Niremperger advierte sobre la ausencia del Estado en la contención de adictos: “No están poniendo fuerza”
La jueza federal de Resistencia Zunilda Niremperger advirtió sobre las falencias del Estado en su rol de contención y atención a adictos a las drogas. Al tiempo que resaltó que “no está siendo efectivo el trabajo contra el narcotráfico”, porque a 30 años de vigencia la ley “no ha tenido los resultados que se buscaban, sino todo lo contrario”.
Sus conceptos están enmarcados en una reflexión sobre la Casa de Contención para jóvenes, adolescentes y adultos que sufren problemas de adicción, inaugurada hace pocos días en la intersección de las calles Carlos Gardel y Dónovan, de Resistencia.

En ese aspecto, la titular del Juzgado Federal Nº 1 de Resistencia advirtió que la recuperación de adictos “es la pata en la cual el Estado no está poniendo fuerza”. “Si tenemos un problema de venta y comercio indiscriminado de estupefacientes, y si no sanamos a nuestros enfermos, esto se irá multiplicando y agravando, y siempre se necesitará de la presencia del narcotráfico en la ciudad, en el país”, alertó en declaraciones a radio Universidad.
Niremperger destacó que el centro habilitado fue posible gracias al esfuerzo de la sociedad civil, de agrupaciones y un aporte del Estado. “El adicto no es el cómplice del narcotráfico. No lo puedo tratar como a un criminal, sino como un enfermo. Si no los curamos, vamos a seguir necesitando que gente ingrese a las ciudades y lugares para venderles estupefacientes”, insistió. Luego, la magistrada resaltó que por más que existe una “buena relación” entre las fuerzas federales y provinciales, quedan puntos en los cuales cada uno “atiende su juego” y deja de establecerse la conexión idealizada en la ley de narcomenudeo que rige en la provincia.
“No está siendo efectivo el trabajo contra el narcotráfico, aunque el análisis da para mucho. A 30 años de vigencia, la ley no ha tenido resultados que se buscaban sino todo lo contrario”, indicó.
La causa “bobinas blancas”
Niremperger también se refirió a la mega causa denominada “bobinas blancas”, en el marco de la cual fue detenido un empresario chaqueño. Al respecto, aseguró que en esta jurisdicción existe prácticamente nula información, dado que todas las acciones se concentran en el juzgado interviniente a cargo de Adrián González Charvay, juez federal de Campana (Buenos Aires). “Tenemos prácticamente nada de información. Lo básico es lo conversado con el juez, sobre la investigación que los llevó hasta este cargamento de cocaína”, comentó.
En tanto, sobre el empresario chaqueño implicado, Niremperger dejó claro que “aparentemente habría contribuido a la preparación (del cargamento), porque habría importado el recipiente donde se encontró el material estupefaciente”.
La jueza reveló que en el juzgado que conduce tomaron “contacto con la situación el día anterior a los allanamientos, cuando la Policía Federal (de la sede Santiago del Estero) se apersonó para comunicarse con el secretario del Tribunal, manifestándole que ellos estaban haciendo tareas por orden del juez federal de Campana, que tenían como objetivo el allanamiento de algunos domicilios y la detención de dos personas”.
“Era tarde ya y el secretario se comunicó conmigo. Esperamos a que nos comunique el juez de Campana, como corresponde hacer en casos de una jurisdicción diferente, donde realizará las tareas”, acotó. Fue entonces cuando la Policía fue autorizada a hacer los allanamientos requeridos por la Justicia Federal de Campana. Y como resultado “surgieron algunos elementos, pero no drogas, que deberán ser evaluados por el juez de la causa”, explicó Niremperger.
“Muchas veces contamos con novedades relacionadas con el narcotráfico y posibles redes existentes a partir de lo que llega desde las fuerzas de seguridad”, señaló. Recordó así las palabras vertidas el fin de semana en NORTE, donde hablaba de “altos niveles de corrupción en todos los estratos, tanto judiciales como policiales y políticos”. “Queda a las claras cuando nos encontramos con situaciones conocidas por todos, pero que no podemos llegar a descubrir porque todas las redes funcionan para que no se descubra”, apuntó. “Eso nos implica a todos los que trabajamos para descubrir las redes criminales, organizadas, de delitos complejos, estar varios pasos hacia atrás. Y permiten que otros jueces puedan ir a otras provincias, entrar y conseguir los elementos que acrediten la supuesta comisión de delitos y que nosotros no estemos viendo”, señaló.
Un reflejo de eso es el caso de Itatí, en Corrientes, donde intervino el juez federal porteño Sergio Torres. Allí, hace unos meses, varios procedimientos realizados por efectivos federales terminaron con la detención de los máximos referentes políticos y policiales, incluido el intendente de la localidad.
“Que un magistrado de otra jurisdicción entre en la nuestra, sin nuestro conocimiento, nos está dando la pauta de que no se está confiando demasiado en los operadores del lugar. Eso nos debe poner a nosotros en una voz de alerta. No para enojarnos con el magistrado que está investigando, sino al revés, pensando sobre lo que está pasando para que otros vengan a intervenir en nuestra jurisdicción”, analizó. Y completó: “Los motivos pueden ser varios. Puede ser también que haya aparecido un hilo en otro lugar, que nos lleva hasta esta provincia, pero muchas veces tiene que ver porque los que estamos en el lugar no estamos haciendo nuestro trabajo en forma comprometida”.
Gran nivel de corrupción
“Estamos todos preocupados por el gran nivel de corrupción. Es un elemento que se suma al crimen organizado y que contrarresta absolutamente cualquier tipo de medida que podamos hacer nosotros o el Estado para terminar con delitos tan complicados”, subrayó Niremperger.
Alertó así que “la cuestión es complicada y la delincuencia organizada está establecida, cada vez con formas diferentes y complejas”. “En el caso particular que nos ocupa (“bobinas blancas”) se presentó gente conocida de los imputados, cuya detención se ordenara en la provincia, diciendo que eran personas conocidas y respetables del medio”, comentó, y siguió: “Pueden pasar dos cosas: que alguien respetable pueda estar vinculado con un tema criminal, o que alguien no tenga nada que ver, como me manifestaba el detenido cuando estuvo ante este Tribunal, que se sentía tan compungido por el momento que estaba pasando”.
“Fíjense hasta dónde nos tenemos que cuidar en cada paso que damos en nuestra vida diaria, porque hasta sin querer podríamos estar involucrándonos en operaciones vinculadas al narcotráfico”, advirtió, lejos de hacer con eso una defensa del acusado, sino simplemente tomando datos de la realidad que sirven para su advertencia final: “Debemos estar expectantes”.










