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El 2017 se despide con otro aumento en los combustibles: entre 2 y 2,5% más caros

Durante este mes, el precio del barril de crudo aumentó un 5,1% en dólares, y el valor de la moneda americana pasó de 17,45 a 19,45 (el jueves), sellando una suba del 11,52% en menos de treinta días. Esos factores, en un mercado desregulado, son los que explican un nuevo aumento en el valor de los combustibles, que antes de cerrar el 2017 se remarcarán entre 2 y 2,5% según el producto

Entre 2 y 2,5% aumentan los combustibles antes de cerrar el año, redondeando entre 22 y 27% en el 2017.

Ese incremento será el segundo de este mes, ya que el 1º de diciembre las petroleras habían consumado un aumento del 6%. Que el valor suba entre 2 y 2,5% ahora no llegará a “cubrir” el alza del 16% en el valor del crudo, en pesos, en este último mes del año.

”Está mañana (por ayer) subieron los precios en las estaciones Axion de Rosario y Catamarca. Y esperamos que el resto de las petroleras también anuncien sus aumentos en estas horas”, le confirmó ayer a NORTE Oscar Gaona, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines del Chaco (Cecach). Así, reveló que en esos casos, los incrementos rondaron el 2% para la nafta súper y el gasoil; y superior al 2,5% para la nafta premium y Euro Diesel.

Tomando esos porcentajes de incrementos, la nafta premium de YPF (Infinia) que cuesta 28,99 pesos por litro pasaría a valer 29,71 (aplicando el 2,5%), y el gasoil premium (Infinia Diesel) escalará de 25,31 pesos a 25,94. En tanto, la nafta súper pasará de costar 25,99 pesos a 26,51 pesos y el gasoil común (Diesel 500) de 21,78 a 22,21 pesos.

Plasmados estos últimos incrementos, el 2017 terminaría con un aumento global del 21,8% en los productos diésel, del 24,5% en la nafta súper y 26,8% en la premium.

Factores que inciden en la formación del precio

Según explica Pablo Fernández Blanco en La Nación, desde que las petroleras aplicaron el último ajuste -6% promedio a principios de diciembre-, las principales variables que componen el negocio se movieron al alza, algo que hasta el momento no fue traducido en el precio que pagan los automovilistas.

La primera es la devaluación del peso, que acumula en el mes un porcentaje de depreciación casi idéntico al de todo el resto del año, algo que no fue trasladado todavía a los precios de los combustibles.

El dólar es un elemento crucial para las petroleras, un sector integrado por YPF, Axion, Shell, Oil y Petrobras, principalmente. Las empresas compran el petróleo en pesos, pero al tipo de cambio que estipula el Banco Central. De manera que la devaluación obliga a las empresas a juntar más pesos para pagar la misma cantidad de crudo.

Cuando las empresas aplicaron la última remarcación, la moneda norteamericana cerró a $17,45, pero el jueves se necesitaron, al final del día, $19,46 para hacerse de un dólar, es decir, 11,52% más. Las naftas y el gasoil, en cambio, se pagan en la moneda local. La explicación de las empresas es sencilla: deben aumentar los precios para hacerle frente a la factura por la materia prima.

El crudo en sí mismo es otro punto, tanto para las empresas como para el bolsillo de los consumidores, dado que es la principal materia prima para producir naftas y gasoil. Representa aproximadamente el 80% de los costos de una petrolera, y subió en las últimas semanas, de manera que le pone aún más presión a los precios en el surtidor.

Otros elementos que tallan en la composición de los precios de las naftas y el gasoil son los biocombustibles. El valor lo fija el Gobierno. Antes del retoque de principios de mes, el precio de las naftas había caído 1,5% por una baja en el bioetanol dispuesta por el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, que luego dio marcha atrás con la medida. Tras los cambios que dispuso el Gobierno, salvo por los biocombustibles, el valor de las naftas es libre en la Argentina.

Hasta febrero seguirán recibiendo tarjetas

Las estaciones de servicio acordaron una tregua respecto de la suspensión de venta de combustibles con tarjeta de crédito a partir del primer día del año 2018. La decisión surgió luego de una reunión de los directivos de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha) con el secretario de Comercio, Miguel Braun.

Los estacioneros dejaron sin efecto la medida ante la promesa del funcionario de generar una reunión con las entidades bancarias y emisoras de tarjetas para los primeros días de febrero, porque entendieron que puede ser posible que en un encuentro de ambas partes con presencia de Estado como mediador, se alcance un entendimiento que permita equilibrar el cuestionamiento con alguna probable solución.

"Es muy positivo que las empresas vengan a negociar con la presencia del gobierno, lo cual nos genera buenas expectativas. Las tarjetas dicen que no pueden cobrar menos y no contemplan que nuestro negocio es muy particular y diferente a los comercios comunes”, alentó a surtidores.com.ar, el secretario de Cecha, Oscar Díaz.

El empresario chaqueño agregó: “Somos una actividad de alta rotación y baja rentabilidad, por lo cual se hace imposible sostener estas condiciones”. Díaz explicó que a un estacionero le queda un neto de ganancia de un 2 por ciento promedio, luego de afrontar todos los gastos de la facturación total con lo cual, si se le agrega la tarjeta, resta solamente el 0,5. “Si las tarjetas de débito tienen la posibilidad de debitarle la plata en el momento ¿Por qué nos acreditan a nosotros en 48 horas?”, se preguntó.

“Soy optimista sin embargo en lograr una baja en el porcentaje como así también un cambio en los plazos de acreditación”, agregó. Además aclaró que “la operatoria no la financian los bancos, sino que lo afrontamos nosotros y que al consumidor no lo perjudicamos los estacioneros, sino las condiciones que establecen las entidades financieras”