Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Los carteles narco y el negocio de las paltas en México

El aguacate o palta, llamado aquí “oro verde”, produce miles de millones de dólares al año. La fruta de moda, considerada un superalimento, atrajo también a la delincuencia organizada. Sólo en 2016 la exportación de paltas generó u$S 2.200 millones de ingresos a México, según la Secretaría de Economía.

Ciudad de México, 30 (Reuters) - Obviamente, el mayor consumidor de esta fruta es EEUU: sólo el día del Súper Bowl se consumieron casi 100.000 toneladas, lo que produjo ventas por u$s 200 millones. No es extraño entonces que os carteles mafiosos hayan iniciado una guerra por el control de este negocio, tal como ya lo hacen con los limones, el alcohol y el mineral de hierro. Jalisco, Michoacán, Oaxaca y Sinaloa son los mayores productores de palta. 

MIOCHACAN-AUTODEFAS-3.jpg
Los negocios mafiosos no se limitan al narco, sino que se “diversifican” a rubros como la palta o los limones, siempre con la tolerancia o la complicidad de las autoridades estatales.

El primer cartel que dominó el negocio fue justamente “La Familia Michoacana”, dirigida por Nazario Moreno González, “El Más Loco”. Tras su asesinato en 2010, “La Familia Michoacana” se desintegró y fue reemplazada por “Los Caballeros Templarios”. La agrupación recibía de las autoridades locales datos sobre todos los productores y exportadores de aguacate del estado y luego determinaba la suma que cada uno debía pagar en concepto de “protección”.

Los cultivadores estaban obligados a pagar por cada hectárea cultivada unos u$s 100 y por cada kilo de palta unos u$s 0,10. Quienes se negaban sufrían atentados y secuestros de familiares. Así, “Los Caballeros Templarios” capturaron todas las partes del negocio: desde los recolectores hasta los fabricantes de fertilizantes. Además, el grupo se apropió de parte de las plantaciones, las que usaba para lavar fondos del tráfico de drogas.

Autodefensas

En 2013, agrupaciones armadas integradas por los propios agricultores enfrentaron a “Los Caballeros Templarios”, reclamando que la Policía como las autoridades estatales eran incapaces de defenderlos contra la extorsión, cuando no directamente cómplices. Las milicias comenzaron a ocupar una ciudad tras otra y a encargarse de la seguridad local, con tal efectividad que algunas fueron legalizadas, y financiadas por autoridades y productores de palta locales.

Muchos recuperaron sus plantaciones capturadas por los narcos. Pero más tarde los agricultores de Tancítaro indicaron que nuevas milicias actuaban por cuenta de otros carteles, entre ellos el “Jalisco Nueva Generación”. Al día de hoy, la lucha contra el narco y las autoridades cómplices continúa, tanto en Guerrero como en Michoacán.

Te puede interesar