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A 30 años de la muerte de Luca Prodan, músico que revolucionó el rock argentino

En la madrugada del 22 de diciembre de 1987, moría Luca Prodan, el músico ítaliano que llegó a la Argentina país a principios de los '80 y sacudió al rock argentino con ritmos desconocidos hasta ese momento por estas tierras. Junto a la emblemática banda Sumo, Luca había dado un show horas antes, en la cancha de Los Andes.

Luca llegó a la Argentina a principios de los ‘80 en un desesperado intento por escapar de su adicción a la heroína, una decisión que tomó luego de ver una postal enviada por su amigo de la infancia y futuro representante de Sumo y Las Pelotas, Timmy McKern, de las sierras cordobesas, en donde se había radicado hacía un tiempo. 

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Luca Prodan sobre el escenario. El músico que revolucionó el rock en Argentina, murió hace 30 años.

Luca formó Sumo, una agrupación que tras varios cambios quedó establecida con Germán Daffunchio y Ricardo Mollo, en guitarras; Diego Arnedo, en bajo; Alberto “Superman” Troglio, en batería; y Roberto Pettinato, en saxo.

Con tres discos oficiales editados, sin tener en cuenta posteriores lanzamientos de grabaciones encontradas, este combo se caracterizó por reunir a “los sucios, feos y malos” del rock argentino, en medio de la explosión musical desatada en plena “primavera alfonsinista”.

Pero más allá de sus novedosos ritmos y de la historia de vida de Luca que lo ubicaba como un “outsider” total del movimiento, esta figura se reinventó como un entrañable personaje de la vida porteña.

Agudo y desprejuiciado observador, era común ver a Prodan deambular por bares, conversando con extraños y compartiendo tragos con quien quisiera sentarse en su mesa.

Pero la revolución musical generada por Luca no llegó sólo a los ritmos dominantes, sino que también se extendió a la postura sobre y debajo del escenario y hasta al look, al implementar la moda de la calvicie en tiempos en que, en el rock, parecía una condición “sine qua non” tener el pelo largo.

Sin embargo, el objetivo inicial de Luca de escapar de la adicción a la heroína simplemente derivó en el reemplazo de esa sustancia por el alcohol, por lo que una avanzada cirrosis terminó con la vida de Luca en la madrugada del 22 de diciembre de 1987, mientras dormía en su casa ubicada en el barrio porteño de San Telmo.

Fuente: Télam

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