Gelman: “la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre”
Hace 4 años partía Juan Gelman . Hoy lo recordamos con fragmento de su discurso sobre la poesía, poemas y semblanza.

En el discurso de aceptación del Premio Cervantes (2007), Juan Gelman definió a la poesía y al poeta: Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía. Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke:"[...] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección". Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.
La muerte me enseñó
que no se muere de amor.
Se vive de amor.
Vida. Juan Gelman fue poeta, traductor y periodista argentino. Había nacido en Buenos Aires el 3 de mayo de 1930. Hijo de emigrantes judíos ucranios, ejerció diversos oficios antes de dedicarse al periodismo. Por su actividad profesional y política vivió en el exilio entre 1975 y 1988, residiendo alternativamente en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México, donde murió. En 1997 ganó el Premio Nacional de Poesía en Argentina; el Juan Rulfo en 2000; en 2004 el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde; en 2005 los premios Iberoamericano Pablo Neruda y Reina Sofía de Poesía. Fue columnista de Página/12 desde su primer número. En 2007 ganó el Premio Cervantes.
Siempre te amo por primera vez.
Siempre te amo la primera vez.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
Amarte es esto:
una palabra que está por decir
un arbolito sin hojas
que da sombra.










