Aliviar la carga tributaria que agobia a las pymes
Las pequeñas y medianas empresas, que representan cerca del 40 por ciento de la actividad económica del país, sobrellevan la carga de una presión tributaria récord y también el peso de una alta litigiosidad laboral que se tradujo en un aumento de los aportes que deben realizar al sistema de riesgos de trabajo.
Pese a que se trata de un sector clave de la economía, la llamada “industria del juicio” sigue siendo una variable de peso que impacta en la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. En las últimas dos décadas, por ejemplo, el aumento de la cuota de las aseguradoras de riesgo de trabajo en relación a la masa salarial pasó de 1,9 a 4,9 por ciento; mientras que en el período que va desde 2008 a 2016 se cuadruplicó el número de litigios, lo que se tradujo en un sensible incremento en los costos. Según datos aportados por la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART), el año pasado la curva indicadora de litigiosidad siguió apuntando hacia arriba: en diciembre pasado, los juicios por accidentes laborales creció un 45 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, siendo 12.248 los nuevos casos ingresados en fueros judiciales. En el acumulado de 2016, en tanto, el incremento fue de 20 por ciento respecto al año precedente. Para el economista, Ezequiel Eliano, el porcentaje que hoy representa la alícuota (4,9 por ciento) no guarda relación con la reducción que se verificó en la incidencia de la siniestralidad. Si bien, sostiene el especialista, entre 1997 y 2016 el índice de incidencia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales descendió un 42 por ciento, la tasa de incidencia de siniestralidad se redujo en un 39 por ciento y cayó un 60 por ciento la tasa de fallecimientos, la cuota de la ART como porcentaje de la masa salarial se incrementó un 150 por ciento.
El problema es que este incremento de la alícuota fue sustancialmente mayor que el crecimiento de la productividad, lo que sumó más obstáculos a la ya difícil tarea de mantener en pie a las empresas en tiempos de marcada contracción del mercado interno. Según Eliano, las pequeñas empresas fueron las más afectadas en este complicado escenario debido a que la cuota del porcentaje de la masa salarial es 98 por ciento mayor en que en las grandes y un 47 por ciento superior que en las medianas. Esta divergencia, explica, surge porque una empresa que tiene entre dos y cinco empleados debe pagar una cuota promedio de 9 por ciento mientras que una de más de 500 empleados solo paga menos de 3,9 por ciento. Trascendió en los últimos días que el gobierno nacional estudia propuestas para la reducción de las alícuotas del sistema de riesgo de trabajo; y que se propone avanzar en un intercambio de información entre el Ministerio de Trabajo de la Nación y la cartera de Finanzas con el fin de fortalecer el Sistema de Riesgos de Trabajo.
En ese sentido, se espera que la Superintendencia de Seguros y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo trabajen en la reducción de costos y en la elaboración de propuestas comunes para el Régimen de Alícuotas del Sistema de Riesgos del Trabajo. Vale recordar que la ley recientemente aprobada plantea la necesidad de poner fin a la elevada litigiosidad mediante la instrumentación del carácter ‘obligatorio y excluyente‘ de comisiones médicas jurisdiccionales para el inicio del trámite administrativo luego de un accidente de trabajo. La norma establece que las comisiones médicas tendrán un plazo de 60 días hábiles para expedirse a partir de la primera presentación y que una demora injustificada habilitaría a los trabajadores a recurrir a la instancia judicial.
Resulta contradictorio que se haya logrado reducir el número de accidentes en el ámbito del trabajo y que aumenten los litigios laborales, y es por eso que se espera que el nuevo marco normativo permita poner límites a una situación que pone en jaque al sector productivo.










