Lentamente el agua se retira de Resistencia y los barrios vuelven a la normalidad
Después de una jornada sin precipitaciones, y con el sistema de desagüe funcionando casi al tope de sus posibilidades, el agua acumulada por las intensas lluvias de la semana y la crecida del río Negro comenzó un lento descenso que permitió una leve mejora en un buen número de barrios de Resistencia.

Así lo aseguró el responsable de Defensa Civil del municipio, Jorge Luque, quien advirtió, no obstante, que la asistencia a los cientos de familias afectadas por los fenómenos climáticos continúa, al igual que el monitoreo constante de la situación por parte de las distintas áreas de la comuna, en articulación con el Gobierno Provincial. “Lamentablemente, tenemos un pronóstico que no es alentador ya que en las próximas jornadas, hasta la tarde del sábado inclusive, se producirían nuevas precipitaciones, pero si no alcanzan la magnitud de las del fin de semana pasado, la situación va a estar controlada”, sintetizó el funcionario comunal.
Reunión de Gabinete
El intendente Jorge Capitanich encabezó en la mañana de ayer una reunión de gabinete en la cual se abordaron varios temas entre los cuales se destacaron las acciones que realiza el municipio en el marco de la emergencia hídrica.
Tras la reunión, de la que participaron los secretarios de las distintas áreas, el secretario general, Raúl Codutti, detalló que la emergencia por las contingencias del clima se extenderá hasta el sábado o domingo según pronostican los distintos servicios meteorológicos. “Evaluamos la organización municipal para responder las demandas de los vecinos ante las persistentes lluvias”, dijo el funcionario. Mencionó que además se trabaja en la elaboración de un protocolo de acción en caso de distintas emergencias. “El municipio no cuenta con esta herramienta ni con un plan de contingencia, por lo que, junto a las distintas áreas municipales, trabajaremos para que en unas semanas podamos presentarlo a la ciudadanía”, adelantó. “Una vez concluido este protocolo vamos a comunicarlo a la ciudadanía para que tenga la participación preponderante de los vecinos mediante los centros comunitarios y las comisiones vecinales, más allá de las acciones del municipio y el gobierno provincial que apuntan a la infraestructura y funcionamiento de los desagües y estaciones de bombeo.
Participaron además los secretarios Diego Arévalo (Obras Públicas), Sebastián Lifton (Gobierno), Sebastián Benítez Molas (Cultura) y Federico Muñoz Femenía (Economía) y el subsecretario de Control de gestión de Estadísticas, Carlos Coschiza.
Lento descenso
La información obtenida por este matutino daba cuenta, en horas del mediodía, de un descenso en el nivel del río Negro, que se ubicaba en los 5,80 metros en Barranqueras contra los 5,90 metros que mostraba durante la jornada de miércoles.
La baja tuvo que ver con la ausencia de lluvias en, al menos, las últimas 24 horas y el funcionamiento prácticamente a pleno de sistema de desagüe, con las 14 bombas del dique de Barranqueras funcionando. Para que el sistema opere en su máximo potencial, es necesario abrir las compuertas del dique, lo que permitiría un escurrimiento mucho más rápido, pero por estas horas es imposible por la crecida del río Paraná, que ayer alcanzó el nivel de evacuación en el puerto de la ciudad portuaria.
El funcionamiento del sistema de desagüe fue destacado por el propio gobernador, Domingo Peppo, quien desde sus redes sociales explicó que el dique “es el punto neurálgico” de mecanismo de drenaje de Resistencia y el área metropolitana, y “gracias a las tareas de mantenimiento y las inversiones realizadas” puede funcionar al máximo de la capacidad que tiene el sistema de bombeo.
Mejora en barrios
Si bien después del temporal de la mañana del miércoles la municipalidad tuvo que asistir a unas 500 familias en 25 barrios de la capital chaqueña, la mejora en las condiciones del tiempo permitió la vuelta a una relativa normalidad en buena parte de la ciudad.
Ayer, las zonas más complicadas seguían siendo los asentamientos y barrios más cercanos a la costa del río Negro. Por ejemplo, quedaba agua en algunas casas del barrio La Isla y El Bolsón, dentro del parque Ávalos. En cercanías de allí, continuaban los inconvenientes en el asentamiento homónimo al parque, aunque la mayor parte de las familias afectadas permanecían en el barrio.
Desde la Municipalidad, aseguraron que la situación mostró mejoras considerables en el barrio Donovan, con la baja del agua; mientras que funcionarios comunales estuvieron en contacto con las familias de asentamiento Los Teros, que armaron un comedor popular en la intersección de Combate Vuelta de Obligado e Italia. También en esa zona el agua descendió y permitió que algunas familias puedan retornar a sus casas, mientras continúan a la espera de la ayuda de la Provincia y del municipio.
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