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Polémica iniciativa que vulnera derechos de autor

El proyecto de ley nacional impulsado por el oficialismo que exime de responsabilidades a los sitios de comercio electrónico, plataformas de contenidos digitales y buscadores (como Google o Bing, entre otros) generó un fuerte rechazo de entidades que agrupan a compositores musicales, empresas del sector editorial, escritores, generadores de contenido audiovisual y sellos discográficos que consideran que la polémica iniciativa vulnera los derechos de autor y promueve la piratería.

Se trata del proyecto de ley impulsado por el senador de Cambiemos, Federico Pinedo, entre otros legisladores, que propone regular los servicios de enlace y búsqueda de contenidos alojados en la red internet. La iniciativa, que ya tiene media sanción del Senado y que ahora se espera que sea aprobado en la Cámara de Diputados de la Nación, es considerada por los sellos discográficos y editoriales, y por los generadores de contenido en general, como un claro avance que vulnera los derechos de autor, ya que la norma exime de responsabilidades a grandes empresas como Google, Facebook y Twitter de controlar los contenidos subidos por sus usuarios, abriendo las puertas de la reproducción ilegal de material que está protegido por los derechos de autor.

Una de las entidades que salió al cruce del proyecto es la Fundación El Libro, que publicó una solicitada reclamando a los diputados nacionales que defiendan esos derechos.

La entidad remarca que si prospera el proyecto las creaciones intelectuales de los escritores serán objeto de prácticas reñidas con la ley y se podrán comercializar impunemente a través de distintas plataformas digitales. También la asociación que agrupa a artistas audiovisuales expresó su preocupación por esta iniciativa -llamada Ley Pinedo- porque entiende que, de ser aprobada, los titulares de las obras deberán interponer una acción judicial por cada vulneración que sufran en sus derechos como autores.

Del otro lado del mostrador, y como era de esperar, algunas de las empresas proveedoras de servicios de acceso a contenidos en línea e internet, en este caso las que están nucleadas en la Cámara Argentina de Internet (ex Cámara Argentina de Bases de Datos y Servicios en línea) se mostraron a favor con el proyecto de ley que regula la actividad de los proveedores de acceso, plataformas de comercio electrónico, motores de búsqueda y prestadores de servicios de alojamiento de contenidos en la gran red.

Los voceros de esta entidad utilizaron el conocido latiguillo empleado en cierto sectores del mundo empresarial cada vez que se quiere justificar una ventaja que los beneficia: la ley, aseguran, establecerá un marco regulatorio que favorecerá la llegada de inversiones. Los autores de contenidos, por supuesto, no opinan lo mismo. Es que el polémico proyecto propone liberar de responsabilidades y de control a los proveedores de servicios en Internet sobre los contenidos generados por terceros.

La iniciativa plantea que si alguien considera que esos contenidos “lesionan derechos legalmente reconocidos” puede presentar una acción de amparo ante un juez federal para exigir que se retire el acceso a esos contenidos. Si en teoría este amparo podría parecer, hasta cierto punto, el camino adecuado para hacer justicia; en la práctica será poco eficaz para proteger los contenidos y a los autores. Lo explicó muy bien el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher, al señalar que a ningún autor se le ocurrirá iniciar un juicio que le demandará una suma muy importante de dinero para poder proteger sus derechos por una obra (un libro) que tiene un valor de venta muy inferior a lo que representará los honorarios que tendrá que pagar en un prolongado litigio.

En ese sentido, tienen razón los editores y las discográficas cuando observan que, así planteadas las cosas, apelar a la vía judicial para denunciar una infracción al legítimo derecho de autor no garantizará una eficaz protección a los titulares del derecho. Es de esperar que los legisladores nacionales escuchen las voces de alerta de los autores y abran el debate sobre un tema que debe ser analizado a conciencia y sin apresuramientos.

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