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¿Quién trajo para el ahorro?

¿Quién trajo para el ahorro? era lo que decía la señorita de primero superior a comienzos de la década del 50, después del buen día, en la escuela del Estado. Enseguida, los que habían llevado algunas monedas se adelantaban y la maestra les entregaba unas estampillas que se pegaban en un álbum, que al llenarlo completaban uno, cinco o diez pesos. Esos álbumes los llevaba la propia maestra al Correo o a alguna de las agencias de la Caja Nacional de Ahorro Postal que, con una estampilla correspondiente al monto, lo acreditaba en una Libreta de Ahorro. Todo eso constituía una rutina que se había metido muy hondo en los chicos, los docentes y los padres, fomentando el ahorro para la época de los estudios o cuando había necesidades extraordinarias. En ese tiempo era común que los padres o padrinos hicieran ese regalo a los chicos antes de entrar en la escuela primaria junto con algunas primeras estampillas como una forma de inculcarles el ahorro.

Los fondos de esas libretas eran inembargables y producían intereses y muy pronto llegaron a 170.000 en todo el país. Era común que cuando nacían los hijos los padres o los abuelos les sacaran una libreta de ahorro y le fueran depositando pequeñas sumas que se sumaban a las de las escuelas.

Muchos, con el paso de los años, descubrimos esas libretas en algún cajón de la casa paterna y recordamos ese orgullo de tener esa libreta que nos aseguraba que “teníamos plata en el Banco”. Ese orgullo era igual a superior a aquel otro de haber llenado un álbum de las famosas “figuritas” de actores y jugadores de fútbol.

Una estafa

Sin embargo, como tantas otras cosas que teníamos los argentinos, aquel saludable hábito del ahorro se perdió en una formidable estafa. Esos fondos perdieron notablemente su valor y con el cambio de monedas y las repetidas devaluaciones quedaron en la nada y el único que valor que les quedó a las libretas fue el recuerdo. Desde el 70 en adelante los pesos moneda nacional se convirtieron en pesos ley 18188, australes, pesos argentinos y otra vez pesos. Con la privatización de la Caja de Ahorro, en tiempos de Carlos Menem, las cuentas pasaron al Banco Hipotecario y, según dicen, se mantienen ahí, pero devaluadas con más de una decena de ceros por delante.

Pasaron los años y debido a la estafa se perdió ese saludable hábito del ahorro iniciado en 1915 con la creación de la Caja Nacional de Ahorro Postal. Todo eso pasó al olvido y es hoy un bueno o mal recuerdo, según se lo encare. Pero, ¡oh sorpresa! desde el Chaco se está tratando de recuperar ese hábito con una iniciativa del Nuevo Banco del Chaco denominada “Tu Primer Ahorro”.

“Tu primer ahorro”

Se trata de un producto de inversión para menores de edad. Puede abrirse una cuenta a partir del nacimiento y tiene duración hasta los 18 años. A lo largo de ese plazo, se pueden realizar depósitos en cualquier momento, sin monto mínimo y por parte de cualquier persona allegada al niño, con autorización de los padres. Los depósitos acreditados en Tu Primer Ahorro se ajustan por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) más una tasa del 1% anual, otorgando un rendimiento adicional que permite mantener el valor adquisitivo del ahorro. La cuenta de inversión no tiene costos de mantenimiento ni comisiones. La apertura tiene mínimos requisitos: presentación de DNI del menor y su padre o madre o tutor y la firma del formulario correspondiente.

Vale la pena aplaudir esta iniciativa, pero debería explicitarse más la seguridad de que a estas generaciones de hoy, que han empezado sus ahorros, no les va a pasar lo que a nosotros. De acuerdo a lo que se ve de la marcha de la Economía, nada asegura que a nuestros hijos y nietos no se les vaya a repetir el desfalco de todos los que tuvimos aquella libreta de ahorro. Por ello, debería explicarse muy bien lo del “rendimiento adicional que permite mantener el valor adquisitivo del ahorro”. Y, además, como sucedió en otro tiempo, dar participación a la escuela en el fomento y hasta recepción de los depósitos, a través de algo que entusiasme a los chicos y jóvenes, más allá de sus inquietudes actuales. La iniciativa del Banco del Chaco tuvo un excelente eco y superó las mil cuentas en los primeros seis meses, recibiendo además buenos comentarios hasta del propio Banco Central de la República Argentina y de medios de comunicación de alcance nacional. Esto demuestra un espíritu inquieto del banco chaqueño, pero vale repetir que se asegure de algún modo que no será un chasco como aquel de la Libreta de Ahorro que nos ilusionó a la generación que hoy ya estamos en retirada.

Los cinco sic

“Las tasas altas siguen ampliando la distancia a favor de las provincias grandes con más recursos”. (Marcelo Nievas, economista).

“Nos trataron como perros, taparon todo, trajeron bomberos y municipales para tapar la mancha, no me dieron información de cómo fue el accidente, ¿será porque es juez?”. (Sandra Trolson, hermana de Analía Noemí, muerta en un accidente el 1 de enero, atropellada por un juez).

* “Somos perfectos recaudadores de Cammesa. Juntamos el dinero y pagamos las facturas que nos envía, pero debemos pensar también en nosotros”. (Miguel Aquino, director de Secheep). “Hay muchos recursos de Educación que no se sabe adónde van”. (Eduardo Mijno de Sitech Federación).

“Buscan desactivar los sindicatos para impedir la lucha organizada”. (José Niz, secretario general de UPCP).

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