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La mente en el deporte

“ Quién puede cambiar su mente, puede cambiar su destino” (s.crane)- Por: Coco Quiroz Integral Coach [email protected] fb:@quirozcoaching

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El manejo de la mente y las emociones son temas de moda de los más utilizados en la actualidad en el universo deportivo. Ya no es un tema exclusivo de los deportes individuales. El Fútbol, el Rugby, El Básquet y El Hockey ahora empiezan a descubrir su importancia y cabe acotar que justamente, es éste, uno de los puntos más difíciles de conseguir y consolidar en cualquier deporte y para cualquier deportista. La habilidad y fortaleza mental puede significar que un deportista o un equipo con menores aptitudes y capacidades logren alcanzar resultados verdaderamente extraordinarios.

Desde un tiempo a esta parte, muchos de lo que se dedican al deporte comenzaron a hablar de la importancia del manejo de la mente y las emociones. Aunque todavía instalados en la conversación y no en una acción verdadera que conduzca a la implementación de uno de los aspectos tan importantes, relevantes y fundamentales en la optimización de los recursos, la calidad y finalmente, el punto principal: El resultado del deporte y de los deportistas.

La fortaleza mental es uno de los requisitos más importantes y necesarios en toda actividad deportiva. Cuantos de nosotros conocemos a muy buenos deportistas que no han trascendido o alcanzado un nivel de alto rendimiento, cuando en su momento parecían que llegarían a alcanzar los podios más preciados. Sin dicha fortaleza, difícilmente podremos hablar de un deportista exitoso, tal vez muy a pesar de su buena técnica y de su exigida preparación física; más bien estaremos hablando de un deportista promedio o de repente bueno, pero que difícilmente se destaque en un nivel más alto.

Este punto, el mental, es definitivamente uno de los fundamentales a trabajar en la preparación de todo deportista, pero sobre todo, en los competitivos y aún más, en aquellos que son de elite.

“Tu cuerpo escucha todo lo que tu mente dice”

Pero, ¿qué es la fortaleza mental? Esta se conforme de diferentes componentes, como son:

Autoestima: El deportista debe tener consolidada una buena autoestima, sino cada derrota será vivida y sentida como algo muy doloroso que atenta contra su (yo), lo que podrá generar mucha rabia, enojo y frustración Una persona con una adecuada autoestima reconoce su valía pero, también, sus defectos, se quiere tal y como es, aceptando sus virtudes y defectos, sin que esto signifique que no trate de superarlos. Por esto, el deportista debe tener la capacidad de separar su vida personal, familiar, de pareja, etc., de la deportiva. Muchos deportistas ante una derrota sienten que no valen nada en ningún aspecto de su vida y esto no tiene asidero en la realidad. Sienten mucha presión por los amigos, familiares, etc., sienten que los han decepcionado y a sí mismos.

Autoconfianza: En realidad forma parte de la autoestima. Es esto de tener disponible la confianza en sí mismo y es vital para cualquier deportista, un deportista con una pobre confianza, nunca podrá rendir su verdadero potencial.

La confianza que se tenga en sí mismo es determinante en el desempeño deportivo, esta capacidad debe estar desarrollada de tal manera que no sólo se tenga confianza, sino que pueda mantenerla o recuperarla a pesar de como le esté yendo en la competencia o lo complicado de una situación adversa, debe siempre creer en sí mismo y en sus posibilidades sin importar que tan complicadas sean las circunstancias.

En el desarrollo de esta habilidad, el entrenador cobra gran importancia porque es la persona en la cual el deportista más confía y en quien más cree, por lo que él entrenador le diga o deje de decir cobrará mucha relevancia. De todas maneras, esto se tiene que trabajar con el coach mental, el es responsable de la tarea de sensibilidad, quien además debiera asesorar al entrenador para optimizar el trabajo conjunto.

