Peppo vs. Macri: la encrucijada electoral federalismo vs. centralismo no es cuento
“Un cadáver que interpela al Estado”, opinaba ayer Eduardo Fidanza sobre la aparición sin vida de Santiago Maldonado en aguas del río Chubut y toda la resonancia nacional que sigue teniendo, sin que nadie espere ninguna tregua hasta el esclarecimiento de un episodio que mantuvo en vilo a la opinión pública. El propio Peppo se sumó ayer a esa demanda de justicia que tuvo nuevas movilizaciones a pocas horas de una elección parlamentaria que abarca 127 diputados y 24 senadores nacionales, 259 legisladores provinciales y la renovación de la gobernación de Santiago del Estero, donde la alternancia se dará entre el matrimonio Zamora.
Peppo vs. Macri
Se puede hablar en estos términos porque desde la Casa Rosada se ha deslizado la estimación de que Cambiemos puede ganar en el Chaco en virtud de que vino acortando distancias con la hegemonía del Frente Chaco Merece Más durante toda una década, pero la base argumental de la campaña para distinguir un bando de otro surge de lo que ha dicho Peppo ante la cuarta y última cita de los chaqueños con las urnas: “En la etapa anterior de la elección provincial pusimos en juego la gestión entre los ocho años de Capitanich y los dos nuestros. Ahora se trata de una opción crucial: o defendemos el federalismo o cedemos ante el centralismo que está a la vista no solo en lo que ya hizo Macri sino en la gravedad de lo que viene”.
De eso se trata, obviamente, en la disputa de cuatro diputaciones nacionales: Elda Pértile y Juan Mosqueda, mano a mano con Aída Ayala y Alicia Terada (en este caso buscando su tercer mandato con respaldo personal de Elisa Carrió).
Las diferencias serán juzgadas por la ciudadanía, con una espina para el oficialismo que consiste en lo que Unidad Ciudadana --el partido de Cristina Kirchner que será senadora por Buenos Aires gane o pierda hoy ante Esteban Bullrich-- consiga hoy el apoyo de Fabricio Bolatti, del Frente Grande, que llegó a 47.000 votos en las PASO y tendría que trepar a 70.000, toda una hazaña, para entrar en un desenlace que desde hace rato se estima en 2 a 2 pero con el detalle de la diferencia final.

Una disputa equilibrada
La apreciación de quienes han recorrido todo el espinel electoral tiene presente que después de una victoria más ajustada en las primarias se desplegó un fuerte trabajo proselitista, sobre todo en los circuitos duros del centro de Resistencia y, por supuesto, la claudicante Sáenz Peña donde una gestión radical sin brillos retiene la intendencia termal casi con la rutina de triunfos que comenzó en 1991 con Carim Peche y últimamente eslabona los triunfos de Cipolini (además, ¿cómo puede reaccionar la opinión saenzpeñense después del conflicto del sindicato mejor pagado de la provincia, como es el de Secheep, en medio de una emergencia provocada por el temporal cortando líneas en buena parte del interior, con un oportunismo a prueba de balas?).
Que Macri considera que puede ganarle a Peppo fue certificado por el envío de funcionarios de la envergadura del jefe de gabinete, Marcos Peña, como el viaje relámpago del propio Frigerio para fotografiarse con las candidatas. (Correrá por cuenta de los cuadros de la UCR sacar conclusiones del desenganche electoral, aparentemente sin retorno, del exgobernador Rozas que, viajero de gran millaje, apareció en la lejana San Petersburgo --ex Stalingrado--, participando en la sesión de la Unión Parlamentaria Mundial, a la que acudiera en 1999 en Berlín por el caso de la banca senatorial despojada a Carlos Pavicich).
La fuerza del interior
El oficialismo asegura que hizo su autocrítica y desplegó una gran ofensiva encabezada por el propio Peppo, Capitanich, Elda Pértile, Mosqueda y los Martínez, padre e hijo, como un rastrillaje que excepto la incertidumbre de Sáenz Peña, confía en el potencial de su vasta red de intendentes y su peso territorial, además de haber zurcido y bordado con más respuestas en pavimento, servicios y recorridas a fondo por toda Resistencia donde el intendente no resignó nunca su cuestionamiento a la discriminación de la Casa Rosada por su condición de opositor y mostrando diferencias fuertes con la prédica de Marcos Peña, cuyas respuestas fueron imprecisas para los interrogantes de fondo sobre lo que se diluyó como las redes de distribución del gasoducto en 34 ciudades que, obviamente, no pueden librarse a los magros antecedentes de la concesionaria Gas NEA que procede de los tiempos del menemismo.
