Brasil: centrales votan huelga general contra las reformas laboral y jubilatoria
Luego de una jornada de protestas en todo el país, las centrales sindicales anunciaron que irán a un paro general si el gobierno sigue adelante con el ataque a las jubilaciones.
São Paulo, 10 (AFP) – La manifestación más numerosa de este viernes, día de protestas en todo el país, en la Plaza de Sé, región central de San Pablo, terminó con una votación aprobando un día nacional de protesta, o una huelga general, si el gobierno insiste con la “reforma” de la previsión. Las centrales sindicales y movimientos sociales también repudiaron la Ley 13.467, que cambia el Contrato de Trabajo y entra en vigor este sábado.

“Necesitamos una bancada de diputados y senadores y un presidente que nos representen. Esos golpistas no nos representan”, afirmó el presidente de la Central Unitaria de los Trabajadores, Vagner Freitas. En opinión de los dirigentes sindicales, es necesaria una nueva representación parlamentaria aliada de los trabajadores para revertir las “nefastas” medidas de Temer.
Las protestas comenzaron temprano, con asambleas en las fábricas. Según el presidente del Sindicato de los Metalúrgicos de São Paulo, Miguel Torres, movilizaron a 30 mil trabajadores sólo en la capital. “Estamos en vísperas del mayor asalto a la clase trabajadora”, afirmó el presidente de la CTB, Adilson Araújo. “Los trabajadores no pueden tener miedo, no podemos aceptar que el patrón nos someta a condiciones esclavistas. El Brasil está siendo liquidado, este gobierno de lesa patria acaba de liquidar el pre-sal”, agregó sobre la política laboral y de privatizaciones de Temer.
“Mañana se consolida una de las caras del golpe”, dijo el secretario general de Intersindical, Edson Carneiro, el Indio. “Quieren diezmar los derechos de los trabajadores, de los jubilados, vender el país. Tenemos que revocar esa reforma que sólo beneficia el capital y al sistema financiero, necesitamos cambiar la agenda. Necesitamos devolver Brasil a los trabajadores, al pueblo”, dijo al defender la necesidad de una huelga general.
El presidente de la UGT, Ricardo Patah, afirmó que “2018 está ahí”, defendiendo, “además de solidaridad, estrategia” para superar la crisis y calificando al actual gobierno de “neoliberal y empresarial de la peor calidad”, que hace “vista gorda a la esclavitud”. Criticó al Ministerio de Trabajo, porque la ley de reforma laboral habilita el trabajo de mujeres gestantes en actividades insalubres.
También rechazó la ofensiva del gobierno y del Congreso contra el movimiento sindical: “No podemos permitir que la democracia pierda una pierna. No va a ser este canalla el que coloque al movimiento sindical de rodillas”, reforzó el presidente de la CSB, Antonio Neto, que recientemente dejó el PMDB, partido de Michel Temer, y se afilió al PDT. “Si votan la reforma Previsional, debemos paralizar Brasil”, dijo Luiz Carlos Prates, de la CSP-Conlutas. También criticó el congelamiento de salarios de estatales, y las facilidades que el Ejecutivo otorga al trabajo esclavo.
“Corrupción”, la palabra de 2017
La palabra que define a Brasil en 2017, según una encuesta cuyos resultados fueron divulgados este viernes, es “corrupción”, mientras que las otras cuatro finalistas fueron “vergüenza”, “crisis”, “tensión” y “cambio”.
“La elección de esta palabra representa esta época en Brasil. El año pasado la votación concluyó con “indignación”, se puede leer como una narrativa de la sociedad brasileña”, comentó el politólogo Leandro Machado, de la consultora Cause, que participó en el sondeo del instituto Ideia Big Data. “Éste es un mensaje claro para los precandidatos que despuntan, marca una corriente de opinión a favor de una renovación de la política, no sólo de las caras, sino de las prácticas políticas”, agregó Machado.
Caso Odebrecht: detienen al vicepresidente de Ecuador por “asociación ilícita”
Quito, 9 (AFP) - Jorge Glas, ya en prisión preventiva por la trama de sobornos de la brasileña Odebrecht, fue acusado el jueves de asociación ilícita en la indagación penal a cargo de la Fiscalía. La ley ecuatoriana condena la asociación ilícita con cárcel de tres a cinco años. Sin embargo, la Fiscalía advirtió hace semanas que Glas y otros involucrados podrían ser acusados de más delitos, como cohecho y enriquecimiento ilícito, en procesos paralelos. La justicia deberá determinar en los próximos días si dicta sobreseimiento o llama a juicio, que en el último caso puede durar varias semanas.
El proceso contra el vice, que mantiene el cargo a pesar de estar en prisión desde el 2 de octubre pasado, tiene como telón de fondo una lucha interna en el movimiento oficialista Alianza País (AP) -que gobierna Ecuador desde 2007- entre partidarios del presidente Lenín Moreno y los del exmandatario Rafael Correa, estrecho aliado de Glas. Correa, que en varias ocasiones dijo que no hay pruebas contra Glas, sostiene que Moreno, que fue su vicepresidente entre 2007 y 2013, se sirve de la lucha contra la corrupción para desprestigiar a su gobierno e inhabilitarle a él para la reelección.










