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Impuestos y precios, un equilibrio difícil de mantener

La decisión oficial de mantener fija la base mínima imponible para los cero kilómetro, en medio de un dólar volátil y costos que siguen en alza, pone en "zona de riesgo" a varios modelos "Made in Argentina". El decreto que mantiene sin cambios la base mínima imponible a partir de la cual rige el impuesto interno hasta fin de año no cayó nada bien entre las automotrices.

Sucede que, con el dólar y los costos que presionan, se espera que en el segundo semestre del año sea más difícil contener los precios de los autos, muchos de los cuales siguen congelados para que no los afecte la medida llegándose a la paradoja de que son esos impuestos los que están manteniendo los valores contenidos y favoreciendo el aumento de las ventas. 

Un informe del portal Iprofesional reproduce datos de la consultora Abeceb precisando que entre enero y junio, los valores de los 0km subieron un 6% promedio, un porcentaje bajo si se compara con los últimos tres años, donde en un semestre las subas llegaron hasta un 30 por ciento.

Este abaratamiento de los autos en términos de ingresos fue el que posibilitó cerrar el período enero-junio con un salto de las ventas del 33% y lo que permite a las terminales aspirar a cerrar el 2017 con más de 800.000 unidades patentadas, cifra con la que coronarían el mejor año desde 2013 demostrando hasta donde la carga impositiva encarece la vida del argentino.

Al borde del impuesto

Las compañías esperaban un alza de las bases imponibles a partir de las cuales se aplica el impuesto pero al no tocarlas muchos modelos quedan al "borde del abismo" tributario.

-El primer escalón del impuesto se aplica a modelos que tienen un precio de fábrica que va desde los $380.000 hasta los $800.000.

-En este rango, el tributo es de 10%.

A valores de venta al público, esto implica que los autos que cuesten menos de $530.000 en una concesionaria, están liberados de ese recargo. Sin embargo, de incrementarse el valor de fábrica, entonces esa unidad automáticamente se encarecería un 10%.

-El segundo rango arranca en los $801.000 y no tiene techo. En este caso, la alícuota es del 20%

Para las automotrices, la consecuencias de mantener la base fija, es que varias versiones tendrán que pagar el tributo antes de finalizar el año, si es que no pueden contener los precios y mandan a las agencias una nueva lista con aumentos. Por otro lado, lo que más preocupa y genera malestar es que, lejos de ser autos de alta gama, algunos de los que pasarán a pagar tributo pertenecen al segmento medio y son de fabricación nacional porque los más económicos se importan desde Brasil.

Los modelos afectados

Según datos de Abeceb, actualmente se venden en la Argentina 800 versiones de 0km, de las cuales 500 no son alcanzadas por el impuesto interno. Es decir, el 65 por ciento.

En cuanto al 35% que queda atrapado en la medida, un 20% tributa el 10%, correspondiente al primer nivel; mientras que el 15% restante tiene que pagar la alícuota más elevada, del 20%.

Entre los vehículos de producción nacional, que representan 160 versiones, sólo siete versiones de tres modelos pagan hoy impuestos.

-Tres modelos de la Toyota SW4, que se produce en la planta de Zárate.

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Entre los SUV, el modelo de fabricación nacional que quedó bajo el impuesto interno es la Toyota SW4. De todas maneras las terminales no se ven muy afectadas en el segmento alta gama que ya venía tributando.

-Tres de la Mercedes Benz Vito, que arrancó su producción hace poco más de un año en Virrey del Pino.

-Una versión de la Honda HR-V, el SUV chico que produce la japonesa en Campana.

El hecho de que un modelo caiga dentro del impuesto no es un tema menor para una marca y tampoco para un potencial comprador. Sucede que esto implica que un auto se encarezca más de $50.000.

Los que están al límite

El debate puertas adentro de las empresas es qué hacer con estas versiones. Las opciones son resignar rentabilidad por unidad para seguir vendiendo; subir el precio pero resignando volumen o, directamente, discontinuarlas, tal como se vio durante la época kirchnerista. Todo indica que será la última opción la primera en ponerse en práctica por el ahorro que significa al caer sus ventas. En los concesionarios la incertidumbre es aun mayor ya que enfrentan el problema diario de que para sostener las promociones y descuentos y enfrentar a la agresiva competencia, deben resignar mucho margen de ganancia, el cual es de entre el 14 y 16 por ciento.

En el caso de los 0Km nacionales, son las versiones más equipadas las que están al borde de caer dentro del impuesto. Los modelos son:

• Ford Focus

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El Ford Focus se produce en Pacheco. La versión Titanium con caja automática de cinco puertas tiene un precio actual de $523.000. Es decir que una suba de apenas 1,5% haría que este vehículo suba en 50.000 Pesos su precio.

• Renault Fluence

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Renault compite en la misma categoría con el Fluence. Este modelo tiene un precio de $494.000 en la versión 2.0 Privilege CVT Cuero con 143cv. Ahora, para llegar a la versión más equipada, la GT2 con 190cv, hay que disponer de $521.000. Se trata del sedán más potente fabricado en la Argentina, en la planta de Córdoba.

• Citroën C4 Lounge 

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Citroën es otra de las marcas generalistas que compite directamente en el segmento mediano con el C4 Lounge. Este modelo también es "Made in Argentina", producido en la planta de El Palomar, provincia de Buenos Aires. En este caso, la versión THP 165 AT6 Shine está contenido en 491.000 pesos.

• Peugeot 308 

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El 408 fabricado también en El Palomar tiene un precio de $489.500 en la versión Feline 1.6 THP Tiptronic de 163cv 4 puertas mientras que el de cinco puertas, el 308, sale $496.500. Un dato clave es que, desde que se implementó el impuesto interno, en 2014, la marca aseguró que sus vehículos producidos en el país no serían alcanzados por el tributo.

• Chevrolet Cruze 

Entre los SUV, el modelo de fabricación nacional que quedó bajo el impuesto interno es la Toyota SW4. Otros modelos del segmento chico, como el Hyundai Creta, dependerán de los vaivenes del dólar. Con precios de u$s29.500 y u$s31.000, si continúa la suba de la divisa, podría sufrir un alza del 10 por ciento.

El caso brasileño

Otro modelo del mismo segmento que no se producen en el país y está en riesgo es el Volkswagen Vento que tiene dos versiones que treparon por encima del medio millón de pesos y está cada vez más cerca de verse impactado por el impuesto interno.

Una de las versiones está equipada con el motor 1.4 TSI DSG Highline de 150cv, que sale $519.500 y la segunda, que suma Llantas 17′ con 150cv, a $525.500. También el Toyota Corolla, cuyo nuevo modelo fue presentado hace pocos meses atrás y es importado de Brasil, la versión tope de gama SE-G 1.8 CVT con 140cv tiene un valor de 515.900 pesos. Por ahora, el único de la categoría que saltó la barrera y ya aplicó el impuesto en esta categoría es el Honda Civic de nueva generación. Este vehículo se lanzó en el mercado a fines de 2016, con un precio para la versión más equipada que supera los $600.000.

Por otro lado, un dato importante es que, mientras las marcas masivas están sufriendo la presión del impuesto interno, en las de alta gama, que fueron las primeras en sentir el impacto de esta medida, mantener la base sin cambios no las afecta como es el caso de BMW donde reconocen que "tendremos que controlar más de cerca aquellos modelos que tributan el primer escalón, para que no pasen al segundo".  Lo mismo dieron a conocer en Audi, donde sólo el A1 no paga impuestos, teniendo todo el resto de la gama afectada por la medida.

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