El crecimiento ordenado que necesita el Gran Resistencia
El lanzamiento del Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Ex Campo de Tiro vuelve a poner en la agenda pública un tema de gran relevancia: la necesidad de contar con una adecuada planificación y un ordenamiento urbano que haga previsible el crecimiento armónico de una importante zona de la capital chaqueña.
Se trata de los terrenos ubicados en el Ex Campo de Tiro, en la zona sur de la ciudad de Resistencia, un sector que está en constante crecimiento. Según se informó en el acto del lanzamiento del plan, que contó con la participación del gobernador Domingo Peppo y el intendente capitalino, Jorge Capitanich, es un predio de 3.950 hectáreas donde se construirán viviendas junto con la infraestructura relacionada con el equipamiento urbano y todo lo necesario para mejorar la calidad de vida de las familias que vivirán en el lugar.
Es, hay que decirlo, una buena oportunidad para realizar un verdadero plan de ordenamiento que no repita los errores cometidos hace ya muchos años en otras zonas de la ciudad, donde no se proyectó a largo plazo y los resultados están a la vista, con barrios diseñados con pasillos angostos que dificultan o directamente impiden el acceso de ambulancias o vehículos de bomberos en situaciones de emergencia. En este lugar tiene la particular de ser la zona por donde deberá pasar la circunvalación vial que conduzca al segundo puente, de manera tal que será un área que experimentará seguramente un rápido crecimiento.
El enorme déficit habitacional que tiene el área metropolitana plantea un gran desafío y este plan maestro se presenta como una solución a buena parte de ese problema, cuya resolución dependerá en gran medida de la coordinación que logren el Estado provincial y los municipios del Gran Resistencia que deberán trabajar en forma articulada junto al sector privado y los distintos sectores involucrados en el proyecto, para que este ordenamiento brinde los frutos que se espera.
Un rápido repaso por las líneas generales del plan maestro permite comprobar que se tuvieron en cuenta algunos aspectos como el cuidado del medio ambiente y la recuperación de la cuenca del río Arazá y hasta se prevé una zona para el desarrollo de un nuevo campo universitario y un polo tecnológico, científico y cultural. Es de esperar que todo se concrete como está previsto y que sea el puntapié inicial de una nueva etapa para el área metropolitana y la provincia que marque un antes y un después en lo que respecta al ordenamiento urbano. Es que, lamentablemente, el vertiginoso crecimiento que experimentaron las ciudades que conforman el Gran Resistencia en los últimos 20 años dejó en evidencia el costo que pagan los conglomerados urbanos que registran un aumento importante de su población cuando adolecen de la falta de planificación. Si bien es cierto que se volcaron inversiones para mejorar la infraestructura en estos conglomerados, en algunos casos los déficits son tan importantes que todavía falta mucho camino por recorrer para llegar a cubrir en forma eficiente el amplio abanico de demandas.
La participación en este proyecto de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y de otros sectores de la comunidad suma valiosos aportes al plan de ordenamiento que se pondrá en marcha y que, según se informó, se llevará a cabo a través del trabajo conjunto con trabajadores de cooperativas y movimientos sociales, con tareas que incluyen la ejecución de obras de infraestructura como el Canal 16 y el Canal Quijano, además de la estructura vial pavimentada para esa zona. Solo resta esperar que se cristalice la premisa de integración de un territorio ordenado, socialmente equitativo, y sustentable que guía a este trabajo y que, como se dijo, el plan sea el inicio de una nueva etapa de crecimiento ordenado del área metropolitana que se traduzca en una mejor calidad de vida para todos.










