“Yo maté a mi hija, no sé qué me pasó y quiero pagar por eso”, admitió padrastro de Daiana
SAENZ PEÑA (Agencia) – Fabián Ojeda, el padrastro de Daiana Ojeda la jovencita asesinada y encontrada enterrada en el interior de una habitación de la vivienda en la que residía junto a su familia donde fue hallada dos años después de su desaparición, rompió el silencio asumiendo la responsabilidad por lo ocurrido buscando despegar a su pareja imputada del hecho.

“Quiero asumir la responsabilidad por lo ocurrido. “Yo maté a mi hija con los remedios que le di” indicó ante las partes, reconociendo de esta manera que le suministraba infusiones caseras con fines abortivos. Ayer se llevó a cabo la última audiencia en el marco del proceso que se le sigue a Ojeda y su pareja y madre de la víctima Marta More, en la Cámara Primera en lo Criminal que mediante sala unipersonal a cargo del juez Rodolfo Lineras.
Ojeda, siempre fue al que más le pesó la suerte corrida por Daiana, desde el mismo momento en que se descubrió lo ocurrido indicando el lugar donde estaba enterrada la menor después de dos años de mentiras sobre su paradero y hasta hoy en las audiencias donde se mantuvo cabizbajo, hasta el testimonio brindado ayer donde sostuvo “quiero asumir la responsabilidad y quiero pagar por lo que hice” agregó.
En sus dichos Ojeda comentó como fue el momento en que halló, presuntamente sin vida a Daiana. “Vi que una perra que los chicos habían criado iba y venía, yo estaba calentando agua para tomar mate, fui e intenté levantarla por tercera vez y vi que de la nariz y la esquina de la boca le salía un líquido color similar a sangre, ella estaba tapada” dijo.
“Ahí fui y hablé con mi esposa y le comenté lo que pasaba diciéndole la maté a mi hija con los remedios que le di, y entonces ella me dijo que debíamos avisar a la policía” y le dije que “no lo haga porque íbamos a ir presos”. Ella “entró en una crisis de nervios y le di una pastilla que tenía para dormir” apuntó.
Luego de eso dijo que “ella se durmió y yo me puse a cavar el pozo, de unos 80 centímetros, habrán sido las 10 de la mañana más o menos”. Ojeda no pudo precisar la fecha exacta del hecho aunque lo situó “a fines de noviembre (de 2013), entre el 20 y fin de mes.
“No sé, no puedo precisar si estaba muerta”
Pero sin embargo hay un dato que aparece como clave y que siembra dudas sobre si realmente Daiana al momento de ser considerada muerta por Ojeda lo estaba.
Consultado sobre cómo pudo determinar que la jovencita estaba murta dijo “no, no puedo contestarle eso” lo que no permite determinar certeza si lo que sepultó el imputado era una persona viva o un cadáver.
“La verdad es que no me explico por qué hice eso” sostuvo Ojeda para asegurar que “a partir de ahí fue que yo le enseñé para que empiece a mentir sobre el paradero de Daiana” agregó.
Hoy “me arrepiento de lo que hice, la verdad es que no sé qué me pasó ni por qué lo hice” expresó.
También reconoció haberle dado las infusiones con fines abortivos aunque esto contrasta con sus dichos sobre el embarazo de Daiana. “Puede ser que sí, ella había comentado que aparentemente estaba embarazada de dos meses a una amiga” yo le pregunté uy me comentó que “tenía un atraso” dijo.
La madre “no quería que le diera esos brebajes pero yo al verla que un día ella llegó con un ataque de nervios y me dijo que no lo quería tener porque todos se le burlaban en el colegio decidí darle “té de palo santo y cáscara de quebracho blanco que le preparaba en una taza de un litro y ella lo tomaba, sobre todo en ayuna” y continuó “yo creí que hacía bien”.
Ante una consultad del juez sobre el allanamiento que se hizo en la vivienda, aseguró Ojeda que decidió decir donde estaba enterrada la joven porque “me aturdía lo que hice, no sé porque llegue a tomar esa decisión”.
Dijo que cuando llegó la policía a su casa para realizar el allanamiento ellos ya estaban detenidos, pero fueron llevados al lugar. “Fui yo quien le dijo dónde estaba el cuerpo de Daiana a la policía, me sentía mal y eso me atormentaba”.
Se besaron en el cuarto intermedio
La declaración de Ojeda quien dialogó con su pareja y coimputada Marta More en el cuarto intermedio previo a su declaración y hasta se despidió al final de la audiencia con un beso, tuvo como finalidad intentar asumir culpas y tratar de aliviar la situación de esta.
De todas maneras no pudo despejar una de las grandes incógnitas que se intenta develar en el proceso y está relacionada sobre qué pasó con el embarazo que gestaba Daiana.
A pesar de la insistencia nada dijo al respecto y también dijo que ella estaba en buenas condiciones físicas, se alimentaba normalmente y que no hubo violencia física, algo que contrasta claramente con los dichos de otros testigos que admitieron haber visto a la jovencita en días previos, apenas desplazarse, reclamar alimentos en los vecinos porque en su casa no le suministraban y la existencia de maltrato físico, incluso un hermano que testificó en el juicio hizo referencias a estas cuestiones que fueron relatadas por otro hermano menor de la jovencita.
Cuando la enterré “estaba con un camisón, envuelta en una sábana con la que dormía y lo hice con ella boca arriba como si estuviera en un cajón” señaló.
Otros testimonios
También prestaron declaración en la última audiencia del debate la exintendente de Fuerte Esperanza Isabel Duarte y se recepcionó una ampliación al actual concejal Héctor Palomo quienes no aportaron datos reveladores. Culminada esta etapa del proceso, la sala unipersonal a cargo de juez Rodolfo Lineras fijó el 5 de octubre a las 8 donde se procederá a la incorporación del resto de las pruebas y se formularán las conclusiones finales de las partes.










