“Para mí estar ternado ya es un premio”
El próximo martes será la entrega de la máxima distinción musical en la Argentina y por tercer año consecutivo la Terna Mejor Álbum de Chamamé será protagonista de esta velada musical. Este año competirán en la terna Juancito Guenaga y su conjunto con el disco Ídolos, Hernán Crespo con su disco Puertos y Gabriel Cocomarola con el esperado disco “En tiempo de Chamamé”. A nivel nacional Abel Pintos es el artista más ternado, ahora está presente en las ternas Álbum del año, por su trabajo 11, Canción del año, Mejor Clip y Producción del año, entre otros. La ceremonia de entrega de distinción tendrá lugar el martes en el Teatro Opera y en el Gran Rex.
El destacado historiador y estudioso del chamamé, el profesor Enrique Piñeyro advierte en más de una oportunidad que el “chamamé es una manera de ser y estar. El chamamé es algo profundo, mágico y misterioso. El chamamé es intenso, profundo, mágico y misterioso. La vitalidad y la creatividad del chamamé depende de sus creadores. Desde el litoral el chamamé se expande con todos sus creadores, cantores, poetas. Desde este lugar se puede irradiar al mundo”, subraya.
Ante esta nueva ceremonia de los premios Gardel diario NORTE buscó tener la palabra de los protagonista de esta terna de Chamamé, Juancito Guenaga y Hernán Crespo han respondido sin reparos en tanto que Gabriel Cocomarola no respondió a los llamados y a los mensajes de whatssap. Sin embargo si se contó con la predisposición y atención de Pedro Topo Zubietta quien fue el productor de este disco.

Juancito Guenaga lleva casi 50 años con la música
Juancito Guenaga representa una historia y un sello musical importante para la región. Sigue una línea histórica dentro del género y vuelve cada tanto a nombrar a los patriarcas del chamamé. Su rostro se dibuja con una sonrisa que traslada hasta el brillo de los ojos, es amable, gentil y cordial. Su voz desde el otro lado del teléfono suena sorprendido y después afable.
“Para mí es un honor inmenso estar ternado por tercer año consecutivo. Para mí y para todo mi equipo de trabajo es algo importante. Para la gente que me acompaña estar en la terna de chamamé es una gran felicidad. Estamos muy contentos y orgullosos. Desde hace tres años a esta parte nuestro trabajo se encara a nivel país seriamente, los premios Gardel es el máximo premio sobre la música y figurar ahí significa mucho para la música del litoral”, destaca.
En estos tres años que apareció postulado Juancito Guenaga lo hizo la compañía discográfica donde graba sus discos, en otros casos fueron los propios artistas que se postularon.
Juancito Guenaga conformó su conjunto el 22 de octubre de 1968, este año iniciará el año de los 50 años junto a la música. En la actualidad lleva grabado más de 30 discos recreando composiciones clásicas y bordando sus temas propios como “Karaí Pacheco”, “Garay Costa”, “Mi vieja estación” y “Pueblito Juan Pujol”.
-¿Cómo vive usted esta tercera nominación a Mejor Álbum de Chamamé?
Siempre estuve tranquilo. Para mí estar ternado ya es ganar. Después toque a quien le toque estaremos muy contentos porque sabemos lo que representa el chamamé. Esta música es la carta de presentación de nuestra cultura, tradición y lengua. Para mí insisto con esto, estar ternado es suficiente.
Este disco Ídolos está hecho con el mismo amor que todo lo que hicimos en el chamamé. Cuando pensamos en un disco pensamos en la gente y en no defraudar a la gante. Nosotros no pensamos en competir y hacer un disco para ganar un premio. Si ganamos el premio Gardel simplemente será una caricia al alma pero no pasa más de ahí. Para mí el mejor premio es el reconocimiento del público que hace 50 años que nos está siguiendo. Ese es el mejor premio sin lugar a dudas.
-¿Qué significan estos casi 50 años de trayectoria?
El año que viene se va a cumplir 50 años del grupo como institución. Eso será el 22 de octubre de 2018. Pero dentro de veinte días vamos a comenzar a festejar en la cámara de Diputados de la Nación donde nos harán un reconocimiento para los festejos de los 50 años del grupo de Juancito Guenaga. Allá haremos un espectáculo con el conjunto y vamos a presentarnos con nuestro atuendo típico como lo hacemos en cada presentación. Creo que será una velada muy importante y sin dudas un paso más en nuestra vida con la música.
