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Erradicación definitiva del trabajo infantil

Con la presencia de ministros de Trabajo y delegaciones de un centenar de países se puso en marcha esta semana en la ciudad autónoma de Buenos Aires la IV Conferencia Mundial Sobre la Erradicación Sostenida del Trabajo Infantil, que tiene como objetivo coordinar acciones para llegar al año 2025 sin este flagelo que afecta a más de 150 millones de chicos en todo el mundo.

Se estima que en la Argentina uno de cada diez niños o adolescentes realiza algún tipo de trabajo pese a que estas actividades están prohibidas por la ley, independientemente de si se trata de tareas remuneradas o no. Cabe recordar que, conforme lo que establece la ley nacional 26.390, se considera trabajo infantil a aquellas tareas o actividades económicas realizadas por un niño menor de 16 años, que es la edad mínima de admisión al empleo en nuestro país. Los expertos en la lucha contra el ingreso temprano en el mundo del trabajo advierten que además de afectar la trayectoria escolar de los chicos, el trabajo infantil pone en riesgo su salud, sobre todo cuando se ven obligados a participar en aquellos trabajos que son considerados peligrosos, como los que exigen el empleo de herramientas de corte o el uso de pesticidas.

Desde distintos sectores coinciden en señalar que si bien en el país hubo avances en la legislación para erradicar el trabajo infantil, todavía queda mucho camino por recorrer. En ese sentido, se espera que para fin de año estén los resultados de la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes que se llevó a cabo en zonas urbanas y rurales de todo el país y que permitirá tener una mayor aproximación a la problemática en las distintas regiones para poder actuar en consecuencia.

Representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que participan de la Conferencia Mundial que se realiza en estos días en el país observaron que si bien a nivel global se registraron importantes avances en la lucha contra todas las formas de trabajo infantil entre 2000 y 2012, período durante el cual los mandantes de la OIT adoptaron y aplicaron en forma creciente estrategias integradas y políticas coordinadas para combatir el trabajo infantil, la meta que se fijó para eliminarlo en sus peores formas en 2016 no se alcanzó. Por ese motivo la organización internacional exhortó a los estados miembros de la ONU, a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, así como a las organizaciones de la sociedad civil, a que eliminen el trabajo infantil para 2025, y el trabajo forzoso, la esclavitud moderna y la trata de seres humanos para 2030.

Debe quedar en claro que el trabajo infantil vulnera los derechos a la salud, a la educación, a la recreación y al desarrollo pleno e integral de los niños; y la sociedad debe saber que aquellos que sacan provecho de la actividad realizada por los chicos y las chicas que no poseen la edad mínima establecida por la ley para realizar trabajos, cometen un delito.

La ley que prohíbe el trabajo infantil establece que quienes se aprovechan de la vulnerabilidad de los niños para obtener beneficios pueden ser condenados a cumplir una pena de hasta cuatro años de prisión, siempre y cuando el hecho no represente un delito más grave.

Toda la comunidad debe comprometerse en la lucha contra el trabajo infantil porque está demostrado que existe una estrecha relación entre la situación económica y social de los chicos y este flagelo de la sociedad. Si se analiza con detenimiento a este fenómeno se pueden advertir además múltiples causas en su origen, como la desocupación de los padres de familia, o la precarización laboral de muchas personas adultas, o el hecho de que en ciertos sectores de muy bajos recursos, en los que el desempleo afecta a varias generaciones de una misma familia, los pequeños también sufren la desventaja de estar en medio de factores culturales que tienden a considerar como natural el trabajo desde temprana edad. Por todo lo expuesto, es necesario que los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y todos los sectores comprometidos con la infancia redoblen sus esfuerzos para erradicar el problema del acceso temprano de los niños y adolescentes al mundo del trabajo.

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