Inseguridad, la mayor preocupación social
Un sondeo de opinión realizado en los principales centros urbanos del país advierte que la inseguridad es el tema que más preocupa a los argentinos, incluso más que la inflación. Según la encuesta, ocho de cada diez ciudadanos considera que los sectores de bajos recursos son los más perjudicados por el delito y, como reclamo a este flagelo, entienden que se debe mejorar el sistema educativo.
Así lo señala el sondeo realizado por la consultora D’Alessio IROL Berensztein entre los meses de mayo y junio últimos con un relevamiento que tomó una muestra de 1.185 personas, mayores de 18 años, de todo el país. El trabajo que lleva por título “Humor social y político” revela que la mayoría de los consultados señalan a la inseguridad como el primero de los diez temas que más preocupan por estos días en la Argentina, por encima de la inflación, los aumentos tarifarios, el bajo nivel de la educación primaria, la violencia contra las mujeres, la presión impositiva, la falta de castigo a los actos de corrupción y el fácil acceso a las drogas, entre otras preocupaciones de los argentinos. El trabajo de la consultora interpreta que a partir de la leve desaceleración que experimentó la suba de precios en los últimos meses, la inflación pasó a un segundo plano en el ranking de las preocupaciones sociales.
Al consultarse sobre cuáles serían las medidas que contribuirían a reducir los índices delictivos ocho de cada diez encuestados, consideraron que mejorar el sistema educativo ayudaría a avanzar en ese sentido; pero los consultados también plantearon la necesidad de combatir la droga y el narcotráfico (76 por ciento), que los delincuentes cumplan con las condenas (75 por ciento), generar nuevos puestos de trabajo (69 por ciento), limitar las excarcelaciones y salidas transitorias (67 por ciento), terminar con el 2x1 (63 por ciento), revisar el perfil de los violadores (47 por ciento), bajar la edad de imputabilidad (45 por ciento) y más policías en las calles (36 por ciento). Por otra parte, también indicaron que los sectores sociales más perjudicados por la inseguridad son los de menores recursos (82 por ciento), luego los jubilados (76 por ciento), las personas con algún tipo de discapacidad (53 por ciento), los jóvenes (51 por ciento) y las mujeres (41 por ciento).
El analista Sergio Berensztein, de la consultora que lleva su nombre, observó que hace más de una década que la inflación y la inseguridad forman parte de las principales preocupaciones de los argentinos, pero debido a que la inflación parece ceder un poco, aflora la inseguridad como tema central. Pero si hubiera un rebrote inflacionario, advierte el especialista, como los umbrales y la percepción de inseguridad tienden a ser altos y estables, las prioridades tenderían a invertirse. No obstante, aclara que de todas formas, “se trata de una sociedad acosada por la incertidumbre: tanto en su seguridad física, como en el plano económico”. Es que, en rigor, uno de los problemas de fondo de la Argentina es que a pesar que el ejercicio democrático lleva 34 años en el país, los distintos sectores de la sociedad no han logrado los consensos básicos suficientes para reducir al mínimo la falta de certidumbre. Dicho de otro modo, las pocas certezas que puede tener el ciudadano de a pie sobre el acceso a la vivienda, el poder adquisitivo de sus ingresos, o lo que debe pagar por la cobertura de salud duran muy pocos años y esas certezas pueden esfumarse con un cambio de gobierno. Si, como dice Berensztein, vivimos en un país acosado por la incertidumbre, no debe sorprender entonces que el problema de la inseguridad ocupe hoy un lugar central entre las preocupaciones públicas. Pero el flagelo de la inseguridad tiene múltiples aristas y es extremadamente complejo, por lo que deben evitarse las propuestas de soluciones fáciles para concentrarse en un trabajo serio que permita trazar un panorama más preciso del problema a fin de dar las respuestas que espera toda la sociedad.