-¿Qué le sigue seduciendo o enamorando de esta música?
A mí lo que me seduce es ver el trabajo que hicieron Valenzuela, Chamorro y tantos otros chamameceros como Cocomarola, Millán Medina, Isaco, Montiel, Estigarribia, entre tantos otros que nos dieron la posta a nosotros como nosotros se la vamos a dar la posta a los más jóvenes.
A mí me seduce también ver a los jóvenes haciendo chamamé. La cantidad de chicos que hay tocando la guitarra, un acordeón, un bandoneón y haciendo chamamé me deja muy tranquilo como chamamécero. Hay chamamé en la gente joven y eso es trascendental.
El chamamé tiene mucha historia, presente y el futuro se está construyendo. En la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes es la cabal demostración que lo que hicieron los viejos pioneros no fue en vano, ellos dejaron su vida por un ideal y nos dieron esto a nosotros que entre músicos, periodistas e institución tenemos que cuidarlo, el chamamé hoy es cuestión de estado.
“Llegué al chamamé por el instrumento”
El músico y compositor Hernán Crespo está ternado en esta edición de los premios Gardel por su segundo disco Puertos. El chamamé coquetea en sus discos con otros ritmos del país e inclusos con temas de Galicia. Hernán atiende de buen agrado el teléfono, interrumpe sus expresiones por una tos que le aqueja hace unos días y pide disculpas a cada instante. “Ha sido una sorpresa estar en la terna de Chamamé”, advierte. El músico nacido en Haedo cuenta aquí para de su experiencia musical con el Chamamé.
- Antes que nada, ¿cómo llegaste al chamamé?
Llegué al chamamé primero por el instrumento porque tomé contacto con el acordeón en primera instancia. El instrumento me llevó al chamamé. Yo tenía un acordeón que era de mi viejo y en cuanto empecé a tocar desde chico salieron cuestiones ritmas del chamamé.
En principio no me daba cuenta de que eso podía ser chamamé. Salían cosas que me remitían al chamamé y que yo pensaba -¿qué es esto?. Desde ahí comencé a investigar. Ahí empecé a descubrir el chamamé como un ritmo muy disfrutable con el acordeón. Desde ese momento también comencé a investigar y entré por artistas como Raúl Barboza y Chango Spasiuk, empecé por atrás en el chamamé pero la intensión era empezar.

-¿Por qué comenzaste por ahí?
Empecé por ahí porque era lo que había más a mano y en ese momento todavía no había internet, youtube y toda la música que hoy podemos acceder a través de la red.
Lo que estaba más a mano y lo que podía tener a mano era la música de Raúl Barboza y el Chango Spasiuk. Entonces comencé a escucharlos y fui atendiendo cada una de sus propuestas musicales. Los fui escuchando, estudiando y a partir de ese momento fui más atrás hasta los grandes precursores del género como Cocomarola, Montiel, Isaco, Tarrago Ros. Así fue mi descubrimiento del género y cómo me fue enamorando esta música.
-¿Cómo llegaste a esta postulación de los premios Gardel?
La postulación de los premios Gardel parte de uno pero también están los artistas que tiene a su compañía discográfica atrás. Primero hay un jurado para definir las ternas y después definen los candidatos y el ganador de las ternas. En mi caso este disco lo edité de manera independiente y cuando se abrieron las postulaciones lo postulé.
En realidad lo postulé en varias categorías. Uno cuando se postula puede elegir en qué categoría puede postular su disco, en mi caso lo postulé para folclore alternativo, para chamamé y para una categoría que creía que podría tener chances era la categoría de Mejor Álbum de Nuevo Artistas de Folclore. En este caso la condición para esta categoría era que fuera primero o segundo disco. En mi caso es el segundo disco y entonces veía chances para esta categoría. Sin embargo esta categoría quedó desierta. Después se armó un gran polémica por el hecho de que haya quedado desierta una categoría que en realidad debe fomentar a los nuevos artistas y uno espera que no quede desierta. Además es perder la posibilidad de promocionar y promover nuevos grupos, sobre todo porque este vaciamiento no refleja la cantidad de discos de folclore que se están editando en la actualidad.
