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La promoción en la escuela de los valores solidarios

La escuela es uno de los mejores ámbitos para promover en niños y adolescentes el genuino interés por el bienestar de las otras personas con las que se comparte la vida en comunidad. Aprender, ya desde temprana edad, la importancia de la ayuda mutua y la colaboración desinteresada con el otro es fundamental para fortalecer los lazos entre los distintos grupos sociales y promover la ciudadanía activa y los valores solidarios.

Dicho esto, merecen destacarse los proyectos presentados en la última edición del concurso nacional “Escuelas Solidarias”, que contó con la entusiasta participación de 800 alumnos de distintos puntos el país. Antes de enumerar algunas de las iniciativas premiadas en este certamen, vale recordar que esta convocatoria se puso en marcha en el año 2000 con el fin de reconocer el trabajo de las escuelas que llevan adelante experiencias educativas solidarias que articulan el aprendizaje de los alumnos con el servicio solidario a la comunidad.

Este año fueron premiados 14 proyectos, entre los que se destacan el trabajo de los alumnos del Bachiller para Adultos 7166 de la localidad de General Güemes, ubicada a 50 kilómetros de la ciudad de Salta, denominado “Manos solidarias y consumo responsable” que consiste en organizar una huerta que abastece a un comedor comunitario de Salta, un curso de capacitación en informática para que adultos aprendan a usar computadoras en Corrientes y el uso de semáforos sonoros para personas ciegas en la localidad bonaerense de General Villegas.

En el caso de la huerta de los alumnos salteños, la iniciativa demandó un año de labor para poder contar con una huerta de 570 metros cuadrados que está preparada para abastecer de verduras frescas a un comedor comunitario. La particularidad de la escuela donde surgió la iniciativa es que la sede central, con seis aulas, está en contexto de encierro, dentro de la cárcel federal de Güemes, mientras que otras tres aulas son extramuros, están afuera del penal, según explicó la directora del establecimiento Margarita Vargas, quien detalló además que el año pasado, cuando se incendió el techo del comedor al que concurrían niños de la localidad de General Güemes, que además llevaban comida a sus familias, los alumnos del bachiller 7166 decidieron recaudar fondos para ayudar económicamente en la reconstrucción. Al observar la repercusión de la iniciativa, decidieron poner en marcha una huerta para abastecer al comedor de verduras frescas y producir conservas para donar. Cabe aclarar que en este proyecto participan todos los estudiantes, tanto los que están privados de su libertad como los que no sufren esa privación.

Otra de las iniciativas galardonadas por el Ministerio de Educación de la Nación con el Premio Presidencial Escuelas Solidarias fue el trabajo de los alumnos del colegio secundario “Arturo Frondizi” de la ciudad de Corrientes, quienes pusieron en marcha el proyecto “Tutores en la web”, que consiste en facilitar el aprendizaje de programas informáticos en adultos que, por distintas razones, no están familiarizados con las nuevas tecnologías. Los estudiantes que impulsan el proyecto diseñaron un programa de estudios que incluye temas como manejo redes sociales y búsqueda de contenidos en Internet, además del uso de procesadores de textos y plantillas de hojas de cálculos.

Otro de los premios fue para alumnos de la escuela primaria 3 “Salomé Ureña de Henríquez”, de General Villegas, en la provincia de Buenos Aires, que trabajaron en el proyecto denominado “Lo esencial es invisible a los ojos”, que propone instalar semáforos sonoros para personas con discapacidad visual en toda la ciudad, para lo cual diseñaron y fabricaron un dispositivo de bajo costo que se agrega a los semáforos existentes y que emite un sonido que avisa al peatón cuando puede cruzar la calle. Estos proyectos y el resto de los ganadores de este certamen (seis primeros premios, cinco segundos y tres menciones especiales) se repartirán un total de 1.335.000 de pesos para realizar o mejorar sus proyectos. La escuela debe seguir apostando a la promoción de la solidaridad social, a la colaboración mutua entre las personas, dos acciones que deben ser consideradas como un deber ciudadano, porque el compromiso con el otro es fundamental para el desarrollo y el bienestar social de las personas y la comunidad.

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