Oportunidad ante los ojos el país: ¿pierde o gana Macri en el Chaco?
Ni siquiera el frío, que se hizo sentir esta semana con la dureza de registros históricos bajo cero en el interior poblando de campos helados, será excusa para que casi un millón de chaqueños acuda a las urnas para el voto clásico en papel o en las electrónicas de cobertura todavía parcial, en una jornada electoral con matices propios, comenzando por ser la única en todo el país y por lo tanto su resultado no podrá pasar desapercibido, aun en ese soporte de medios hegemónicos que protegen al gobierno de Macri con un paraguas que, sin embargo, horadan las piedras de una recuperación económica que no arranca para un gran elenco de argentinos que razona y eleva su malestar en función de su propia realidad, con más espinas que alivios.
Una oportunidad nacional
El eje político oficialista que articula las coincidencias entre el gobernador Peppo y su antecesor, Jorge Capitanich, encuentra hoy una oportunidad inmejorable de repetir los éxitos que el Frente Chaco Merece Más encadena en esta provincia desde 2009, donde el veredicto de las urnas será inexorable: o le ganan a Macri o Cambiemos revierte la historia de las derrotas radicales, el partido que ofrece la estructura ante la debilidad del avance territorial del macrismo.
Volviendo a los medios, en la reaparición de Jorge Lanata, por ejemplo, se volvió a hostigar al Chaco con una embestida que tenía un blanco fijo en el rector de la Universidad del Chaco Austral pero buscando siempre una carambola que salpique a Capitanich o al propio Peppo; hasta en las ediciones de ayer los diarios porteños ignoraron por completo que casi un millón de chaqueños tiene cita con las urnas para renovar la mitad de su Legislatura, es decir, con 16 bancas en juego. El silencio de radio no es casual. La estrategia publicitaria de la Casa Rosada sabe que difícilmente Cambiemos puede dar un batacazo en el Chaco y los sondeos vislumbran que Sáenz Peña (donde el peronismo acumula 28 años sin poder recuperar la intendencia y en las recientes PASO quedó a más de 5.000 votos de distancia) y Resistencia, donde con una ajustadísima diferencia de 1,66%, también ganaron, serán los escollos más importantes para el oficialismo que confiaba ayer en una buena y determinante cosecha de votos en todo el interior.

Por algo el diagrama de cuatro actos simultáneos de cierre se hizo en ciudades con intendencias radicales: Barranqueras, Sáenz Peña, General Pinedo y Coronel Du Graty. ¿Cuál es, en síntesis, la expectativa de la Casa de Gobierno para esta elección? Aunque en las primarias fue excepcional el ausentismo de la mitad de los electores habilitados en toda la provincia y el faltazo de autoridades de mesa en el Gran Resistencia fue una irresponsabilidad sin precedentes, la estimación es simple: 1) Votará mucha más gente en una jornada en que la temperatura será agradable y sin lluvias que inmovilicen como en las PASO del 4 de junio.
2) El Frente Chaco Merece Más aguarda un caudal de votos que aumentará en todo el interior y ampliará la diferencia provincial de esa ronda reciente. Se confía, entonces, en retener las 10 bancas que arriesga el oficialismo con una oferta renovadora que conformó el propio Peppo, de puño y letra.
3) Cambiemos volvería a ganar en Sáenz Peña, aunque con una diferencia más ajustada. El oficialismo puso toda la carne en el asador con Jorge Capitanich como orador central, sumando un alegato por la continuidad del proyecto político iniciado en 2007 con su asunción como gobernador. Y precisamente el intendente de Resistencia salió a promover una mayor motivación de la militancia con Peppo a su lado y también Gustavo Martínez con mayor presencia que en las primarias, abordando barriadas gravitantes. Los sondeos hablan de un triunfo por tres o cuatro puntos. Los circuitos céntricos donde rebota la ofensiva multimediática contra el kirchnerismo (y esta semana disparó toda su artillería para la expulsión de Julio De Vido de la Cámara de Diputados) siguen siendo bastiones del voto duro, siempre antiperonista. Hay otra zonas difíciles que el PJ y sus aliados tienen detectadas para superar escollos como los circuitos 16 de la zona sur, cuyos veredictos han generado siempre incertidumbre.
Cambiemos, casi sin logística
Esta oportunidad del frente oficialista también cuenta con una ventaja de recursos y de logística de movilizaciones en casi 60 circuitos en contraste con una limitación de recursos sin precedentes y hasta contradictoria en Cambiemos.
Es evidente que a Macri le importa la elección nacional del 22 de octubre y por eso no se desveló nunca por esta puja aislada en el Chaco, un distrito siempre peronista, donde ganar es muy difícil.
