Cuando el prestigio significa mucho
Si hay una marca de vehículo que demuestra que muchas veces es más importante el símbolo que otra cosa es el Jeep Renegade.
Este Jeep, fabricado en Brasil, mantiene el icónico nombre de ese rústico nacido en las trincheras de la Segunda Guerra y en nuestro país se vende en dos versiones con un mismo motor de 1.8 naftero y sin doble tracción.

El modelo 4X4 del Renegade tope de gama tiene un propulsor de 2.4 y caja automática de nueve velocidades lo que lo acerca más al espíritu de la marca aunque a un costo que para la mayoría de los argentinos es casi inalcanzable si se tiene en cuenta que se trata del mismo vehículo con mecánica diferenciada, casi 50.000 dólares.
La versión más accesible tiene mecánica 1,8, tracción delantera y caja manual o automática y está construida sobre la plataforma europea del Fiat 500X

Se trata el Renegade de un “sport utility”, una denominación que quiere decir “utilitario deportivo” aunque de ambas tenga muy poco lo que no desmerece al Renegade “común” que con precio cercano a los 31.000 dólares acaba de presentar una nueva versión con el motor chico y caja automática de 6 velocidades de la marca Aisin de origen japonés utilizada alrededor del mundo como estandar de numerosos vehículos de otras marcas. El motor de esta versión sigue siendo el 1.8 capaz de desarrollar 130 caballos que tiene su origen en la Fiat, marca que fue adquirida por el grupo Chrysler.

Al ser el Renegade un vehículo pesado de más de 1500 kilos, ese motor 1.8 es un poco lento en la salida. Con una marca de 0 a 100 en 13 segundos no es lo mejor en aceleración pero siempre será objeto de deseo cuando desde afuera se vea su característica línea con los faros delanteros separados y el clásico logotipo.
Compensando esa falta de potencia desde abajo, el motor del Renegade tiene su momento de gloria a partir de las 3700 RPM que si bien puede parecer mucho en el tacómetro, permite sobrepasos ágiles en ruta si se sabe administrar los cambios y haciendo desear esa caja automática que ahora está disponible.
Compensando esa falta de deportividad los cambios se accionan mediante dos levas en el volante que permiten una agilidad y control excepcionales en condiciones urbanas.
En cuanto al consumo la fábrica declara unos aceptables 7,5 litros cada 100Km en condiciones ideales y más de 12 litros en ciudad debido a su peso y el motor chico.
Lo mejor
El diseño debe ser el mejor aspecto del Renegade, tanto es así que la versión comercializada en Argentina a pesar de ser la más económica es apreciada por la gente como un auto de gran categoría. Su aspecto de cajón no es casual, son líneas heredadas del primer utilitario Willys de 1941 que cimentó el prestigio de la marca que con el tiempo pasó a denominarse Jeep.

Para apuntalar esa imágen de marca en el interior del Renegade los paneles de puertas y frontal exhiben las clásicas barras de la parrilla que caracterizan a la marca.
También en los tapizados se encuentra estampada la marca y hasta en la pantalla del sistema multimedia de 5 Pulgadas se ve la leyenda “Since 1941” (desde 1941) simbolos icónicos para acentuar el sentido de pertenencia que GM siempre supo aprovechar.
Donde se nota la mano de calidad es en los materiales con que está realizado el interior que son muy buenos para un vehículo de esta categoría. Al cuidarse este aspecto Chrysler logró que el Renegade tenga una muy buena insonorización y acentúe esa sensación de “auto importante” al ocupar su interior.

El aspecto de seguridad es inmejorable ya que trae de fábrica nada menos que 7 airbags (dos frontales, dos de cortina para los ocupantes delanteros y dos para los traseros y uno para las rodillas del conductor).
La conducción está respaldada por u control electrónico de estabiliad ( ESP), control de tracción, frenos a discos en las cuatro ruedas y ABS además de asistencia al frenado de emergencia, ayuda para arranque en pendiente y anclajes ISOFIX para sillas de niños en el sector trasero..










