El Chaco recuerda el Día de la Conservación del Suelo
En este nuevo Día Nacional de la Conservación del Suelo, el gobierno provincial recuerda que el Chaco cuenta con unas 10 millones de hectáreas catastrales, de las cuales unas 1,5 millones son aptas para producción agrícola y cinco millones están cubiertas de bosques nativos.
En el mundo actual hay 7.500 millones de habitantes. En el 2050, la población mundial superará los 9.000 millones de habitantes, y según organismos internacionales de Naciones Unidas, como la FAO, se necesitará incrementar la producción de alimentos un 70%: 1.000 millones de toneladas más de cereales y 470 millones de toneladas más de carne.

En este contexto, la Argentina -y especialmente el Chaco- tiene el gran desafío de dar respuestas a esta gran demanda, pero al mismo tiempo debe cuidar estratégicamente sus recursos naturales, como el bosque y los suelos, su gran capital. “Este escenario nos llama a trabajar en estrategias para producir más y mejor, y para eso deberemos impulsar que nuestros esquemas de producción sean más eficientes por unidad productiva, y así usar adecuadamente nuestros recursos naturales, de manera ordenada y sustentable”, manifestó a NORTE Luciano Olivares, subsecretario de Recursos Naturales del Ministerio de Producción.
Un 7 de julio
El 7 de julio fue instituido como Día Nacional de la Conservación del Suelo por Decreto Nº 1.574/63, en conmemoración del doctor Hugo H. Bennet, director del Servicio de Conservación de Suelos de EEUU e impulsor de prácticas y técnicas conservacionistas en la Argentina y en el Chaco. En un momento en que todos pensaban que la riqueza estaba constituida por los metales preciosos, el general Manuel Belgrano seguía una escuela económica de España, la de los fisiócratas, que sostenía que la agricultura era la base de la riqueza de las naciones.
Para fomentar la agricultura, en el año 1796 Belgrano recomienda establecer una escuela de agronomía, donde a los jóvenes se les hiciera conocer los principios generales de la vegetación y la desenvoltura de las siembras y se les enseñase a distinguir cada especie de tierra y el cultivo conveniente a cada una. En aquella época él visualizaba la importancia de la producción agrícola y la necesidad de conocer las características y propiedades de la tierra, lo que hoy conocemos como mapa de suelos.
Conservación del suelo
“En este día debemos resaltar que el compromiso en la materia debe estar orientado en promover la conservación de este recurso natural con la visión de incrementar su capacidad productiva y a la vez mantener sus propiedades físicas, químicas y biológicas”, agregó Olivares.

Por este motivo, el Ministerio de Producción, a través de las distintas áreas, propone la incorporación en los esquemas productivos de las buenas prácticas agrícolas (BPA), que la Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas (FAO, en sus siglas en inglés) las avala y las promueve. Estas BPA consisten en la aplicación del conocimiento y tecnología disponibles, y que mediante una utilización sostenible de los recursos naturales para la producción se procure la viabilidad económica y la estabilidad socioambiental.
“Para la agricultura, por ejemplo, no podemos dejar de destacar el rol de la siembra directa, que entre sus ventajas cuenta con reducir prácticamente a nula la erosión del suelo, ahorrando más del 60% de combustible fósil y con ello la emisión de carbono y los costos de producción, mejorando la fertilidad física y química del suelo”, precisó el funcionario provincial.
Otro de los mecanismos de conservación es la rotación de cultivos, que es la alternancia espacial y temporal de diferentes especies vegetales en el predio, que tiene ventajas por el uso balanceado de nutrientes, la exploración de raíces de distinta arquitectura que favorecen la porosidad y aporta a la diversidad de ciclos biológicos que se traducen en protección del suelo, reciclado de elementos nutritivos y potenciación del control de malezas y plagas.
Ordenamiento territorial
Por otro lado el ordenamiento territorial de los bosques nativos (OTBN) de la provincia del Chaco -sancionado por ley 6409- se trata de una herramienta fundamental en la que se avanza con una programación ordenada de los predios productivos que permite desarrollarse en un marco de gestión sustentable, incorporando hectáreas para el cultivo o la ganadería, pero al mismo tiempo definiendo áreas prioritarias para la conservación del bosque y los suelos.
“Estos mecanismos de conservación permiten implementar un esquema de identificación de los lotes que una vez georreferenciados y supervisados nos permiten disponer de información y de esta forma poder adoptar decisiones, cuestión que anteriormente no ocurría”, concluyó Olivares.










