Se confirman las expectativas de masividad por el Encuentro de Mujeres en Resistencia
Los más de 38.000 pedidos de alojamiento en escuelas, la hotelería colmada hace meses y un centenar de propuestas artísticas prevén una concurrencia tan masiva como la de hace un año en Rosario. El 32º Encuentro Nacional de Mujeres comenzará el sábado 14 y finalizará el lunes 16 en una diversidad de espacios de Resistencia.
En la organización los números son gigantes. Para el primer día se planea acreditar unas 40.000 participantes y distribuir 20.000 carpetas y 20.000 viandas, durante cerca de cuatro horas. Hay 38.000 pedidos para dormir en el piso de un aula de escuela y más de 400 lugares donde se reunirán para debatir 71 temáticas. Las cantidades dan una dimensión del desafío que asumieron hace un año las voluntarias, y que en su mayoría asiste por primera vez a un Encuentro de Mujeres.

Una de las tareas que desvela a las organizadoras es el pronóstico extendido que prevé lluvias para el fin de semana. De allí la importancia de garantizar espacios cubiertos e infraestructura que faciliten comunicaciones y desplazamientos.
En estas horas las voluntarias dedican la mayor parte de su día a concretar lo que hace meses eran tan solo palabras. Las reuniones y distribución de tareas son simultáneas y específicas.
Dos muestras
Un 10% del material impreso que se entregará a las participantes ocupa el volumen equivalente al espacio que ocupan dos escritorios. El 90% restante que entregará la imprenta abrirá la carrera para el armado de carpetas, una tarea que demanda decenas de manos trabajando en serie y en un lugar amplio. Ayer un grupo de organizadoras exponía que tipo de apoyo hace falta para los días con más demanda. Desde la moderación de talleres hasta la entrega de viandas, las voluntarias que se sumaron se entusiasmaban con ponerle el cuerpo a semejante empresa.
Otro caso. Para responder a los requerimientos de las casi cien propuestas artísticas y recreativas, entre obras escénicas, presentaciones de libros, recitales y proyecciones audiovisuales las integrantes de Cultura se dividieron por grupos de expresiones artísticas. “Con las chicas de mi subcomisión últimamente casi no nos vemos porque cada una está dedicada a lo suyo”, comenta Mariel en un alto para salir fumar, durante una extraordinaria en el Museo del Hombre Chaqueño (paradoja).
Como un call center
En “la casita” la batería de los celulares de las chicas de alojamiento apenas da abasto con el tráfico de llamadas y audios de Whatsapp para confirmar en cuestión de horas a “las que sí o sí vienen”.
Al margen de estar permanentemente conectadas, hace varios días que mantienen reuniones de cinco a seis horas continuas. El jueves las tareas seguían inalterables con el relato radial de Argentina - Perú de fondo.
“Estábamos con el corazón en la garganta, chicas; qué alivio escucharlas”, exclamó Jorgelina desde algún punto del conurbano bonaerense.
La frase “nos vemos en una semana” cierra una aparente conversación de amigas y sin embargo no lo es. “Siento que ya las conozco y las tengo enfrente”, sonríe Graciela. En su cuadernito lleva apuntadas, renglón a renglón, nombre de pila, número de celular y cantidad de participantes.
Para hoy y mañana la meta es anoticiar a las delegaciones de los lugares ya asignados. Un proceso que se demoró por el volumen de pedidos y la necesidad de ampliar el radio de ocupación a 50 kilómetros. Mientras, las encargadas de zona ya comenzaron las conversaciones con directivos de unas 120 escuelas en un reconocimiento indispensable de los preparativos.










