Irse en auto de vacaciones con los chicos suma un alto costo al presupuesto familiar
Una familia que piensa irse de vacaciones en auto debe tener en cuenta varias cuestiones de seguridad a la hora de movilizarse con niños, especialmente los más chiquitos, exigidas por ley. El producto más importante para que ellos puedan circular es el asiento preparado teniendo en cuenta su edad y peso.
Esas butacas que se adicionan al vehículo con sus correspondientes arneses tienen precios variables pero la inversión mínima no baja de 7.000 pesos.
NORTE se acercó hasta un comercio de centro capitalino, por caso La Llave del Chaco, para consultar sobre el costo cuyo precio informado es de $ 7.200, pero dependiendo la marca o tamaño o funciones puede variar.
Según contó Gabriela Tueso, vendedora del comercio, la butaca mencionada posee tres funciones, tanto para niños de 0 a 10 kilos, otra de 9 a 18 kilos y de 15 a 25 kilos.
Luego se puede usar una pequeña butaca sin respaldo que sólo eleva al niño, la misma puede usarse hasta los 36 kilos. Así como éste, hay una gran cantidad de puntos legales que deben cumplir estas butacas para niños, así como la posición de las mismas en el auto dependiendo la edad.

En Mercadolibre.com se comercializan butacas que rondan entre los 4.000 pesos hasta los 13.000 pesos. Desde enero de 2016, los modelos nuevos lanzados en el país tienen que contar con anclajes Isofix en el asiento trasero para asegurar las butacas y boosters que deben utilizar por ley los menores de 12 años.
Es falso que se escuche a niños diciendo que no soportan viajar atados. Según comenta un informe del diario La Nación, los chicos se habitúan con facilidad a trasladarse en las butacas, que en la gran mayoría de los casos son más cómodas para ellos que el propio asiento del vehículo. Desde hace tiempo se trabaja para lograr mayor confort y seguridad en los vehículos.
La protección total, desgraciadamente, no existe. Pero acercarse a ella es un camino que no se deja de transitar. Y en ese trayecto se encuentran los estudios para alcanzar mayor seguridad para los niños.
“Es importante entender que las butacas infantiles no son un simple accesorio para el auto, sino que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte”, sostuvo hace tiempo un informe realizado por Cesvi Argentina.
Además la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), máxima autoridad automovilística en el mundo, efectuó un relevamiento en la Región IV (América del Sur) que arrojó un saldo preocupante: “El 40% de las sillas no responde a los niveles de seguridad”.
Desde enero de 2016 la legislación obliga a contar con anclajes para las butacas infantiles. Significa que todos los nuevos modelos que lleguen al mercado (que no es lo mismo que los autos 0 kilómetro), deberán estar dotados por cualquiera de los dos sistemas de anclajes autorizados por la normativa: Isofix o Latch.
Con esta disposición, las butacas infantiles se sujetan con ganchos que las unirán a la estructura del coche mediante un encastre, similar a la hebilla de los cinturones de seguridad, para luego ser inmovilizada por el cinturón de seguridad del vehículo o uno de la propia butaca.
Esta acertada legislación se completa este año, ya que desde el 1 de enero de 2018 es obligación que todos los automóviles 0 kilómetro (sean de un modelo nuevo o no) dispongan de los anclajes, los cuales en Europa se usan desde hace más de cinco años.
Causa de mortalidad infantil
El auto deberá tener anclajes para que las sillas queden agarradas a la estructura y no sólo estén fijadas con el cinturón de seguridad. El hecho de que las butacas vayan ancladas reduce de forma significativa la mortalidad infantil en choques.

A partir del segundo año de vida, los accidentes de tránsito son la primera causa de mortalidad. Pero resta toda la normalización del tipo de sillas que se deben usar. “Las pruebas que se están haciendo en América, puntualmente unas de LatinNCAP, muestran que las sillas que se venden en América Latina son extremadamente frágiles, porque no tienen la estructura con la densidad necesaria y calidad de materiales para resistir el choque”, afirmó al mencionado matutino nacional María Cristina Isoba, directora de Investigación y Educación Vial de la Asociación Civil Luchemos por la Vida.
Evolución constante
‘Con el tiempo y los estudios, se comprobó que para la estructura corporal de los chicos más pequeños el cinturón de seguridad no era suficiente, porque no los contenía adecuadamente. Así fue como se empezaron a fabricarse las butacas o sillas especiales que, con el tiempo, también fueron evolucionando. Se mejoró la tecnología y con las pruebas de choque se comprobó que la silla para un bebé no es igual que la necesaria para un chico de más edad y mayor tamaño; por eso se fueron diseñando sillas de acuerdo con la necesidad física de cada edad’, rememoró Isoba.
Nueva obligación para el matafuego
Desde junio de 2017 las compañías que venden y recargan matafuegos deben escribir en el estiquer la patente del auto en que irá esta herramienta, de manera que no podrán llevarla otros coches.

El propietario de So&Mat, Rubén Sotelo, contó a NORTE que un matafuego nuevo de un kilo para auto cuesta 400 pesos, y la recarga anual obligatoria unos 150 pesos.
También venden el kit de seguridad reglamentario para el auto, que contiene la barra de tiro, chaleco refractario, baliza y funda mortuoria.

Además cuenta con un botiquín que contiene gasa, algodón, alcohol, agua oxigenada, apósitos, tela adhesiva y guantes descartables. Este kit cuesta unos 500 pesos.










