Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Los premios SIP a la libertad de expresión

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) destaca cada año la labor de periodistas y medios de comunicación que mantienen viva la llama de la libertad de expresión en distintos países del continente americano aún en las circunstancias más adversas. Este año, uno de los premios será entregado al trabajo que evoca la vida de Guillermo Cano, director del matutino colombiano El Espectador, asesinado por el Cartel de Medellín en 1986; y también habrá una mención honorífica a la prensa independiente de Venezuela que sufre los embates del gobierno de Nicolás Maduro.

La entrega de los galardones a la Excelencia Periodística 2017 se realizará en el marco de la 73° Asamblea General de la SIP que se llevará a cabo del 27 al 30 de octubre próximo en el Hotel Little America, de Salt Lake City, Utah, en los Estados Unidos. En esta oportunidad, también ocupará un lugar central en la agenda del encuentro la verdadera tragedia que vive la prensa en México, donde el asesinato de periodistas se ha vuelto moneda corriente, a tal punto que en lo que va del año ya son nueve los directivos y trabajadores de medios de comunicación que perdieron la vida en circunstancias violentas y por razones vinculadas al ejercicio de la profesión. El último asesinato tuvo como víctima a Cándido Ríos, corresponsal del Diario de Acayucan, que fue acribillado a balazos el martes de la semana pasada en Veracruz. Su muerte puso en tela de juicio la eficacia de los mecanismos de protección de periodistas que puso en marcha el gobierno mexicano, y al que Ríos había sido incorporado ya en 2012 a raíz de las constantes amenazas que recibía por sus denuncias contra un ex alcalde de la localidad de Hueyapan de Ocampo, en Veracruz. En la última década más de un centenar de periodistas fueron asesinados en México, lo que convierte al país azteca en uno de los más peligrosos para ejercer el derecho a informar.

En rigor, la defensa de la expresión libre ha jugado un rol clave en el resguardo de los sistemas democráticos y en la construcción de sociedades más pacíficas en la región, y sobran ejemplos de hombres y mujeres de prensa que pagaron con sus vidas el firme compromiso que asumieron con esa lucha. Uno de esos ejemplos es el del valiente periodista colombiano, Guillermo Cano, a quien un trabajo realizado por sus colegas del diario El Espectador titulado ‘Vida de Guillermo Cano, el hombre que enfrentó a Pablo Escobar‘, le rinde un merecido homenaje y que la SIP ha resuelto premiar este año.

El legendario director de El Espectador se había atrevido a desenmascarar el poder del narcotráfico en Colombia, aun conociendo los riesgos que implicaba ese desafío en un país donde los narcos ya habían asesinado a un ministro de Justicia, al director de la Policía Nacional y el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Cano fue asesinado el 17 de diciembre de 1986 en Bogotá, cuando fue sorprendido por dos sicarios que, en plena vía pública, le dispararon a quemarropa. El caso hizo que la Sociedad Interamericana de Prensa realizara en 1997 una investigación periodística que la organización elevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ese mismo año, alertando sobre el grave peligro que enfrentaba la prensa libre en Colombia.

En esta oportunidad, la SIP vuelve a alentar la excelencia del periodismo y la defensa de la libertad de expresión premiando la labor de medios y periodistas de Argentina, Brasil, Ecuador, Chile, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Panamá, Perú, México y Venezuela. En estas dos últimas naciones, donde la violencia de las organizaciones criminales mexicanas y la censura y persecución que ejerce el gobierno venezolano sobre la prensa crítica ponen a prueba el trabajo periodístico, reflejan de alguna manera las tensiones extremas a la que se puede llegar cuando el periodismo asume el compromiso de informar, aún en los escenarios más adversos, sobre las cuestiones que son de interés público. También la labor del recordado Guillermo Cano en Colombia es testimonio fiel de ese trabajo, que confirma, una vez más, que la existencia misma de la prensa independiente es condición necesaria para fortalecer la salud de la democracia en todo el continente.

Te puede interesar