El Frente Chaco Merece Más tiene encuestas donde mantiene su liderazgo en cuatro puntos o más, pero Cambiemos ha venido acortando distancias y puede darse un final reñido.
La clave estará, como es obvio, en ganar en el Chaco para unos y otros: “Aunque sea por un solo voto” cuando hable la verdad de las urnas, nos decían ayer desde el justicialismo.
El desafío no es cuento
Blanquear el avasallamiento del federalismo no es un cuento ni un rebusque electoral: hoy solamente el 25% de la renta nacional llega a las provincias y el gobierno de Macri, que ya decidió un aumento del 10% de los combustibles para la nueva semana y está en danza otra trepada de las tarifas eléctricas si logra un éxito electoral en el recuento de todos los distritos, sacará de su cartera un paquete de reformas fiscales que distorsionarán más al federalismo si se profundiza la desigualdad en el reparto.
Que cada uno haga su lectura de la realidad y de lo que viene en esta etapa tan tensa y complicada del país, pero no exageramos al decir que si cabe una consigna para este domingo es que no hay margen para legisladores nacionales que no tengan puesta la camiseta del Chaco y se hagan oír sin esa gastada y vacía expresión de “una mirada especial” para una provincia que no puede descuidar uno solo de los frentes sociales abiertos y de los arrebatos como el de aborígenes (hay 20 listas para las elecciones del Idach) que amenazaron con ¡tomar una comisaría! Y tuvieron una áspera contención del ministro de Gobierno.
También el Chaco sumará su demanda como hizo Santa Fe
La relación en términos fiscales de la provincia del Chaco con el gobierno nacional tiene matices diferentes entre lo que se distingue como el buen trato del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el excolumnista de TN, Nicolás Dujovne, que desde el ministerio de Finanzas le sigue poniendo palos en la rueda, nos aseguran, a la habilitación para que el Chaco salga al mercado a colocar el crédito público por 3.900 millones, habilitado por la Legislatura.
El propio Peppo admitió que debió enviar nuevamente a su ministro de Hacienda, Cristian Ocampo, para destrabar criterios muy diferentes al área de Frigerio que tiene en el secretario Caldarelli a quien con puertas abiertas pivotea las relaciones financieras con las provincias.
No debe olvidarse que el gabinete de Macri tiene 23 ministros y se desnudan diferencias que generaron, por ejemplo, un fuerte roce entre el jueves y el viernes de Ocampo con el equipo de Dujovne. El chaqueño llegó a acusar que en agosto se trabaron fondos para dificultar el pago de sueldos con el impacto electoral consiguiente. “Pagamos setiembre y lo volveremos a hacer en octubre”, habría dicho, levantando el tono, quien también preside la Comisión Federal de Impuestos.
Estos encontronazos que se recalentaron en el clima electoral y ante una convocatoria no confirmada de Macri a todos los gobernadores buscando abrir una negociación con cuestiones de envergadura, sumó una demanda de Santa Fe por fondos coparticipados no reintegrados que se eleva a 51.000 millones de pesos, como si fuera poco la espada de Damocles que significan los 53.000 millones reclamados para actualizar el fondo del conurbano bonaerense.
La Fiscalía de Estado que conduce Luis Meza tiene listos los fundamentos del rechazo a ese riesgoso fallo de la Corte que elevará en los próximos días, como lo decidieron otras provincias, pero la novedad es que el Chaco también elevará al máximo tribunal del país las cuestiones fiscales no resueltas por el ministerio de Dujovne que, por ejemplo, con el revalúo impositivo que se impulsará en el renovado Congreso Nacional afectando el volumen del Impuesto a las Ganancias restaría unos 40.000 millones al fisco de las provincias (en el caso chaqueño serían 1930 millones).
En suma, las relaciones fiscales están entrando en una etapa complicada y se insiste en cuestionar a Dujovne y no al ministro Cabrera, a quien identificó Capitanich como el gran operador del enorme endeudamiento del país y a la vez taponador de los trámites chaqueños como una maniobra que afecte a la gobernabilidad de la provincia, incluyendo su red de 69 municipios.










