ONU: el Consejo de Seguridad busca castigar el desafío nuclear de Pyongyang
El organismo inició una reunión de emergencia este lunes para acordar una respuesta al sexto ensayo nuclear de Corea del Norte, con llamados a aplicarle nuevas y duras sanciones. El encuentro comenzó poco después de las 10 de la mañana en Nueva York, con clima particularmente tenso, luego de que Pyongyang ensayara una bomba H cuando parecía preparar otro lanzamiento de un misil balístico. La bomba, de potencia estimada en 50 kilotones, es cinco veces más poderosa que la de la prueba anterior y tres veces más que la que EEUU lanzó sobre la población civil en Hiroshima en 1945.
NACIONES UNIDAS, 4 (AFP / NA) - Japón urgió a acordar nuevas sanciones para castigar a Pyongyang. EEUU, en tanto, instó a aprobar “medidas lo más fuertes posible”. “No podemos perder más tiempo”, dijo el embajador nipón Koro Bessho antes de la reunión de urgencia pedida por EEUU, Gran Bretaña, Francia, Japón y Corea del Sur. “Necesitamos que Corea del Norte sienta la presión; que si siguen por este camino habrá consecuencias. Debemos trabajar juntos hacia una nueva resolución”, agregó.

“Solamente sanciones fuertes nos permitirán resolver este problema a través de la diplomacia”, dijo la embajadora estadounidense Nikki Haley durante la reunión del Consejo. “EEUU hará circular una propuesta que queremos negociar esta semana y votar el lunes”, dijo Haley. Corea del Norte puso a Japón en estado de alerta al disparar la semana pasada un misil de mediano alcance que sobrevoló su territorio.
China y Rusia
China volvió a inclinarse por las negociaciones diplomáticas con Corea del Norte. Su embajador Liu Jieyi dijo ante el Consejo que “el tema debe resolverse pacíficamente. China nunca permitirá el caos y la guerra en la península”. El embajador ruso Vassily Nebenzia concordó en que existe “una urgente necesidad de mantener la cabeza fría y evitar toda acción que pueda hacer escalar la tensión”. Rusia apoya la propuesta china de congelar pruebas nucleares norcoreanas a cambio de una suspensión de las maniobras militares “provocadoras” de Washington y Seúl en la frontera.
El embajador francés, François Delattre, destacó por su lado que “la amenaza pasó de ser regional a global”, por lo que es necesario que el Consejo de Seguridad actúe. Antonio Guterres, secretario general de la ONU, condenó el ensayo nuclear de Pyonyang, al que calificó de “profundamente desestabilizador” para la seguridad regional, y llamó nuevamente a Pyongyang a detener esas acciones. La explosión subterránea fue el sexto ensayo nuclear del régimen norcoreano, en violación de las resoluciones de la ONU que prohíben las pruebas nucleares y misilísticas.










