¡Más inocentes resultó que éramos!
Si usted llegó hasta acá conmovido por nuestros titulares de tapa, no se sienta engañado. Más bien sienta que su inocencia ha sido comprobada. Y eso no está mal. Todo lo contrario. Porque si algo le ha faltado a este país nuestro es eso: inocentes. Nos han sobrado culpables y, sobre todo, nos han sobrado culpables que no fueron tratados como tales.

En cambio, si usted en cuanto leyó la primera plana de hoy ya de inmediato se preguntó “¿qué día es hoy?”, y al toque se contestó “¡yo sabía, 28 de diciembre, el Día de los Inocentes!”, está bien, se lo reconocemos: su sagacidad funciona bien y no lo hemos podido atrapar. Lo cual tampoco está mal, pero volvamos a recordar que hoy es el día en el que se rinde homenaje a la inocencia.
Ya todos sabemos que el origen de esta fecha es nefasto, porque recuerda a la matanza de niños ejecutada por Nerón para intentar asegurarse así el exterminio del Niño Jesús, objetivo en el que fracasó.
Pero están también los usos y costumbres, y la verdad es que la jornada se convirtió en buena parte del mundo en una ocasión para gastar bromas basadas, centralmente, en abusar inocentemente de la inocencia ajena, valga la también inocente redundancia.
En la prensa, el uso del 28 de diciembre como ocasión para que los medios se permitan un recreo de la realidad más dura es una vieja tradición que se conserva de manera irregular en muchos países, también en la Argentina.
En el Chaco
Si hablamos de nuestra provincia, los antecedentes no son abundantes pero existen. Y NORTE escribió algunos de ellos. El más resonante fue, sin dudas, el de 2014, cuando en nuestra tapa publicamos la falsa noticia de un colapso del puente Chaco-Corrientes, cuestión que dividió las aguas: muchos celebraron la broma (y se las ingeniaron para trasladársela a sus amigos y conocidos) y otros estallaron de furia por considerarla fuera de lugar.
Todavía hoy, cuando la conexión interprovincial colapsa de verdad (por el tránsito que la satura, por algún accidente que frena durante horas la circulación vehicular, por una protesta social), se recuerda aquel anuncio que no fue veraz pero que sirvió para ver cuán vulnerable es nuestro vínculo sobre el Paraná. Y fue NORTE quien más empujó, desde mucho antes, la necesidad de un segundo puente. Esa prédica sumó su aporte para que al menos hoy la obra ya sea una previsión formal.
Años antes también habíamos aprovechado el Día de los Inocentes para publicar el anuncio de que la Legislatura había aprobado una “Ley de Convertibilidad Chaqueña”, al estilo de la que imperaba en tiempos de Menem y Cavallo, pero esta vez para establecer una paridad de hierro entre el dólar y el nunca bien ponderado bono Quebracho instaurado diecisiete años atrás a modo de cuasimoneda provincial. De repente, el bono (que se recibía en las casas de cambio a dos tercios de su valor nominal en pesos) pasaba a estar 1 a 1 con el dólar. Hasta había avisos publicitarios falsos ofreciendo comprarlos a ese valor. En ellos se consignaban números de teléfonos móviles que correspondían al equipo económico de aquel momento. Los lectores, en general, siempre respondieron bien a esos “permitidos” de los 28 de diciembre, más allá de las polémicas y las diferentes maneras de ver las cosas.
Esta vez esperamos que de nuevo las falsas novedades de nuestra tapa de hoy hayan causado más risas que enojos. Después de todo, para enojarse hay realidad de sobra. Y mañana volverá a estar, sin remedio, otra vez en nuestra primera página.
Por vuestro humor, muchas gracias. Y a no renegar de la inocencia, que siempre nos valdrá.
El equipo de NORTE










