilizada por los hombres era el carrete de oído. Este carrete de oído es lo que popularmente conocemos hoy como “túneles” en el lóbulo de la oreja, pero los usados por los indios eran largos tenían forma de embudo. La intención era que el aro del lóbulo fuera cada vez más grande. Eran hechos de materiales pesados como cerámica, pero también los hacían de oro o plata.
Ellos utilizaban piedras y gemas para la construcción de sus templos y pirámides, y también hacían máscaras de oro para rituales con mosaicos de jade, turquesa y madreperla. La función de las máscaras era esconder completamente la cara y transformar a la persona que la portaba en animales, dioses, monstruos o una representación de alguien que había sido sacrificado.
Las pulseras de muñeca y tobillo tenían una función en los rituales y celebraciones, ya que servían también como instrumentos musicales mientras danzaban, e imitaban el sonido de la serpiente cascabel al estar hechas de pequeñas campanas de cobre.

Maya
La joyería Maya es una de las más complejas y coloridas de todas las tribus mexicanas. Su pasión y material más usado era el jade, ya que representaba por su color verde la tierra, el agua y la energía. Era usado en rituales funerarios y ofrendas porque se creía que tenía poderes mágicos. Aparte del jade, hacían uso de otros materiales y piedras preciosas como la turquesa, conchas, plumas y objetos en oro.
También usaban la pirita para realzar los ojos de las máscaras, esto hacía que se vieran más realistas. Pero las piezas más frecuentes de la joyería eran los collares hechos en concha y jade; muchas veces hacían combinaciones de diferentes materiales.
Al igual que los mixtecos y aztecas, los mayas creaban orejeras, pulseras, tobilleras, anillos y pectorales que eran utilizados por los guerreros que protegían los sitios sagrados. Las máscaras, eran un ornamento de gran representación siendo sepultadas junto con los monarcas para darles eternidad, así como disponían una pequeña y delgada laja de jade debajo de la lengua de los difuntos para ayudarles a que llegaran bien al otro mundo.










