La seguridad de los niños en los viajes
El Poder Ejecutivo Nacional reglamentó la Ley Nacional de Tránsito y de acuerdo con las nuevas reglas el uso de la silla de seguridad para los menores de 10 años pasa a ser obligatorio en todas las jurisdicciones del país.
Si bien hay quienes observan que la prevención vial no es una facultad que las provincias hayan delegado a la Nación, y que por lo tanto la obligatoriedad del uso de estas sillas de seguridad para chicos podría variar según la jurisdicción, es indudable que toda medida que se establezca para reducir el riesgo de los pasajeros que viajan a bordo de vehículos será siempre bienvenida, sobre todo si de lo que se trata es de proteger a niños que, por su corta edad, dependen de las decisiones de los adultos en este tipo de cuestiones. Distintas pruebas realizadas en laboratorios demostraron que una silla de este tipo correctamente instalada reduce notablemente la mortalidad (80%) y previene las lesiones en el momento de una colisión en un 90 % de los casos.
El decreto publicado hace pocos días en el Boletín Oficial reemplaza, actualiza y reglamenta varios artículos de la ley 24.449 y, según se explicó en su momento, existían vacíos normativos desde el último decreto reglamentario de 1995, por lo tanto se imponía la necesidad de solucionar ese problema. Es que antes de esta reglamentación los menores de diez años debían viajar “sujetos al asiento trasero con el correaje correspondiente”; en cambio ahora la norma dice que deberán hacerlo “con el sistema de retención infantil homologado al efecto, en relación con su peso y tamaño”.
Si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los datos que maneja la organización no gubernamental Luchemos por la Vida, en los siniestros viales que ocurren en todo el país pierden la vida 20 personas por día, es evidente que se deben adoptar urgentes medidas de prevención, entre las cuales el uso del cinturón de seguridad y de estas sillas para los chicos son dos de las más importantes.
Los padres, y los adultos en general, deben velar para que los chicos viajen seguros dentro del automóvil, cumpliendo y haciendo cumplir con lo que establecen las normas vigentes en materia de seguridad vial. Es habitual que en esta época del año muchas familias viajen muchos kilómetros, de una localidad a otra, para pasar las vacaciones, de manera que no está de más hacer hincapié en la necesidad de seguir todas las recomendaciones que permiten proteger la vida de todos los que van arriba del vehículo.
Los especialistas de Luchemos por la Vida observan que, por ejemplo, en una colisión que se produce a 50 Km/h el auto se detiene contra el obstáculo pero los cuerpos de los ocupantes del vehículo siguen moviéndose hacia adelante a la velocidad que el auto traía hasta ese momento, impulsados por una fuerza enorme, que equivale a 40 veces el peso de cada persona, desplegada en la desaceleración instantánea. Si no están atados, las personas golpearán contra la parte delantera del automóvil y contra el parabrisas. Y los ocupantes de los asientos traseros, si los hubiere, serán impulsados con esa misma fuerza hacia la parte de adelante. Golpearán a los ocupantes delanteros y la parte frontal del vehículo. Más grave aún, todos pueden ser despedidos fuera del vehículo, hacia una muerte casi segura, aumentando así seis veces las posibilidades de morir en este tipo de siniestros.
Es fundamental que los niños mayores y los adultos viajen con los cinturones de seguridad ajustados y los niños más pequeños (menores de 10 años) lo hagan sujetos en sus sillas fabricadas especialmente para protegerlos, las que se fijan al asiento con el cinturón de seguridad del vehículo y con anclajes que traen los vehículos de fábrica. A estos últimos, por estatura y estructura ósea, el uso de los cinturones de seguridad del auto solamente no les garantiza una protección correcta y adecuada.
Los padres deben saber que, contrariamente a lo que la mayoría de las personas cree, el niño que viaja en los brazos de su mamá no va más seguro, ya que está comprobado que aún en los casos de colisiones a baja velocidad el adulto no puede evitar ser desplazado de su asiento, y tendrá la inevitable tendencia a abrir sus brazos para sostenerse en el lugar. Es necesario que los adultos tomen conciencia de la importancia de seguir estos consejos y de respetar las normas viales a fin de protegerse a sí mismos y también la vida de los más pequeños.










