Los paros en organismos públicos, un obstáculo más para la actividad privada
El empresariado pyme local va introduciéndose cada vez más en un laberinto de dificultades que parece ideado para ahogar a la actividad económica privada y para plantear la mayor cantidad de obstáculos posible a la viabilidad de las pequeñas y medianas compañías, que son justo aquellas que más empleo genuino sostienen.
A la feroz presión tributaria (que en el NEA se siente con mayor rigor a raíz del atraso regional que influye de manera determinante en los niveles de ingresos), los constantes cambios en las normativas burocráticas a cumplir, la caída de las ventas, el aumento incesante de los costos y la pérdida de competitividad, se agregan también las innumerables medidas de fuerza que paralizan organismos públicos en los cuales las empresas deben realizar a diario trámites vinculados a sus necesidades operativas.

Dicho de otro modo: como si no hubiesen ya suficientes adversidades para que las pymes puedan mantenerse activas y pagar los salarios de sus trabajadores, las huelgas del sector público agregan otros escollos cotidianos que también empujan hacia el colapso.
Por los paros en la administración pública chaqueña se bloquean pagos del Estado a proveedores de servicios y contratistas, se tornan inaccesibles pagos y tramitaciones tributarias, se imposibilitan operaciones comerciales (como por ejemplo las inmobiliarias) y se prolongan indefiniciones de todo tipo.
Ello, para colmo, sin perspectivas de una solución cercana. Por el contrario, todo hace suponer que los niveles de conflictividad, en el mejor de los casos, se mantendrán.

Quejas y desaliento
Refiriéndose a todo esto, el presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la provincia, Omar Marsall, reflejó la preocupación del sector porque “en los últimos meses se vienen realizando numerosos paros en distintos organismos públicos” que afectan la labor del contador público.
”Recibimos en nuestro Consejo numerosas inquietudes”, marcó en declaraciones a radio Universidad. Dijo así que hay áreas de la Administración Tributaria Provincial (ATP) con medidas de fuerza, igual que la Inspección de Personas Jurídicas y el Registro Público de Comercio.

”Hay trámites que se pueden realizar y otros que no, por las distintas áreas con personal que está de paro. Esto afecta la tarea diaria, con los retrasos lógicos en la actividad registral, en las sociedades del comercio en general”, expuso Marsall.
A la vez, marcó que esos retrasos impactan también en la actividad de las pymes, que deben estar correctamente registradas y cumplir con múltiples requerimientos. “Venimos dialogando y trabajando con la directora de Personas Jurídicas, para dar solución al tema. Pero cuando los organismos están de paro es algo imposible hacer la tarea como corresponde”, indicó.
Por otra parte, explicó que a nivel nacional también hubo “numerosos inconvenientes”. Así, se refirió a aplicativos y medidas de la AFIP. “No se ha ordenado correctamente la situación. Cada vez que llegan vencimientos tenemos inconvenientes, porque los aplicativos no están actualizados y generan inconvenientes en la carga de datos”, lamentó, y resaltó además las fallas de conectividad que hay un muchos puntos de la provincia.










