El algodón busca recuperar protagonismo de la mano de otros actores
GANCEDO Y GENERAL PINEDO (Textos: Hipólito Ruiz - Fotos: César Mendoza, enviados especiales) - A unos 160 kilómetros al sudoeste de lo que fue el domo central algodonero establecido en Sáenz Peña y sus alrededores décadas atrás, convirtiendo a la zona en un “emporio del oro blanco”, hoy el algodón busca recuperar protagonismo. Con altibajos a lo largo de los últimos 30 años, el algodón hoy parece resurgir, de la mano de otros actores, muy diferentes a aquellos chacareros que con 70 hectáreas podían cambiarse la pick-up y hacer sus casas en la ciudad. Hoy todo eso es parte de la historia.
La franja que va desde Pinedo a Gancedo se ha convertido en el centro de desmote de fibra de algodón, y que tiene también otras plantas instaladas en Du Graty, Villa Ángela y Santa Sylvina. Es que el algodón se desplazó a esta región debido a los estragos que hizo el picudo del algodonero décadas atrás, pero también por el clima y por los suelos. En el sudoeste chaqueño, a donde el equipo periodístico de NORTE llegó para recabar opiniones sobre el futuro inmediato del textil, ya hay vientos de cambios. Y apuntan, precisamente, a recuperar el algodón.

El centro de producción, acopio y desmote, se trasladó 160 kilómetros desde el centro al sudoeste chaqueño.
El parque de desmotadoras instaladas en la provincia del Chaco estaba preparado para que en esta campaña, si las condiciones climáticas así lo disponen, se industrialicen casi 200.000 toneladas de algodón en bruto, según se estimó, en una campaña que es diferente a la anterior, principalmente debido a la baja del área de siembra del cultivo pero favorecido en cuanto a rindes y calidad por las condiciones del clima.
Pinedo, epicentro
General Pinedo, una pequeña localidad ubicada a unos 175 kilómetros de Sáenz Peña y a unos 335 de Resistencia, a la vera de la ruta nacional 89, tiene un parque de desmotadoras que concentra la mayor actividad del Chaco y de provincias vecinas.
Allí, la firma Vicentín SAIC ubicó tres plantas desmotadoras, que trabajando en plenitud, podría producir hasta 980 fardos diarios, en tanto que también en esta localidad, la firma Tipoití, instaló su planta con una capacidad de desmote de 350 toneladas, es decir, 350 fardos aproximadamente.

Millonaria inversión
El sudoeste no es el mismo de hace quince o veinte años. General Pinedo es la localidad que se ha visto beneficiada con la inversión privada. Esa inversión millonaria, no obstante encontrar su compensación en cuanto a producción cuando la cantidad de algodón entregada permitió trabajar las 24 horas, también generó mano de obra que fue capacitada para el manejo de máquinas modernas, y también en el uso de los deshechos que provoca el algodón, y su tratamiento, tanto al darle valor agregado como en la lucha por evitar la contaminación ambiental, tema en el cual algunas desmotadoras emplean sus propias recetas en el uso de la basura, como Sogico en Gancedo. Eso es lo que hoy se espera recuperar.










