Cultivar el uso de la imaginación en el aula
La capacidad de imaginar es una de las principales características que tienen aquellas personas que se destacan por su creatividad y que con su inteligencia pueden hacer importantes aportes a la comunidad donde viven. Pero en una sociedad donde la innovación y la facultad de producir algo, a partir de la nada o de muy pocos elementos, son dos factores muy valorados en términos económicos, el sistema educativo todavía sigue premiando solo el uso de la memoria o el apego a la disciplina.
Albert Einstein, considerado como el científico más importante del siglo XX, dijo una vez que “la imaginación es más importante que el conocimiento”, y la frase dio la vuelta al mundo. Sin embargo, la importancia de fomentar la capacidad de imaginar de los alumnos sigue sin ser valorada en la mayoría de las escuelas, donde no se aprecia la diversidad y se tiende a la homogenización del pensamiento. Por eso merecen destacarse las iniciativas que, de alguna manera, ayudan a canalizar todo ese potencial imaginativo, como es el caso de la publicación que acaba de lanzar el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) con propuestas de 50 Innovaciones educativas para escuelas. Se trata de un libro que en su versión digital puede descargarse en forma gratuita desde la web de esta organización (www.cippec.org) y que contiene experiencias, proyectos o metodologías que pueden ser aplicadas en las escuelas para potenciar la apropiación del conocimiento por parte de los alumnos.
Una de las experiencias que propone el libro son las tertulias literarias, a través de las cuales se alienta a alumnos, padres y docentes a leer juntos textos clásicos de la literatura universal a fin de optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje. Esta iniciativa se enmarca en el proyecto llamado “Comunidades de aprendizaje” que ya fue probado en escuelas donde se comprobó que arroja muy buenos resultados. La idea es que los chicos y los adultos participen de esta experiencia colaborativa que facilita y promueve el hábito de la lectura. Los resultados muestran que la iniciativa no solamente mejora la predisposición a leer de los participantes, sino que además cambia las relaciones entre ellos y permite que las familias participen más activamente en el ámbito escolar. Otra de las propuestas que contiene el libro se denomina “Dar la voz: hacer que el aula hable”, que está destinada a que los estudiantes desarrollen confianza personal y un dominio efectivo de la expresión y la comunicación verbal; mientras que la titulada “Hacer visible el aprendizaje: documentar para aprender”, está pensada para que a partir de la investigación y la comunicación documentada, la experiencia docente sea una herramienta para profundizar los aprendizajes y mejorar las prácticas educativas. Las otras 47 iniciativas restantes son igual de interesantes y es de esperar que los maestros chaqueños tengan curiosidad por este libro y puedan aprovecharlo en las aulas.
Este valioso libro fue elaborado por el Laboratorio de Innovación y Justicia Educativa del Programa de Educación de Cippec, cuyo director, Axel Rivas, explica en el prólogo de la obra que, en definitiva, este libro contiene un conjunto de innovaciones que servirán para avanzar en el cambio que necesita el sistema educativo. Rivas llama a estas innovaciones “caballos de Troya, responsables y respetuosos del sistema educativo tradicional” que cuando se desatan en las escuelas se abre una gran compuerta invisible. “No se trata de cambios menores, pasajeros y livianos. Buscamos innovaciones que conspiren contra un orden escolar burocrático, desapasionado, alienante e incomprensible para los alumnos y sus docentes”, sostiene, tras recordar que es un libro para extender los horizontes de innovación de los educadores, como otra forma de ampliar los mundos de aprendizaje de sus alumnos. Ojalá que este entusiasmo se contagie a todo el sistema educativo; que maestros, alumnos y padres adhieran a estas propuestas que invitan a vivir nuevas experiencias en el ámbito escolar de la mano de la innovación y la creatividad.










