Probióticos y prebióticos en la leche humana
Por Karen Martel y Patricia Vacou - En la actualidad las campañas de marketing de las empresas fabricantes de leche se basan en el agregado de componentes que la ciencia descubre día tras día y que prometen mejorar la calidad de vida. Pero la naturaleza ya creó todo lo que un ser humano necesita desde el comienzo de su vida: tan solo basta con amamantarlo.
Los probióticos son las bacterias ‘saludables’ que colonizan el intestino (microbiota intestinal), y los prebióticos son oligosacáridos no digeribles que aumentan el crecimiento de bacterias probióticas. Éstas, a su vez, aumentan la síntesis de vitamina B6, B12, tiamina y ácido fólico.

El período neonatal es el único momento de la vida en que es saludable la baja diversidad de bacterias en la flora intestinal (esto se logra con lactancia materna exclusiva). La bacteria que predomina es el bifidobacterium infanti, que tiene la capacidad de consumir todos los prebióticos, sin dejar residuos y, gran capacidad de evitar la adhesión de bacterias patógenas a las células intestinales. De esta manera protegen el intestino del recién nacido y del lactante menor de 6 meses.
Existen más de 100 oligosacáridos no digeribles en la leche humana (que son los prebióticos). En el calostro hay entre 20 y 25 gramos de prebióticos por litro, y en la leche madura, entre 5 y 20 gramos por litro, y en la leche de prematuros hay mayor concentración.
Los prebióticos presentes en la leche humana modulan la inmunidad intestinal, promueven la maduración de las células intestinales, estimulan el crecimiento de bacterias saludables, intervienen en la maduración neurológica e influencian en forma sistémica el desarrollo inmunológico.

A través del efecto de sobe la flora intestinal previenen el desarrollo de enfermedades metabólicas (obesidad y diabetes tipo 2). En nuestro país, sólo el 37% de los bebés a los 6 meses de edad, son alimentados con leche materna exclusiva. Esto representa una pérdida económica de 12 billones de dólares. Como sociedad, debemos replantearnos qué le estamos ofreciendo a nuestros niños y porqué es tan fácil convencernos de que todo lo que viene en una caja o lata muy bien diseñada, es mejor que la leche de las madres.
Las autoras son pediatras. Martel (MP 3894) es referente de Lactancia Materna de la Sociedad Pediátrica del Chaco y Vacou (MP 2602) de la segunda de la Comisión Provincial de Lactancia Materna.