-¿Entonces te tomó por sorpresa la nominación en la categoría de chamamé?
A decir verdad fue una gran sorpresa quedar en la terna de chamamé. Pero es una gran alegría. Uno siempre está acostumbrado a ver estos premios por televisión y ahora ser parte de los mismos es algo muy grande. Hay tantas figuras en estos premios que ser parte es algo importante.
Este disco está hecho a pulmón y de forma independiente, fue hecho casi desde mi casa en la gestación y en la formación. La música y el concepto es algo que sale de uno por necesidad propia y que llegue a este lugar es una gran alegría y un gran orgullo.
-Ya que te has sumergido en el género, ¿dónde creés que estás parado o emparantado con qué vertiente del chamamé?
Creo que estoy cerca del estilo musical del Chango y Barboza. Analizando desde afuera me parece que es así. Pero también a diferencia del Chango que está vinculado con otros ritmos como las polcas o los chotis, cuyos ritmos pertenecen a su originen, en mi casa en mis dos discos hay huaynos y vidalas, hay pinceladas de música gallega. Estas son las influencias que uno tiene y es la sangre que también corre por mi cuerpo y que las exteriorizo en la música.
Desde la honestidad no podría hacer un disco 100 por 100 de chamamé, me gusta, me enamoró pero tengo otras influencias y otras ascendientes en la sangre.
-En tus discos además de algunos clásicos también encontramos temas tuyos, ¿qué te inspira?
Lo que más me moviliza tiene que ver con mi entorno. A veces uno piensa ¿cómo hace un músico para poner el título a un tema instrumental? Y creo que estas cosas a veces tienen que ver con la inspiración o lo que había previamente cuando estaba trabajando sobre la melodía.
A veces también sucede que uno trabajo con el instrumento y surge una melodía pero no tiene relación con algún hecho en particular. Pasa un tiempo y recién cuando volvés a escuchar el tema y lo sentís te remite a cierta situación o determino hecho donde puede surgir el título de la melodía.
En mi caso la mayoría de los temas son movilizados por los movimientos de los seres humanos, tanto reales como metafóricos. Me moviliza tanto los encuentros como las despedidas, los viajes, entre otras cosas que van o se mueven en ese sentido. Por ello si prestas atención a los títulos de mis discos, el primero se llama Andén y el segundo Puertos, es como si en los dos discos estuviera hablando de lo mismo. En Puertos aun nivel más grandes porque todo es más intenso.
Con el tiempo uno crece en lo musical y las historias de las que hablo también van creciendo. En el primer disco me motivo mucho porque viaje mucho en el Ferrocarril Sarmiento, desde chico siempre viajaba en tren y este tren tiene su magia.
Yo encontré un parentesco con la música del litoral. Siendo uno de la provincia de Buenos Aires y haciendo chamamé creo que hay algo emocional, estético, musical, que me va emparentando con esta sonoridad.
El chamamé es la música del litoral. El río es una figura central de la naturaleza. El chamamé remite al río en todo momento, acá la ciudad está cerca del río pero la ciudad está construida a espalda del río, acá el rio De la Plata no lo tomamos como un río, casi que no existe para nosotros.
En este sentido lo que yo entré como el río son las vías del tren. Las vías cruzan toda la ciudad, unen y separa como hace el río. Las vías llevan gente todo el tiempo igual que el río y en ese entorno la gente que tiene sus rituales, sus costumbres, sus quehaceres. Hay aquí una poética que me inspiro en el primer disco. Después se agrandó y arribo al segundo disco.
El chamamé crece mucho. En el Chaco tienen a un exponente muy grande como Lucas Monzón. En el 2005 fui a tocar a Charata y ahí Lucas era chiquito pero subió a tocar con nosotros. Ya en aquel momento era un genio y su nuevo disco es una luz más en este sentido. Cada vez está tocando mejor ahora. Pero además los grandes también siguen haciendo grandes cosas. Barboza sigue haciendo magia y sigue haciendo crecer el chamamé. Desde mi lugar lo que hago por el chamamé lo hago con mucho respeto.











