G20: Trump y Putin se reunieron por primera vez
Donald Trump y Vladimir Putin se reunieron este viernes en el G20 de Hamburgo y a pesar de su “buena química” trataron sin tapujos las presuntas interferencias rusas en la campaña electoral 2016. “El presidente abrió la reunión evocando la “preocupación del pueblo de EEUU sobre la interferencia de Rusia en las elecciones”, indicó el secretario de Estado Rex Tillerson tras el encuentro.
HAMBURGO, 7 (AFP / NA) - “Tuvieron un diálogo muy enérgico y extenso sobre la cuestión. Trump le preguntó más de una vez sobre la implicación rusa. El presidente ruso negó cualquier implicación”, añadió Tillerson, presente en el encuentro, y destacó la “buena química” entre ambos. “Había tantas cuestiones sobre la mesaà Trataron de todo. Ninguno de los dos quería parar”, aseguró. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, confirmó las explicaciones de Putin “de que no eran verdad las acusaciones y que las autoridades rusas no intervinieron. Trump aceptó esas declaraciones”, aseguró.

El esperadísimo encuentro tuvo lugar en una ciudad tomada por las fuerzas policiales, donde anoche seguían los enfrentamientos mientras los líderes del G20 y sus cónyuges escuchaban la 9ª sinfonía de Beethoven en el Elbphilharmonie, prestigiosa sala de la ciudad.
Durante su campaña, Trump dijo que quería mejorar relaciones con Moscú tras la etapa de Obama, pero la realidad es muy distinta, no sólo por las supuestas interferencias en la campaña, sino también por las conexiones rusas de varios de los allegados al presidente estadounidense. Los expertos apuntan que este primer contacto -“el contraste entre dos tipos distintos de machismo”, según el analista Derek Chollet, del German Marshall Fund- tendrá consecuencias directas en la crisis norcoreana, la guerra en Siria y la crisis en Ucrania.
Trump y Peña Nieto evitan el muro
El presidente estadounidense también se reunió con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, en este foro internacional de las principales economías industrializadas y emergentes que finaliza este sábado. Ambos optaron por dejar de lado la espinosa cuestión del muro transfronterizo que Trump quiere construir y hacerle pagar a México.
La reunión no estuvo exenta de polémica. Cuando ambos estaban sentados en la sala uno junto al otro, una periodista preguntó a Trump si seguía queriendo hacer pagar a México. “Absolutamente”, respondió el mandatario. Sin embargo, el canciller mexicano Luis Videgaray, también en la sala, aseguró que “si lo dijo, no lo escuchamos”.
Tras la masiva manifestación del jueves, en la que casi medio millar de manifestantes y más de cien policías resultaron heridos al enfrentarse, este viernes hubo nuevas altercados durante todo el día, con el centro totalmente bloqueado. Por su parte, la canciller alemana tildó de “inaceptables” las protestas, que “ponen vidas en peligro‘” y que también empañan la imagen de Alemania como anfitriona del G20.

Los manifestantes pincharon los neumáticos de los coches de la delegación canadiense y lanzaron petardos contra la policía, cumpliendo, al menos en parte, su promesa de convertir Hamburgo “en un infierno”, tal “como los líderes de los países industrializados hacen con el clima mundial”, según denuncian. Casi 20.000 policías desplegados en la ciudad no alcanzaron y debieron pedir refuerzos para resistir el choque de los llamados “Black Blocks”.
Estos grupos de manifestantes asociados al movimiento anarquista visten de negro y usan pasamontañas, para dificultar las persecuciones policiales. “Hace una semana que oímos los helicópteros continuamente”, lamentó Benjamin Laub, de 53 años, que describió su barrio como “zona de guerra”. La policía, una vez rechazados los contingentes de manifestantes más nutridos, continuó una larga persecución de la gente dispersa hasta las afueras de la ciudad.
El G20 de Hamburgo, cuya declaración final se conocerá este sábado, es uno de los más tensos de los últimos años por las posiciones ultimatistas de Trump en cuestiones clave como el clima o el libre comercio. El abandono de Trump del histórico pacto de París contra el cambio climático porque considera que perjudica su economía, lo aísla de muchos de sus pares. Hasta el punto que, en un borrador sobre la declaración final, los firmantes “toman nota” de la decisión de EEUU de retirarse del acuerdo y lo califican de “irreversible y perjudicial” para luchar contra el calentamiento global.