Salvo el empeño de Leandro Zdero, jefe regional de la Anses y candidato a diputado, después de Carim Peche, no se ha visto empeño en reforzar un proselitismo con modesta presencia publicitaria solo en televisión y en páginas digitales. Buenos Aires no le mandó a Zdero los fondos que necesitaba y pedía, pero sí al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, un excolumnista de TN al que hablar en la peña Martín Fierro a quienes pagaron 1.000 pesos el cubierto lo llevó a un gran esfuerzo, cuando su área es la que comanda los factores de menor popularidad y además predicó un ajuste fiscal en el Chaco como si aquí se ignorara la dimensión del endeudamiento nacional sin doblegar a la inflación, ni a la caída del consumo y tolerar la timba financiera con las Lebac y el sube y baja del dólar.
Ergo, debieron haber enviado a un ministro con mayor penetración entre los cuadros radicales que vieron sentarse junto a Dujovne al senador Angel Rozas, desenganchado de la campaña, y al diputado Jorge Obeid, del PRO, mientras Zdero con un delantal de chef saludaba en las mesas y, por supuesto, la ausencia de Aída Ayala no pasaba inadvertida.
Al día siguiente, el ministro del Interior canceló una incursión prometida para lanzar un nuevo plan de viviendas y ni siquiera envió al secretario del área, Domingo Amaya. Los representó la secretaria de Municipios, Aída Ayala, pero únicamente dos funcionarios del área habitacional que sí vinieron sabían de qué se trataba.
La voluntad ciudadana
Al insistir en el moderado optimismo del oficialismo y su ajuste de torniquetes históricamente adversos en la capital y Sáenz Peña, cabe preguntarse si influirán los mayores recursos logísticos sobre el desfondeo que ha desconcertado e irritado a no pocos dirigentes radicales.
Hay que poner énfasis, sin embargo, en que una elección no la gana el que más plata ponga en despliegues para movilizar votantes.
El ciudadano ejerce su voluntad soberana y en cada cuarto oscuro hoy habrá diez opciones. Entre todas ellas quien propicia un voto castigo para el bipartidismo peronista-radical que desde hace años se alterna en la gobernabilidad del Chaco, aun tropezando con la misma piedra y sin que nunca la justicia castigara al enriquecimiento ilícito de nadie, puede generar una sorpresa si, por ejemplo, Aurelio Díaz pedalea con el Partido Obrero hasta esos 30.000 votos que le bajarían la bandera a cuadros de una banca.
De lo que se trata es de tener plena conciencia de que hoy se juega la capacidad de una representación legislativa a tono con la fortaleza y las debilidades de esta provincia que marcan el escenario de gestión con una meta esencial: sumar entre todos para que el Chaco eleve su voz en la imperiosa necesidad de que un federalismo al servicio de toda la República y no del centralismo dominante nos ayude a plasmar todos los sueños y las esperanzas irrenunciables.
El ranking de los riojanos
En una solicitada impulsada en conjunto entre el gobierno de La Rioja (del justicialista Sergio Casas) y la Unión Obrera de la Construcción, se denunció que la provincia donde imperó el menemismo es la que acredita la menor cantidad de obras públicas nacionales. Se recurre a una estadística que toma dos rubros, los llamados a licitación con montos por provincia entre el 1 de enero y el 30 de junio del corriente año, donde La Rioja, con 254 millones, ocupa el último lugar, es decir el 25º. Pero en otro ranking basado en la distribución de obra pública nacional por habitante, con solo 763 pesos también aparece en el puesto 25º. (Casi al borde del descenso, se diría con lenguaje de tribuna).
Aprovechando ese trabajo riojano, en cuanto a llamados a licitación del nivel nacional, el Chaco figura con 1.538 millones en el 17º lugar, alejado del pelotón de punta que destaca a Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, la ciudad de Buenos Aires y Mendoza, con la mejor ubicación del noreste que corresponde a Corrientes en el décimo lugar, con licitaciones nacionales en el primer semestre por 2.518 millones de pesos. Revisado el otro ranking elaborado por los riojanos, donde se toma la distribución de esa obra pública de la gestión de Macri por habitante, el Chaco desciende al 20º lugar con 1.458 pesos.
En este caso, Tierra del Fuego figura a la cabeza (10.917 pesos por habitante), seguida de San Juan (10.220), Córdoba (8.020) y Santa Cruz (6.920 pesos por habitante). En esta comparación, Corrientes mantiene la mejor ubicación del NEA, pero baja a la 13ª posición con 2.537 pesos por habitante. Misiones aparece 17ª, tres posiciones por encima del Chaco, con 1.894 pesos por habitante.
Formosa tiene, a la postre, la peor colocación en ambas comparaciones: en llamados a licitación del primer semestre del año aparece en la 23ª posición y en la distribución de esos fondos de obra pública por habitante está 22ª, con 1.458 pesos.
Un buen aporte para la Liga de Gobernadores que integra el chaqueño Peppo y que volverá a reunirse a corto plazo. Al respecto, el gobernador Schiaretti, de Córdoba, insistió en que las riendas de la reorganización del justicialismo en todo el país no estarán en manos de Cristina Kirchner (aun proyectándose como senadora de Buenos Aires en las PASO nacionales del 13 de agosto), sino de esos gobernadores que deben ratificar, como es obvio, su gravitación territorial con victorias sobre Cambiemos.










