Bienal de Arte Joven: un espacio donde el Chaco vuelve a ser un punto cultural
Los primeros trazos se empezaron a pintar ayer, en donde el sol, de a rato la lluvia, fueron los compañeros de los artistas que dieron comienzo a esta tercera edición de la Bienal de Artes y Pinturas que se lleva a cabo en el Domo del Centenario. La entrada es libre y gratuita y se realiza hasta el domingo, de 10 a 21.

Cabe destacar que en esta edición estarán participando dos grandes bandas de renombre nacional, siempre con entrada gratuita. “El Kuelgue” cerrará la jornada de hoy, y mañana actuará “Babel Orkesta” con su arte musical. Además se contarán con patio de comidas y shows durante los tres días.
Milo Lockett, en conjunto con Facundo Gil, estarán a cargo de la dirección de la BAP. “Buscamos descentralizar todo lo que es arte, intentamos que estos eventos se realicen en otros lugares del país y que no tenga que pasar todo por la ciudad de Buenos Aires” asegura el artista plástico, Milo Lockett en una entrevista en Radio Universidad.
“Desde su galería de arte en Buenos Aires, el artista plástico Milo Lockett, siempre acompaño a todos aquellos que siempre quisieron tener un espacio” asegura Facundo Gil a NORTE, quien en conjunto a Renzo Repetto y su productora son los impulsores de este evento.






“Pasa en todos lados, nunca uno es profeta en su tierra y eso se ve con Milo” dice Facundo y esto da el pie para contar la historia de cómo empieza. “Nuestra idea fue sacar lo mejor de cada artista, más allá de su talento buscamos la relación humana, porque eso es lo que siempre se ve, se genera un ambiente muy cálido y de compañerismo.
Esta actividad, que concluirá el domingo, se lleva a cabo en el Domo del Centenario, contando con la presencia de más de 40 artistas invitados. Durante los días que dure la Bienal, los artistas locales y nacionales de gran prestigio estarán en el Domo en vivo, interactuando con el público que ya se encuentra habituado a esta modalidad gracias a la Bienal de Esculturas que se realiza hace tantos años con el mismo formato.
Vos también podés pintar, sumate
Con el objetivo de que todos puedan pintar, sin importar el curriculum y la cantidad de obras vendidas se creó esta Bienal. Además, otro de los grandes propósitos que tienen los organizadores es dar visibilidad a la obra de artistas emergentes, interactuando con los ya consagrados y el público asistente.
La BAP busca ser un punto de encuentro donde todos los artistas, sin importar si son renombrados o emergentes, puedan expresarse pintando en vivo, compartiendo con la naturaleza y mostrando a la gente sus obras, sus estilos, su cultura, historias. Despues de las ediciones pasadas, este evento se fue convirtiendo en una experiencia interactiva y enriquecedora. La característica esencial, que convierte esta actividad en un evento único, es que no hay un estilo o temática definida, no hay jurado ni premiaciones.
En esta edición, también participarán de la BAP los distintos grupos y talleres de pintura, donde los alumnos, coordinados por sus profesores, estarán pintando y exponiendo sus obras en vivo.
Además, como siempre, las puertas están abiertas a todos aquellos que quieran acercar su atril y poder así demostrar su arte en esta nueva edición de la Bienal.
“Es la única Bienal de arte que se hace en país, si bien en Buenos Aires hacen un encuentro de arte joven que abarca todo las ramas que van desde la música hasta la pintura; la Bienal de acá solamente apuntamos a mostrar la pintura que la gente del interior realiza y así poder federalizar el arte”, cuenta Milo Lockett.
La Bienal no tiene premios ni jurado, no hay categorías, ni temática definida y está abierta a artistas de todos los estilos.
Milo Locket, el impulsor del arte chaqueño

Milo nunca se queda colgado de los laureles ya que, a pesar de ser él uno de los artistas más reconocidos, siguió trabajando para el desarrollo social y cultural de su Chaco. Ni mucho se queda con las chicaneadas ni las críticas de algunos de sus pares.
Aunque recibió ofertas para vivir en Nueva York, Europa y otros lugares íconos del arte y la cultura, Milo nunca dejó de trabajar y fomentar a su ciudad, nunca renegó de sus raíces. Si bien el artista plástico está radicado en Buenos Aires, no deja de lado la provincia que lo recibe cuando viene. Además, siempre abre las puertas a los expositores en la ciudad, acompaña a todos aquellos que necesitan de un empujón y nunca se guarda ningún tipo de experiencia que puede servir como consejo para la carrera.
Cabe destacar que Milo, muchas veces, vino al Chaco en silencio, sin una cámara, demostrando su solidaridad para con quienes lo necesitaron. El Impenetrable lo conoce muy bien y sus pobladores lo conocen a él, porque siempre está dispuesto a ayudar. Siempre, junto a sus amigos, comparte momentos que guardan en sus memorias. Y no busca la aceptación del público, ni el acompañamiento de nadie. Porque a pesar de las críticas, que muchas veces son por cuestiones de ego, Milo ama y apoya a su provincia.
“El cariño de la gente es inmenso. Siempre que vengo, o en cualquier lugar donde estoy, me dan mucho cariño y constantemente estoy dispuesto a una foto porque el artista debe y tiene que generar una relación estrecha con el público”, cuenta Milo, que siempre dice que los cafés a los que es habitué están en Resistencia, al igual que sus verdaderos amigos.
Cada vez que puede, Milo trabaja para que el Chaco sea mejor, sobre todo para que la cultura chaqueña pueda salir a la luz y llegar a “lugares increíbles”, pero él está convencido de que el arte de todos se tiene que hacer conocido, no solamente el de algunos. Ayuda a niños con capacidades diferentes, pinta escuelas del interior, dona sus cuadros para realizar sorteos y otro montón de actividades solidarias que las realiza sin darle trascendencia mediática. Pero algo le faltaba... hasta que lo logró.
El talento chaqueño
Tenía un desafío que no lo dejaba dormir: que Resistencia tenga una bienal de pintura y por supuesto que cumplió su objetivo, ya que es la cuarta edición que se está llevando a cabo.
“Es uno de los grandes objetivos cumplidos en mi vida, pero siempre falta más”, sentencia Lockett y agrega: “Ojalá sea más conocida esta bienal, muchos apoyan pero dicen que van a participar cuando tenga más trascendencia”. También destacó el acompañamiento de la ciudadanía, de los sectores culturales, del gobierno y los inversores privados.










