El puente Chaco-Corrientes sigue desprotegido
La obra de defensas en el puente Chaco-Corrientes, prevista para febrero de 2017, no registró actividad y su desarrollo es incierto. Los trabajos están bajo la supervisión del Distrito Corrientes de Vialidad Nacional y a cargo de la UTE Luciano-Copersa, oriunda de la provincia de Buenos Aires.
En una recorrida por la zona de los obradores, en Antequera, NORTE pudo comprobar la total inactividad. A simple vista pueden observarse varias “camisas”, una especie de tubos de acero que rodearán y protegerán los pilotes de hormigón, invadidas por las malezas; y una grúa de gran porte perteneciente a la empresa Luciano Sociedad Anónima.

Hace casi un año, el 21 de enero de 2017, NORTE anunciaba que el recambio de las ocho defensas del puente comenzaría hacia fines de febrero de ese año. La confirmación llegaba desde la gerencia regional de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). Según el programa de obras, los trabajos comenzarían en la pila 3 del puente, aguas arriba, del lado de la costa correntina.
El plazo para completar las defensas fue establecido en 32 meses. Se trata de una obra que padeció largas postergaciones a lo largo de una década. Recién en 2013, luego de resolver múltiples inconvenientes burocráticos y económicos, el obrador fue erigido en Antequeras. Pero cuando finalmente la contratista comenzó el despliegue de instalación y movilización de materiales, la zona fue afectada por una creciente del río Paraná, que obligó a postergar todavía más el comienzo de los trabajos.
La obra de defensas del puente Belgrano resulta determinante dada la antigüedad de la estructura (casi 45 años) y el crecimiento que tuvo en los últimos años el tráfico fluvial por la hidrovía Paraná - Paraguay.
La gestión del macrismo
Al comenzar la gestión del actual gobierno nacional, la obra estaba neutralizada, por la creciente del río.
Poco después, dejada atrás esa contingencia, fue renegociado el contrato con la UTE y fue así como avanzó la instalación de obradores y la gestión para la llegada de equipos de última generación para colocar los 54 pilotes de dos metros de diámetro y 48 metros de longitud que forman parte de la defensa, de los cuales 25 iban bajo el sedimento del lecho del río.
La obra que se hará
Se trata de una obra de refuerzo, ya que se prevén construir unos cabezales de hormigón que estarán unidos al lecho del río a través de pilotes. Esto permitirá que cualquier barcaza que franquee la línea del único paso interprovincial, si tiene algún inconveniente, no impacte directamente en el puente, sino en estos cabezales.










