Revelan presiones y aspectos de la trama del negocio de la cocaína enviada a Europa
SÁENZ PEÑA (Agencia) - La elevación a juicio de la causa por narcolavado hecha por la jueza federal Zunilda Niremperger, que tiene como principal imputado al abogado Carlos Salvatore por supuesto lavado de dinero proveniente del narcotráfico, tiene una serie de revelaciones hechas públicas por el Ministerio Público Fiscal.

En abril de 2015, la entonces jueza federal de Primera Instancia de Sáenz Peña, Zunilda Niremperger, dictó el procesamiento con prisión preventiva para cuatro de los detenidos por el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, entre ellos el cabecilla de la organización, el abogado Carlos Salvatore, y trabó un millonario embargo contra los imputados en esta causa por narcolavado, por un total de 1.633 millones de pesos.
Al principal imputado, Carlos Salvatore, le embargó 759 millones de pesos; a su mujer, por 505 millones de pesos; al padre de la mujer de Salvatore por 81 millones de pesos. A Ricardo Gassan Saba, quien operaba en Mar del Plata con un poder de Salvatore, le trabó embargo por 264 millones de pesos, en tanto que a la hija de Salvatore por 6 millones de pesos y al abogado Mariano Castelucci 16 millones de pesos, en lo que constituye una de las mayores acciones de la justicia argentina contra una organización delictiva en cuanto al volumen de dinero embargado.
En tanto, la magistrada otorgó la libertad a dos de los imputados: Carla Salvatore y Mariano Castelucci.
De esta manera, la Justicia federal ratificó las sospechas que a “prima facie” la investigación determinó que se había puesto en marcha una organización delictiva orientada a lavar dinero proveniente del narcotráfico y el contrabando, utilizando para ello varias herramientas y hasta la conformación de al menos 60 empresas en las cuales los integrantes de la organización volcaron los recursos obtenidos de esta actividad ilícita.
Pérez Barberá hizo mención a presiones
Gabriel Pérez Barberá, fiscal titular de la Procelac, indicó que para llegar a este instancia hubo una excelente tarea realizada “a pesar de presiones que existieron desde la Cámara de Apelaciones de Resistencia que llamativamente nos impuso un muy corto tiempo”, pero que a pesar de ello “merced al trabajo en equipo, trabajando a veces hasta altas horas, hemos logrado cerrar el requerimiento de elevación a juicio que ahora ha sido acompañado por la jueza”.
En este sentido subrayó que “este caso ya había una condena anterior en la causa por el delito precedente de narcotráfico donde se observó un importante trabajo de Procunar del cual nos servimos para investigar la causa por lavado”. “En lo que hace a la problemática de activos en la causa Carbón Blanco, lo que tenemos hoy es la elevación a juicio de la causa donde se describen claramente las operatorias de lavado llevadas adelante por Carlos Salvatore y otros imputados ligados a su círculo íntimo”, afirmó el fiscal.
Al referirse a las operatorias llevadas adelante para lavar los activos provenientes del tráfico de estupefacientes detectados en la causa precedente, López Barberá explicó: “Tienen que ver con la constitución de una serie muy compleja de sociedades que tenían por objeto disimular el origen ilícito del dinero que provenía del narcotráfico, para inyectarlo a través de esas sociedades mediante distintas actividades fundamentalmente negocios inmobiliarios de compra y venta de propiedades, la construcción”.
En ese sentido informó “se dedicaron a levantar edificios completos en la ciudad de Mar del Plata, quedándose con algunos departamentos”, ejemplificó el fiscal de la Procelac.
Barberá reiteró lo clave que resultó “el trabajo en equipo entre la fiscalía que llevó la investigación de la causa, la Procelac y el apoyo de la fiscalía Federal de Resistencia a cargo de Federico Cargniel, porque en muchas oportunidades se exalta el trabajo en equipo, pero ponerlo en práctica como ocurrió aquí suele resultar complicado”.
Sanserri brindó detalles del negocio del lavado

El fiscal Federal de Sáenz Peña, Carlos Sanserri, una de las cabezas de la investigación, al analizar aspectos de las mismas afirmó que una de las cuestiones que observó dentro del entramado de la operatoria de lavado de activos “fue como una microcabeza en la organización, lo que particularizó un poco la cuestión que estábamos investigando”.
“Eso seguramente se pudo individualizar al no existir personas que pudieran respaldar las operaciones que se realizaban para lavar el dinero, porque dentro de una estrategia criminal se deben tomar decisiones, pero la existencia de esa microcabeza permitiera individualizar con mayor claridad los movimientos y salidas económicas que tenían, por ejemplo en el mercado inmobiliario, que ha sido explotado en grado sumo”, apunto Sanserri.
Recordó que otro de los rubros “es el de los seguros, donde existieron compañías del rubro afectadas”. “Y hasta hemos detectado operaciones en la Bolsa de Valores, donde se observaron movimientos hasta casi cinematográficos con operatorias que diversificaban los sostenes económicos, un área clave de atacar, porque, si no lo hacemos, con el financiamiento esas empresas continuaban operando”, remarcó.










