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La prevención, el mejor remedio contra el dengue

Nunca está de más volver a recordar que uno de los métodos más efectivos para controlar la transmisión del dengue, zika o chikungunya consiste en evitar la proliferación de los mosquitos aedes aegypti que actúan como vector de estas enfermedades, adoptando medidas para que estos insectos no tengan lugares donde depositar sus huevos.

Desde hace varios años que estas enfermedades están presentes en toda la región y si bien parece que en nuestra provincia la mayoría de la población tomó conciencia del problema, puede ocurrir que lo que en principio se percibió como una amenaza tienda a naturalizarse con el paso del tiempo. Si eso ocurre, entonces se corre el riesgo de bajar la guardia y cometer descuidos.

Por eso no viene mal remarcar que, como bien señala la sabiduría popular, es mejor prevenir que curar y en este caso está demostrado que la medida más efectiva para la prevención es eliminar todos aquellos recipientes en desuso que pueden servir de criaderos al mosquito. También hay que reiterar algo que a esta altura puede resultar obvio: como la transmisión de la enfermedad se da cuando este mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de alguna de estas enfermedades y luego pica a otras personas, la clave está en evitar las picaduras, para lo cual se recomienda emplear repelentes, aunque siempre lo más importante será reducir el número de mosquitos, y esto se logra evitando la formación de criaderos. En este sentido, es importante que se mantengan los operativos de limpieza en los espacios públicos y que en los hogares se eliminen los recipientes en desuso. En el caso del zika, es importante saber que esta enfermedad también se transmite a través de relaciones sexuales.

Por otra parte, como en esta época del año muchas familias aprovechan los días de vacaciones para viajar a otras provincias o a países limítrofes donde existen zonas con presencia de estas enfermedades, es necesario que se sigan las recomendaciones de las autoridades sanitarias que aconsejan a los viajeros evitar, en la medida de lo posible exponerse al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, las horas de mayor actividad del mosquito; utilizar mangas largas y pantalones largos si se realizan actividades al aire libre; proteger la cunas o cochecitos de los bebés con mosquiteros tipo tul al permanecer al aire libre y cuidar que, en estos casos, los niños tengan una correcta ventilación.

El Ministerio de Salud de la Nación aconseja utilizar repelentes sobre la piel expuesta y renovar su aplicación cada tres horas aproximadamente, y recomienda emplear productos que contengan DEET (N, N-dietil-m-toluamida) ya que son los más eficaces. Un dato a tener en cuenta es que es importante rociar también la ropa con repelente porque los mosquitos pueden picar a través de las prendas de tela fina.

Debe prestarse especial atención a la recomendación que indica que no debe aplicarse repelentes a los bebés menores de dos meses de edad, y para el caso de los chicos que tienen más de dos meses que sí pueden utilizar estos productos, la cartera sanitaria nacional aconseja aplicar repelente con concentraciones de 10 por ciento de DEET, para lo cual es necesario leer con detenimiento las etiquetas de los productos.

Por último, debe recordarse que ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza (especialmente en la zona de los ojos), dolores musculares, articulares, erupciones, náuseas y vómitos, se debe consultar a un médico; y no se debe apelar a la automedicación y evitar tomar aspirinas, ibuprofeno o aplicarse medicamentos inyectables ya que favorecen las hemorragias.

Las mujeres embarazadas o en edad reproductiva, en tanto, deben extremar las medidas de prevención de picaduras de mosquitos debido a la asociación entre el virus zika y el riesgo de malformaciones fetales, como microcefalia. Además, los adultos en general pueden presentar consecuencias neurológicas. Respecto de los que viajan a zonas donde se registraron casos de estas enfermedades, se aconseja que si durante el viaje o al regreso la persona presenta síntomas como fiebre, dolor muscular o articular, vómitos, malestar general o sarpullido, debe consultar inmediatamente al médico.

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