Tolerancia a la frustración: En este punto tiene un valor muy importante la educación que se le ha dado al deportista, mientras más se le haya fomentado la autonomía, tendrá mayor independencia en sus acciones. Sin embargo cuando no esté correctamente educado tendrá menos tolerancia a la frustración y eso se verá, definitivamente, reflejado en su deporte. Esto, sólo se podrá cambiar con un entrenador que consciente de esto y con el asesoramiento de un Coach deportivo lo ayude a trabajar el tema desde que los deportista es niño, y fundamentalmente con el apoyo de los padres.

Perseverancia: La Paciencia y la perseverancia son aspectos fundamentales para el deportista, para soportar largas, duras e intensas sesiones de entrenamiento, privaciones (alimentación, diversión, fiestas, etc.) los que sumados a los sinsabores de la vida competitiva, como las derrotas con las que tiene que lidiar, la incertidumbre que provoca el logro de sus objetivos, etc.etc. Altos requerimientos, de altas capacidades, que deben ser trabajadas adecuadamente con un Coach deportivo.

Diversión: Este punto es clave. La práctica deportiva tiene su origen en la diversión, por eso uno, cuando pequeño comienza a practicar deporte, porque le gusta y lo disfruta y eso hace que se siga perseverando en el mismo; cuando ya somos adultos, muchas veces nos olvidamos de algo tan básico como esto, porque caemos en una competitividad tan alta, que ya ni sabemos por qué ni para qué lo hacemos. Los deportistas exitosos no se olvidan esto. Un deportista que no se divierta en su deporte no perdura en el tiempo.

Manejo de las emociones: Este es un punto también es fundamental, el cual lamentablemente el mundo del deporte desestima. Algo tan contradictorio si nos ponemos a analizar, ya que el deporte está impregnado por la pasión y de emociones. Es éste, un trabajo muy importante. El deportista definitivamente no debe permitir que las emociones negativas como el enojo, la frustración o la rabia se apoderen de él, porque logrará sacar al deportista de la competencia, consumir sus energías , desenfocarlo-desconcentrarlo de su función y de su tarea principal. Todo aquel deportista que se deje llevar por sus emociones, verá afectado su desempeño. El aporte del Coach especialista también es primordial.

“La fuerza no proviene de la capacidad fisica, sino de la voluntad indomable” (Gandhi)

La mente nos habla constantemente, es por eso, que un deportista debe educar su mente para que lo alimente de los pensamientos adecuados. Se requiere de pensamientos positivos y no negativos. El cuerpo hace lo que le mente dice, si la mente dice "no puedes hacerlo", el deportista no lo va a hacer, porque su mente le dice a su cuerpo que no es posible lograrlo, pero si la mente dice: "Sí, puedes hacerlo", se incrementará el rendimiento, alcanzando muchas veces mayor importancia y relevancia que el aspecto técnico. El deportista juega como piensa, eso es lo que permitirá altos rendimientos. El Deportista que piense mal definitivamente no obtendrá los resultados deseados. Quiero por último focalizar en este, que en definitiva es un aspecto más, bien importante y que hace la diferencia, pero de ninguna manera debe o puede reemplazar el trabajo técnico, físico o nutricional.

El manejo de la mente es un punto fundamental en el rendimiento deportivo y también debiera ser conducido por un Coach deportivo. También es importante por no decir fundamental, que el Coach haya sido atravesado por la experiencia deportiva. Un Coach, tiene las distinciones necesarias para el análisis, la planificación y el desarrollo de las competencias individuales y grupales del mismo. Aquí, les dejo algunos puntos en los que el Coaching hará una diferencia: *Enfocarse en los objetivos e identificar qué acciones se necesitan realizar. *Generar y mantener compromisos y responsabilizarse de sus acciones. * Detectar, acceder y aplicar sus habilidades y talentos. * Cambiar uno o varios comportamientos que le impiden dar lo mejor de sí mismo. *Elevar la competencia al siguiente nivel de desarrollo.

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