Aniversario de la Revolución de Octubre: La particular mirada del principal diario de finanzas del mundo
Los bolcheviques* han vuelto El semanario británico destacó las similitudes entre el mundo de 1917, que produjo la Revolución de Octubre. Dice que “son demasiadas como para estar tranquilos”
El columnista Adrian Wooldridge comienza marcando claramente su posición contraria a aquella revolución, comparándola con masacres históricas: “Este es un período de centenarios miserables. Primero, en 2014, vino el estallido de la primera guerra mundial, que destruyó el orden liberal. Luego, en 2016, el de la Batalla del Somme, uno de los conflictos más sangrientos en la historia militar. En 2017 pasarán 100 años desde que Lenin tomó el poder en Rusia”. Luego, argumenta que “el golpe de Lenin” fue la causa de la llegada al poder de Stalin, e incluso “el ascenso de Hitler, Mussolini y Franco”.

Por ese motivo, las potencias occidentales, tras la II Guerra Mundial, tomaron medidas “para asegurar que los problemas que habían producido el autoritarismo, tanto de izquierda como de derecha, no pudieran volver a ocurrir”. Así, se crearon el Banco Mundial, el FMI y la ONU “que se suponía estabilizarían la economía global y evitarían conflictos”, dice Woolridge.
Pero constata rápidamente: “Sin embargo, esta edad de oro está llegando a su fin”, y lo peor es que “las similitudes entre el colapso del orden liberal en 1917 y el de hoy son duras”. Recuerda que “los 40 años anteriores a la revolución rusa fueron años de triunfalismo liberal. El libre comercio (liderado por los británicos) unió al mundo. La democracia liberal triunfó en Gran Bretaña y EEUU, y parecía próxima en otros lugares”. En las últimas décadas del siglo XX, pasó algo parecido: “Los años ’90 fueron un período similar de triunfalismo. La globalización (liderada por EEUU) avanzó implacablemente. El número de países que calificaron como ‘democracias’ se multiplicó. Los políticos de derecha e izquierda compitieron para demostrar su lealtad al Consenso de Washington”.
Woolridge calcula que “El mundo afortunadamente se ha librado de otra guerra total”, aunque relativiza: “partes del Medio Oriente están en llamas”. Sin embargo, otros parecidos lo atormentan: “En EEUU, Trump promete ahogar todo el orden liberal: no sólo al libre comercio y los valores liberales, sino también a las alianzas globales contra los regímenes deshonestos. En Gran Bretaña Theresa May trata de sacar a su país de la Unión Europea. La victoria de Trump envalentonará a otros autoritarios occidentales, como Marine Le Pen, y fortalecerá a los autoritarios antioccidentales, especialmente Vladimir Putin”.
¿Quién es culpable y qué se debe hacer?
El columnista de The Economist considera que “el orden liberal mismo tiene la culpa”, porque “La economía global entregó demasiados beneficios a los más ricos: en EEUU, la proporción de ingresos del 1% más rico se duplicó”, “El crecimiento de la productividad se desaceleró”, “gigantes tecnológicos como Google y Amazon disfrutan de cuotas de mercado que no se ven desde finales del siglo XIX, la era de los barones ladrones”, dice Woolridge.
Finalmente, la revista de finanzas exhorta: “los campeones del liberalismo (…) deben tomarse más en serio las preocupaciones sobre la inmigración y controlar su instinto de burlarse de las minorías, como los cristianos evangélicos. También deben redoblar sus esfuerzos para solucionar los problemas más obvios del capitalismo: altos niveles de desigualdad, concentración económica con empresas que obtienen ganancias récord”, etc. Constata que “El renacimiento de la prosperidad ya cobró un precio terrible. Los liberales necesitan pensar más claramente y actuar con más fuerza para detener la podredumbre”.
* En el slang británico, bolshiness, bolcheviques, suele aplicarse a personas rebeldes, que no se someten naturalmente a la autoridad y que luchan contra los hechos establecidos.










