Genética de algodón: un componente estratégico para generar innovación en la producción
Por Iván Bonacic y Mauricio Tcach-INTA Sáenz Peña- El desarrollo de variedades mejoradas de algodón es uno de los objetivos priorizados en todos los países algodoneros, en este proceso se invierten entre 12 a 15 años de trabajo para obtener un nuevo cultivar. En Argentina, el comportamiento agronómico de las variedades ha mejorado significativamente a lo largo de los años mediante el aporte de la genética. Como resultado podemos destacar el aumento de la longitud, resistencia y porcentaje de fibra. También se incrementó la plasticidad fenotípica, lo que permitió sembrar el cultivo en diversos ambientes.

Otros avances importantes es la introducción de resistencia a las principales enfermedades de incidencia económica como bacteriosis y enfermedad azul. El INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), a través de su Estación Experimental base ubicada en Sáenz Peña y las EEAs de Santiago del Estero, Las Breñas, El Colorado, Colonia Benítez, Reconquista y Quimilí han sido partícipes en el área de mejoramiento genético mediante la obtención a partir de cruzamientos biparentales de la primera variedad llamada ‘SP Toba‘. Luego de este cultivar siguió una extensa serie de obtención y registro de cultivares desarrollados por INTA en un trabajo continuo hasta el presente. Estas variedades contribuyeron al desarrollo del sector algodonero argentino.
En la actualidad existen nuevos problemas y también desafíos en la producción algodonera. En este contexto, el INTA recientemente ha desarrollado productos varietales innovadores para el sector. El primero está representado por tres líneas experimentales resistente a orugas lepidópteras y a glifosato mediante la introducción de eventos transgénicos. Es de destacar que estas líneas desarrolladas se caracterizan por presentar elevado porcentaje de fibra en relación a las actuales variedades comerciales más difundidas. El porcentaje de fibra a favor de las nuevas líneas es entre 3 a 4 puntos, lo que, en combinación con un mejor peso de capullos explica el aumento significativo en los rendimientos de estas líneas (figura 1). También se destaca que las líneas selectas presentan un comportamiento similar a Guasuncho 2 INTA, con una mejora en resistencia del capullo frente a períodos prolongados de exposición. Otro factor que explica el incremento de los rendimientos es la mayor retención de estructuras reproductivas en el tercio inferior, que en combinación con el gen para resistencia a lepidópteros aumenta la eficiencia productiva del cultivo.
Con respecto a la calidad de fibra, estas líneas fueron seleccionadas a partir de una colección de 120 genotipos promisorios, consideraron todas las variables tecnológicas. En cuanto a calidad de fibra, las líneas selectas se caracterizan por fibra de 29-30 mm de longitud con una resistencia de 32 gr/tex e índice de micronaire que varía entre 3,8 y 4,5. Estas variables tecnológicas fueron priorizadas durante todo el proceso de selección para alcanzar los resultados mencionados. Además, estos materiales presentan resistencia a enfermedades como ‘mancha angular o bacteriosis‘ y ‘enfermedad azul típica‘, condición necesaria para su inscripción. Es importante destacar que estas líneas son las primeras que se obtuvieron utilizando selección mediante cloninfectivo, una tecnología desarrollada por INTA que mejora la eficiencia y reduce costos de selección por resistencia a enfermedad azul.

A fines de la campaña 2017/2018 se prevé completar y presentar los legajos de inscripción en INASE. Paralelamente, estamos incrementado el volumen de semilla de los ‘núcleos de crianza‘ para disponer en el corto plazo de estas variedades. Otro de los avances genéticos que lanzaremos para el sector en las próximas campañas es la tecnología de tolerancia a herbicidas de la familia de las imidazolinonas. En Argentina dicha tolerancia está presente en trigo, girasol, maíz y recientemente en sorgo. Es importante destacar que el desarrollo fue realizado en forma conjunta entre INTA EEA Sáenz Peña y el Instituto de Genética de E.F de Castelar, utilizando técnicas modernas de mejoramiento como la inducción de mutaciones. En la figura 2 se puede observar la línea selecta SP 4172-32-2, la cual presenta elevada tolerancia a imidazolinonas. Esta herramienta tecnológica permitirá utilizar estos herbicidas tanto en el barbecho como en instancias próximas a la siembra. Estimamos que la tecnología complementará otras existentes, generando una reducción en los costos de aproximadamente 15% y una reducción en el uso de glifosato de un 40%. Para la campaña 2017/2018 también completaremos y presentaremos el legajo de inscripción, siendo el primer material comercial en país con estas características.
Un próximo avance será complementar esta tecnología, combinándola con resistencia a lepidópteros y otros herbicidas. Estos avances en genética permitirán que el productor disponga de nuevas variedades para planificar su actividad; diversificando la elección de cultivares. A partir de la inscripción de estas variedades se incorporarán periódicamente nuevos materiales genéticos de algodón con ventajas agronómicas como resistencia a nuevos herbicidas, tolerancia a enfermedades foliares y vasculares y diferentes longitudes de ciclo.










