Cáritas: solidaridad que fortalece la esperanza
Cada año se realiza la tradicional colecta Más x Menos, cuyo lema este año es: Tu solidaridad fortalece mi esperanza. Aunque las donaciones se centralizan este fin de semana en parroquias, colegios e instituciones católicas del país, continúa todo el año.

Para los chaqueños el acontecimiento tiene relevancia porque sus dos diócesis están en las más necesitadas del país y por eso suelen recibir más de lo que reúnen.
De acuerdo con las prioridades se fijaron cinco niveles y en el de mayor prioridad está Sáenz Peña que reunió $196.155 en 2016 y recibió $1.100.000. Mientras que en el grupo de cuarta prioridad está Resistencia, que recaudó $310.192 y recibió $1.040.000.
El año pasado el día central de la colecta fue el 11 de septiembre y la suma total fue de $ 39.305.262,10 superando en casi un 20 % la de 2015.
La distribución y asignación ya concretada en las regiones más pobres de la Argentina, tiene el fin de apoyar la misión evangelizadora de la Iglesia como la promoción humana y social.
El don de compartir
José Slaby, obispo de Esquel-La solidaridad es uno de los valores humanos más importantes y relevantes que caracteriza a nuestro pueblo argentino, especialmente en las situaciones críticas y esenciales para todos; lo hemos experimentado a lo largo de la historia de estos 48 años de la existencia de esta acción pastoral y caritativa que realiza la Iglesia católica con participación activa y masiva del pueblo. Somos solidarios porque en el fondo reconocemos que a todos nos une misma dignidad, los mismos derechos, las mismas posibilidades de vida y crecimiento humano, un sentimiento que da ganas de ayudar a los demás: la solidaridad es la colaboración que se da sin intención de recibir nada a cambio.
Los creyentes tenemos, además del impulso natural de ser solidarios con nuestros hermanos necesitados, el mandato y deber expresado por Jesús: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. (Mateo 25, 40). Los invito a mirar siempre el corazón generoso de Jesús para conocer qué respuesta práctica y solidaria debemos dar a cada situación.
La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones, solía decir el escritor español Severo Catalina. Creo que si nuestros hermanos más necesitados hoy se mantienen de pie y miran con esperanza el futuro, es porque saben que la respuesta está en la invitación de Jesús a los discípulos: “Dadles vosotros”, “dar”, compartir. ¿Qué comparten los discípulos? Lo poco que tienen: cinco panes y dos peces. Pero son precisamente esos panes y esos peces los que en las manos del Señor sacian a toda la multitud. Y esto nos dice que en la Iglesia y también en la sociedad, una palabra clave de la que no debemos tener miedo es ‘solidaridad’, o sea, saber poner a disposición de Dios lo que tenemos: nuestras humildes capacidades, porque sólo con el don de ‘compartir’ nuestra vida será fecunda y dará fruto.
En la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud, en Toronto 2002, Juan Pablo II decía: “El mundo que están heredando es un mundo que necesita desesperadamente un nuevo sentido de fraternidad y solidaridad humana. Es un mundo que necesita ser tocado y reconciliado por la belleza y riqueza del amor de Dios. Necesita testigos de ese amor. Los necesita a ustedes para que sean sal de la tierra y luz del mundo”.
¡No permitamos que la esperanza de los que esperan nuestra solidaridad se muera!
Ser más hermanos
Pedro Olmedo obispo de Humahuaca- Agradecemos en nombre de todas las comunidades que a lo largo y ancho del país han recibido la ayuda solidaria de la colecta anterior. Verdadera expresión de bienes entre nuestras diócesis, en favor especialmente de las que se encuentran en regiones más necesitadas.
En el último año superamos en un 20 % a la anterior, con un promedio nacional 0.98 centavos por habitante. Nos alegra que cada año crezca, sin embargo no podemos conformarnos. Las necesidades, las diferencias en nuestra Patria con zonas muy ricas y zonas muy pobres, de una pobreza estructural que no logramos superar.
En esos escenarios están insertas nuestras diócesis y parroquias muy necesitadas y otras más ricas, con mayores posibilidades de recursos. Una vez más los invitamos para que este espacio de la Colecta Más Por Menos, que cada año organiza la Comisión Episcopal, nos sirva para acercarnos a estas realidades y no permanezcamos insensibles e indiferentes ante tantas necesidades.
Que la colecta nos ayude para estimular y promover entre nosotros un sentido de comunión de bienes y servir de puente entre los que tienen más con los que menos tienen y poder descubrir y amar a Cristo en nuestros hermanos más necesitados.
Como nos invita el lema de este año, que la ayuda solidaria que hacemos llegar a tantos lugares necesitados, fortalezca a muchos hermanos en la esperanza. Que la virgen Madre nos cuide y nos ayude a ser más hermanos.
Formas de pago
- Depósito o transferencia bancaria: en la cuenta corriente en pesos N° 00013892/9 del Banco Santander Río, Casa Central CUIT 30-51731290-4 – CBU: 07200007-200000013892-90.
-Cheques o giros: a nombre de “Conferencia Episcopal Argentina” -no a la orden- en la misma sede de la comisión.
- Débito automático: a través del sistema con tarjetas de crédito Visa, Mastercard, Argencard, American Express y Diners.










